Inquietud en sol menor con la Symphony No 40 de Mozart
III. Menuetto; Allegretto
Symphony No. 40 in G minor, K. 550

Me llamo Mozart y ahora te voy a explicar el III. Menuetto; Allegretto de mi Symphony No 40. Vas a notar cómo un ritmo que se tambalea entre dos y tres pulsos vuelve severo este minueto, y cómo el trío en sol mayor, con trompas y vientos, llega como un respiro. Mis compañeros compositores y yo te enseñamos aquí a reconocer nuestras piezas cuando suenan, así que pásate por el entrenamiento e inténtalo.
---
Qué oído prestar a cada instrumento
Quiero que escuches este Menuetto fijándote sobre todo en las cuerdas, porque ellas sostienen el baile desde el primer compás. Los violines y el resto de la familia de las cuerdas marcan el ritmo con un acento tan firme que parece que pisan el suelo con enfado. Los vientos, es decir, la flauta, los oboes y los fagotes, se quedan más atrás al principio, pero en la parte central salen al frente junto con las trompas. Si tu grabación incluye los clarinetes que añadí más tarde, intenta distinguirlos entre los vientos, porque ponen un color más redondo.Un nombre que promete un baile educado
Le puse Menuetto a este movimiento porque es una música de baile, de las que se cuentan de tres en tres, y por eso va en compás de 3/4. Después añadí Allegretto, que viene a decir «con cierta viveza, pero sin correr», para que nadie lo arrastre ni lo atropelle. El título suena a salón elegante, y lo hice a propósito, porque quería que se notara el contraste con una música de carácter severo y casi airado. Es como invitarte a una cena de etiqueta y recibirte con el ceño fruncido.Una forma con relleno en el centro
La forma de este movimiento es la del minueto con su trío, la de la danza de salón. Tiene tres secciones: el minueto en sol menor, el Trío en sol mayor y, para terminar, la vuelta del minueto. Imagínalo como un bocadillo, con dos rebanadas iguales por fuera y un relleno muy distinto en medio. En los próximos párrafos te llevo por cada sección una a una, para que no pierdas el hilo.Sección 1: El minueto frunce el ceño
Empiezo en sol menor, con el tempo Allegretto y el compás de 3/4 que te esperas en un minueto. Sin embargo, enseguida los acentos tiran en otra dirección y se produce una hemiola, un choque entre la sensación de dos tiempos y la de tres. Tú cuentas uno, dos, tres, y la música te lleva a contar uno, dos, así que el paso se vuelve tenso e incómodo. Ese conflicto le da al arranque su aire áspero y severo, y es lo contrario de un baile de sonrisas.Sección 2: El Trío abre la ventana
En la parte central cambio a sol mayor, y el ambiente se aclara de golpe, como cuando se abre una ventana en una habitación cerrada. Aquí los protagonistas son las trompas y los vientos, que cantan con una calma que las cuerdas del principio no te habían dejado imaginar. El baile deja de pelearse consigo mismo y avanza con más suavidad, aunque sigue en el mismo compás de 3/4. Es un respiro y nada más, y quiero que lo disfrutes sabiendo que dura poco.Sección 3: Vuelve el gruñón
Después del Trío regresa el minueto en sol menor, tal como lo oíste al principio. La música es la misma, pero tú ya no la escuchas igual, porque la luz de sol mayor deja la severidad más marcada todavía. Los acentos cruzados vuelven a hacerte dudar entre dos y tres tiempos, y el movimiento termina con ese gesto sombrío. Con ese ánimo te dejo a las puertas del último movimiento, que es una tormenta.Dale al play y baila, si te atreves
Ahora te invito a que vivas por ti mismo este Menuetto de mi Symphony No 40. Pulsa el botón de reproducir y déjate llevar por la música sin prisa. Mientras suena, acuérdate de lo que hemos charlado: el choque de los acentos, el respiro del Trío en sol mayor y la vuelta del minueto. Ojalá disfrutes recorriéndolo tanto como disfruté yo componiéndolo.---
Y hasta aquí llega este paseo por el III. Menuetto; Allegretto de mi Symphony No 40, ese minueto de aire severo que se aleja tanto de un baile de salón. ¿Te ha gustado conocer esta guía de escucha del III. Menuetto; Allegretto? Quizá ahora, cuando oigas ese choque entre dos y tres tiempos, lo reconozcas enseguida, y cuando el Trío se abra en sol mayor, notes cómo entra un poco de luz antes de que vuelva la sombra. Pero esta sinfonía guarda todavía muchos más rincones por descubrir, desde su historia hasta los otros movimientos, y cada uno te enseña algo distinto sobre ella. Si te apetece seguir explorando mi Symphony No 40, haz clic en los enlaces que tienes en esta página y déjate llevar. Yo te espero en la próxima escucha.
