Veleidades de duque en La donna è mobile de Verdi
La guía de escucha
La donna è mobile

Hola, soy Giuseppe Verdi y te doy la bienvenida a la guía de audición de La donna è mobile. Aquí vas a fijarte en cómo prescindí de la percusión y del metal pesado para que las cuerdas, las maderas y las trompas arropen con tanta ligereza la voz del tenor. En esta web también te enseñamos, junto a otros compositores, a reconocer nuestra música en cuanto suena, así que te invito a empezar el entrenamiento .
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Una orquesta que sabe caminar de puntillas
Cuando te sientes a escuchar La donna è mobile, fíjate primero en cómo la orquesta acompaña al tenor solista sin taparlo en ningún momento. Para lograr esa ligereza tan natural, decidí dejar descansar a la percusión y al metal más pesado, quedándome solo con las cuerdas, las trompas y las maderas como las flautas, los clarinetes y los fagotes. Las cuerdas marcan el pulso en compás de tres por ocho, casi como si rasguearan una guitarra imaginaria para que el duque de Mantua se luzca a sus anchas. Si prestas atención a ese acompañamiento tan ágil, notarás enseguida por qué la melodía parece flotar en el aire sin ningún esfuerzo.El cristal rayado y la burla del duque
Mucha gente cree que esta pieza es un himno romántico, pero el título de La donna è mobile sale directamente de su primer verso en italiano y significa que la mujer es voluble. Mi libretista, Francesco Maria Piave, adaptó esa idea de los versos que Victor Hugo había escrito antes en su obra Le roi s'amuse. Cuenta la leyenda francesa que fue el propio rey Francisco I de Francia quien grabó aquellas palabras originales en la ventana del castillo de Chambord, aunque nadie sabe con certeza si eso ocurrió de verdad. En mi ópera Rigoletto, ese título resume a la perfección el cinismo de un gobernante mujeriego que se burla de la supuesta infidelidad femenina justo antes de lanzarse a una nueva conquista.Dos estrofas para conquistar Venecia
Para que una canción así se te quede grabada a la primera, elegí una forma estrófica muy directa en lugar de complicarme con un rondó o una sonata. Toda la pieza se organiza en torno a dos grandes estrofas cantadas por el tenor, enmarcadas por una breve introducción y un ritornello de la orquesta. Esa sencillez tiene su miga, porque dentro de cada parte escondí pequeños detalles rítmicos para que la música nunca pierda su empuje. Ahora vamos a recorrer juntos cada una de estas secciones para que veas cómo se arma este pequeño mecanismo de relojería.Sección 1: Ocho compases para pedir silencio
Abro la primera sección en la luminosa tonalidad de si mayor y con un tempo Allegretto que pone a todo el mundo de buen humor desde el primer segundo. Son apenas ocho compases de introducción orquestal, pero entran con tanta energía que parecen un amigo abriendo la puerta de par en par para contarte una novedad. Aquí todavía no canta nadie, porque quería que las maderas y las cuerdas presentaran primero el carácter juguetón y despreocupado de la melodía. En cuanto termina este breve arranque, el terreno queda completamente listo para que el tenor tome la palabra.Sección 2: El arte de no dejar respirar al oyente
En esta segunda sección entra por fin el tenor cantando la primera estrofa sobre ese mismo pulso ligero en si mayor. Para que la melodía no sonara cuadrada ni predecible, le recorté el último compás a cada frase vocal hasta llegar al final de la estrofa. Ese pequeño corte hace que una frase se precipite sobre la siguiente sin darte respiro, manteniendo el ánimo bien arriba en todo momento. Cuando el cantante remata por fin la estrofa completa, la orquesta retoma su ritornello de ocho compases como quien guiña un ojo al público antes de seguir.Sección 3: Una despedida por todo lo alto
La última sección arranca con la segunda estrofa, que mantiene el tempo Allegretto y la misma melodía risueña mientras el duque sigue soltando sus dardos. Aunque la música conserva el mismo aire festivo de antes, el tenor suele aprovechar estos compases finales para lucir todo el brillo de su voz. Escucharás a menudo que el cantante corona la cadencia final con un si agudo larguísimo, aunque en mi partitura original de Casa Ricordi la nota más alta que escribí fue en realidad un la sostenido. Con ese broche tan teatral y el último saludo de la orquesta, la canción se cierra dejándote la melodía dando vueltas en la cabeza durante horas.Tu turno de darle al botón
Ahora te toca a ti disfrutar de La donna è mobile de principio a fin. Dale al botón de reproducir y déjate llevar por la ligereza de la música. Mientras escuchas, fíjate en esos pequeños detalles de la orquesta y del tenor que acabamos de comentar. ¡Espero que el viaje por mi La donna è mobile te entusiasme tanto como a mí cuando la escribí!---
¿Qué te ha parecido recorrer conmigo esta guía de escucha para descubrir todo lo que ocurre dentro de La donna è mobile? Aunque ya conoces mis pequeños trucos para que la música suene así de ligera, todavía quedan muchos rincones curiosos de esta pieza por descubrir. Si te has quedado con ganas de más, echa un vistazo a los enlaces que tienes aquí mismo y sigue explorando la obra a tu ritmo.
