Cabezadas y sorpresas con la Symphony No 94 in G major, Hob. I:94 "Surprise" de Haydn
IV. Finale: Allegro di molto
Symphony No. 94 in G major, Hob. I:94

Soy Haydn, y te voy a explicar el IV. Finale: Allegro di molto de mi Symphony No 94 in G major, Hob. I:94 "Surprise". Vas a oír cómo los compases con que arranca el final reaparecen en mitad del desarrollo, cuando ya parecían quedar atrás, y eso hace que merezca la pena seguirlo con atención. Aquí, en esta web, mis colegas compositores y yo te enseñamos a reconocer nuestras piezas nada más sonar, así que anímate con el entrenamiento .
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Cómo escuchar: sigue la melodía como quien sigue a un camarero con prisa
Te aconsejo escuchar este final sin buscar nada complicado, solo fijándote en quién lleva la melodía en cada momento. Las cuerdas, que son el corazón de la orquesta, llevan casi siempre el tema, así que acostúmbrate a su sonido ligero y saltarín desde los primeros compases. Las flautas, los oboes y los fagotes, que van por parejas, añaden respuestas y colores, y las trompas y las trompetas dan brillo cuando la música se anima. Los timbales te los dejo para el final, y por eso conviene que los esperes con el oído atento.Un título que va directo al grano
Allegro di molto significa, más o menos, «muy rápido», y eso fue lo que le pedí a la orquesta para cerrar la sinfonía. Algunas ediciones escriben Allegro molto, pero la idea es la misma: aquí nadie se para a charlar. Después de un Andante con sorpresa y de un minueto veloz, quería terminar con energía y con la sensación de que todo sale bien. Es un final pensado para que salgas con una sonrisa, y el título te lo avisa sin rodeos.Una forma con dos personalidades
Este final está escrito en rondó sonata, una forma que mezcla dos maneras de organizar la música. Del rondó toma un tema que vuelve una y otra vez, como ese amigo que siempre acaba apareciendo en la conversación. De la sonata toma la idea de presentar los temas, ponerlos a prueba y devolverlos después a su sitio. Te cuento cada sección por separado en los párrafos que siguen, para que no te pierdas en ningún momento.Sección 1: Me presento con mi mejor tema
El movimiento arranca con una melodía sencilla, ligera y rápida, de esas que a la segunda vez ya estás tarareando. Es el tema que va a volver varias veces, así que conviene que te lo quedes bien en la memoria. Tiene un aire alegre y despreocupado, como de fiesta de pueblo bien organizada. Aquí todavía no pasa nada raro, y esa tranquilidad es parte del plan.Sección 2: Entra un invitado con otro carácter
Después de presentarme, la música cambia un poco de ánimo y aparece material nuevo que contrasta con el principio. Las cuerdas y los instrumentos de viento se van pasando las frases, y el ambiente se vuelve algo más movido. No te asustes si por un momento echas de menos el primer tema, porque no tarda en regresar. Esta alternancia entre lo conocido y lo nuevo es lo que mantiene el movimiento siempre en marcha.Sección 3: Lo desarrollo y lo pongo patas arriba
En el centro del movimiento tomo mis ideas y las voy retorciendo, cambiándolas de sitio y de color para ver hasta dónde aguantan. En mitad de este desarrollo vuelven los primeros compases del movimiento, y por un instante parece que ya estamos otra vez en casa. Es una pequeña broma mía, porque la música todavía tiene mucho camino por delante. La tensión sube poco a poco, y eso hace que el regreso definitivo se disfrute más.Sección 4: Ahora sí, de vuelta al hogar
Cuando por fin regresa el tema principal, lo reconoces enseguida y casi sientes que te saluda. Ya no suena exactamente igual que al principio, porque ha pasado por el desarrollo y trae algo de lo vivido. El ánimo es de alivio y de alegría, como cuando llegas a casa después de un viaje largo. Pero todavía me guardo algo para el final, y por eso la música no se despide aquí.Sección 5: La coda, donde los timbales piden la palabra
La coda es la parte más enérgica del movimiento, y en ella los timbales se ponen en primer plano. Un redoble empuja la música hacia mi bemol, y es una segunda sorpresa que llega cuando ya creías haberlas visto todas. Ese giro inesperado deja la música en un lugar nuevo y hace que todo suene más brillante. Después, la orquesta vuelve a su camino y cierra la sinfonía con toda la fuerza y el buen humor que le he pedido desde el principio.Ahora te toca a ti: dale al play
Te invito a que vivas este final por ti mismo: pulsa el botón de reproducir y déjate llevar por la música. Mientras escuchas, quizá te sirva recordar lo que hemos charlado sobre el tema que vuelve, el desarrollo y la coda. Fíjate también en cuándo entran los timbales, porque ahí te espera lo que más me divirtió escribir. Ojalá disfrutes del recorrido por mi IV. Finale: Allegro di molto tanto como yo disfruté componiéndolo.---
Soy Haydn, y con este final me despido de mi Symphony No 94 in G major, Hob. I:94 "Surprise". ¿Has disfrutado descubriendo conmigo cómo suena el IV. Finale: Allegro di molto? Ojalá ahora lo escuches con otros oídos y notes cómo vuelve el comienzo en mitad del desarrollo y cómo el redoble de timbales te lleva hasta un último sobresalto. Aun así, esta sinfonía guarda muchas más cosas por descubrir. Si te apetece seguir explorando mi Symphony No 94 in G major, Hob. I:94 "Surprise", haz clic en los enlaces que tienes en la página. Yo la escribí en 1791, cuando estaba en Inglaterra, y me alegraría saber que sigue sorprendiéndote igual que sorprendió al público de Londres.
