Chantaje a papá en O mio babbino caro de Puccini
La guía de escucha
O mio babbino caro

Qué alegría tenerte aquí: soy Giacomo Puccini y esta es la guía de audición de mi aria O mio babbino caro. Hoy te propongo fijarte en cómo los violines, los violonchelos y el arpa arropan la voz de la soprano para que la súplica de Lauretta resulte irresistible. Si además te apetece aprender a reconocer nuestras obras cuando las oyes, en esta web otros compositores y yo te echamos una mano: anímate a empezar el entrenamiento .
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Una orquesta cómplice del chantaje
Cuando escuches O mio babbino caro, fíjate en cómo yo hago que los primeros violines, los violonchelos y el arpa doblen la melodía de la soprano a distintas alturas para envolverla como un abrazo cálido. Mientras tanto, el resto de las cuerdas toca acordes rotos en tresillos que mantienen un balanceo constante y tranquilo por debajo. También añadí maderas como flautas, oboe, corno inglés, clarinetes y fagot, junto con las trompas, para dar aún más color y ternura al acompañamiento. Si prestas atención a cómo toda la orquesta respira al mismo tiempo que la cantante, verás que no cuesta nada caer en la trampa de esta súplica.¡Ay, papaito querido!
El título sale directamente del primer verso que escribió mi libretista Giovacchino Forzano para el personaje de Lauretta en nuestra ópera Gianni Schicchi. En español significa simplemente «Oh, mi papaito querido», que es la frase universal con la que cualquier hija empieza cuando está a punto de pedir algo imposible. En la Florencia de 1299, lo que ella busca es que su padre la ayude a casarse con el joven Rinuccio a pesar de las peleas entre las dos familias. Como en la ópera es costumbre llamar a las arias por sus primeras palabras, ese saludo tan cariñoso se quedó para siempre como su nombre oficial.Treinta y dos compases sin desperdicio
Darle la estructura justa a O mio babbino caro fue todo un reto, porque necesitaba detener el ritmo frenético de una farsa cómica en apenas dos minutos y medio o tres. Aquí no usé una sonata ni un rondó, sino una pieza lírica continua y compacta de solo treinta y dos compases que gira siempre en torno a su frase musical de apertura. El secreto está en cómo esa idea inicial se repite y se expande poco a poco para acompañar cada giro del discurso de Lauretta sin perder nunca la sencillez. En los siguientes párrafos te voy a enseñar paso a paso cómo dividí este pequeño viaje musical para que no se te escape ningún detalle.Sección 1: Preparando el terreno
Todo arranca con una breve introducción orquestal de cinco compases en mi bemol mayor bajo la indicación Andante sostenuto. Es un momento solemne pero cortito, como cuando alguien se aclara la garganta en medio de una discusión familiar para que todos se callen y escuchen. Enseguida cambio el tono a la bemol mayor, pongo un compás de seis por ocho y marco Andantino ingenuo para que entre la voz de la soprano. Ahí nace la melodía principal, suave y mecida, con la que Lauretta empieza a ablandar el corazón de su padre con cara de no haber roto nunca un plato.Sección 2: Un paseo al río Arno
Una vez que el tema principal ya te ha ganado por completo, yo hago que la línea vocal vuelva a tomar impulso y se expanda hacia el registro agudo hasta alcanzar un la bemol alto. La orquesta refuerza esa subida con toda su calidez para que el ruego de la chica parezca una tragedia de vida o muerte. Es justo el instante en que ella suelta su amenaza más teatral: si no puede ir a Porta Rossa a comprar el anillo de bodas, se tirará desde el Ponte Vecchio a las aguas del río Arno. Por supuesto, todo este dramatismo es pura comedia, pero le di una música tan sincera y apasionada que por un segundo casi te entran ganas de ir a comprarle el anillo tú mismo.Sección 3: El suspiro final
Después de ese arrebato tan intenso en las alturas, la música regresa a la calma del principio para recordar una última vez la melodía inicial en la bemol mayor. La voz va bajando poco a poco hacia el centro de su registro, como si a la pobre muchacha ya no le quedaran fuerzas de tanto sufrir por amor. Las cuerdas y el arpa recogen ese último suspiro con mucha delicadeza mientras el ritmo se va posando sin ninguna prisa. Con ese cierre tan tierno e íntimo dejo la escena lista para que Gianni Schicchi no tenga más remedio que ceder, que era exactamente lo que buscábamos desde el compás uno.Dale al botón y déjate convencer
Ahora te toca a ti disfrutar de O mio babbino caro de principio a fin. Dale al botón de reproducir y déjate llevar por la melodía sin pensar en nada más. Mientras escuchas, fíjate en todo lo que hemos comentado sobre el arpa, las cuerdas y las pequeñas trampas de Lauretta. ¡Espero que este breve paseo por mi O mio babbino caro te emocione tanto como me emocionó a mí cuando la escribí!---
¿Te ha gustado descubrir cómo escuchar de cerca mi aria O mio babbino caro? Aunque apenas dura unos tres minutos, todavía me quedan varios secretos y curiosidades de O mio babbino caro que me encantaría contarte. Anímate a pulsar en los enlaces que tienes aquí mismo para seguir explorando todo lo que esconde O mio babbino caro.
