Infantita pirá y pavanón con la Pavane pour une infante défunte de Ravel
Entre bastidores

Pavane pour une infante défunte, M. 19

Ravel cuenta lo que hay entre bastidores de Pavane pour une infante défunte
¡Quillo, soy Maurice Ravel y esta es la movida de detrás de mi Pavane pour une infante défunte, mazo jugosa, tronco! ¡Vas a flipar con cómo yo mismo, en 1912, puse a parir mi pavana por tener una forma chunga, y aun así la peña se la rifó, de locos, tío! ¡Venga,  métete en el entrenamiento , que aquí mis colegas compositores y yo te enseñamos a reconocer nuestras piezas en cuanto suenan, tronco, a ver si pillas alguna!
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Un título que sonaba de lujo

¡Ojo, colega, que el título me lo saqué porque sonaba chulísimo, pa' qué te voy a mentir! Se lo solté un día a Manoah Leide-Tedesco: me molaba el soniquete de las palabras y punto, ¡sin más movida, tío! Yo quería evocar una pavana que una princesita podría haber bailao en la corte española, en plan peli de palacio, ¿sabes? Así que te me olvidas del rollo trágico, que aquí no se ha muerto nadie, ¡anda ya!

Cero drama, cero entierro

¡Qué va, qué va, que la peña lee "défunte" y ya se me pone a llorar como una magdalena, qué exagerao! En 1925 aclaré que el título era solo el gustazo de la aliteración, vamos, pura chapa de sonidos, ¿te enteras, quillo? "Infante défunte", ¡con ese soniquete se te cae la baba, mazo de fino! Que no es un funeral pa' un crío, chaval, ¡que no, que no y que no!

Velázquez, el sospechoso habitual

Hay investigadores rayaos que me enchufan la pieza con la infanta Margarita de Las Meninas de Velázquez, ¡qué imaginación, flipas! Yo jamás nombré ningún cuadro, colega, así que eso es pura especulación, ¡cero pruebas, nada de nada! ¿Será verdad o será un bulo? ¡A saber, tronco, que yo no suelto prenda! Mi pieza es un cuadro sin marco, ¡tú mira lo que te dé la gana, guay!

El empollón al que echaron del cole

Mira, desde 1897 yo estaba otra vez en el Conservatorio de París, currando composición con Gabriel Fauré, ¡un máquina, ese tío! Pues en 1900 me largaron por no ganar ni un premio, ¡ni uno, hostia, qué bochorno! Pero yo, más cabezota que un mulo, me colé en las clases de Fauré de oyente hasta 1903, en plan okupa de la música, ¿qué pasa? Y mientras tanto la Pavane ya la tenía en el bolsillo, ¡de locos, peña!

Mi pandilla de gamberros

A ver, por 1900 me metí en los Apaches, una peña de artistas, poetas, críticos y músicos, ¡mazo de fauna, tío! El nombre se lo inventó Ricardo Viñes y significa "Los Gamberros", ¡qué nivel, illo! Imagínate la movida: poetas y críticos mezclaos con músicos, ¡aquello era un sindiós, flipante! Y ojo, que ese mismo Viñes luego estrenó mi Pavane, ¡menudo colega, qué crack!

La mecenas con pasta

¡Joder, la Pavane se la dediqué a la princesa de Polignac, o sea Winnaretta Singer, mi mecenas, una tía con un par de narices! Hay quien dice que me la encargó ella, pero eso no está nada claro, ¡a ver, que yo no te cuelo bulos, chaval! Lo único seguro es la dedicatoria, ¡detallazo pa' la señora con billete, quillo! Mecenas, en cristiano, es la persona que te suelta pasta pa' que no te mueras de hambre, ¡un lujazo, tronco!

Del cajón al escenario

Venga, que la editó Eugène Demets en París, y ahí hay un lío con el año: unos dicen 1899 y otros 1900, ¡menudo cacao, colega! El estreno fue el 5 de abril de 1902, con mi amigo Viñes al piano, en un concierto de la Société nationale de musique, ¡flipante, tío! O sea, que la pieza esperó unos añitos pa' salir a escena, ¡qué parsimonia, madre mía! Y ojo, que en 1902 todavía estaba en pañales, ¡le quedaba un rollo enorme por delante, guay!

Mi pieza se hizo la maleta

¡Hostia, en 1910 la orquesté yo mismo, y la cosa se puso a otro nivel, brutal! Esa versión tiene su propio número, M. 19a, mientras que el piano original es M. 19, ¡burocracia pura, illo! Se estrenó el 27 de febrero de 1911 en Manchester con Henry Wood dirigiendo, ¡en Inglaterra, quillo, quién lo diría! El crítico Samuel Langford la llamó "most beautiful", o sea, preciosísima, ¡me puse más hinchao que un pavo, de locos!

Yo mismo me puse a parir

Anda que en 1912 no me solté un palo a mí mismo, ¡sin anestesia, colega! Dije que se notaba demasiado la influencia de Chabrier, ¡descarao, vamos, qué cringe! Y que la forma era bastante pobretona, ¡toma ya, menuda autocrítica, flipa! Pero la peña ni caso, se enamoró de ella igual, ¡ironías de la vida, tío!

De pieza discreta a petarlo

Flipa, que al principio nadie le hacía ni caso y luego se puso popularísima, ¡un pelotazo, chaval! Yo siempre dije que el éxito se lo debía sobre todo a unas interpretaciones de campanillas, ¡que no es mérito mío, ojo! En 1922 la grabé en rollo de pianola, y luego llegaron Pedro Aznar con sintetizador en 1982, William Orbit en 2000 y Hayley Westenra cantándola en 2004, ¡menudo desfile, peña! Y Classic FM la plantó en el puesto 230 de su Hall of Fame en 2020, ¡petándolo, qué fuerte, pa' un churro que no me convencía!
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¡A ver, colega, cuéntame la verdad, que me muero de curiosidad! ¿Te ha molado el rollo de cómo nació mi Pavane pour une infante défunte o qué, tronco? Mira que la escribí en 1899 pa' piano solito, en plan chaval currándoselo, y ahí la tienes, dando más vueltas por el mundo que un guiri perdío, ¡flipa, tío! Pues nada, ojo, que la movida no acaba aquí, quillo, que de mi Pavane pour une infante défunte aún queda mazo de cosas chulas pa' descubrir, ¡de locos! Así que dale ya a los enlaces de por ahí, colega, ¡venga, sin rayarte, que te vas a pirar de gusto con to' lo que hay!