Abejorro pillao y acelerao con Flight of the Bumblebee de Rimsky-Korsakov
Entre bastidores
Flight of the Bumblebee

¡Atención, arrima pa'cá, que soy Rimsky-Korsakov y aquí te suelto la historia detrás del Flight of the Bumblebee, tronco, de locos! Vas a flipar con cómo el centenario de Pushkin acabó metiendo a un príncipe convertido en abejorro en mi ópera, y mola mazo saberlo pa' que el zumbido te deje loco, ¿sabes? Pa' que te enteres, peña, aquí mis colegas de la música y yo te enseñamos a reconocer nuestras piezas nada más sonar, así que métele mano al entrenamiento , ¡a ver qué tal se te da, venga!
---
Un poeta con cumpleaños de locos
¡Atento, colega, que esto empieza con un poeta, Pushkin, y su poema de 1831 sobre el zar Saltán, un cuentazo de los que te dejan flipao! Resulta que en 1899–1900 se cumplía el centenario de su nacimiento, o sea, fiestón nacional, tío, con tarta de mazo de velas. Yo, que no soy de quedarme mirando, me puse a currar una ópera entera pa' sumarme a la movida, ¿sabes? Y ahí, entre cisnes mágicos y zares de cuento, es donde se coló el bicharraco más famoso de mi carrera, ¡joder!Yo pongo la música, Belsky las palabras
¡Ojo al dato, tronco: yo no escribí los versos, que no me da la vida pa' to'! El libreto lo curró Vladimir Belsky, un crack que cogió el poema de Pushkin y lo dejó listo pa' cantar, de locos. Con eso en la mesa, yo me encerré a currarme la partitura como el que prepara un bocata gigante pa' toda la peña. ¡Y claro, de ahí salió una ópera con mazo de colorines y un abejorro que ni te cuento, illo!Estreno en Moscú, ni de coña me lo pierdo
¡Pues nada, quillo, que la ópera se estrenó en Moscú en noviembre de 1900, en el Teatro Solodovnikov, y el intermedio del bicho iba incluido! Allí no había móviles ni stories, así que la peña tuvo que flipar en directo, en plan literal, sin repetición. El calendario ruso de entonces iba a su bola y la fecha salía como 21 de octubre, ¡un rollo, t ío! Total, que el abejorro debutó con el telón abierto y nadie se imaginaba que acabaría siendo más famoso que su padre, ¡qué fuerte!El equipazo del estreno
¡A ver, a ver, que no estaba solo el día del estreno, colega! Mikhail Ippolitov-Ivanov cogió la batuta y dirigió aquello como un máquina, sin despeinarse ni na'. Y Mikhail Vrubel se curró el diseño de los decorados, un artista de los que molan mazo, ¿sabes? ¡Imagínate el nivelazo: música mía, pinceles de Vrubel y un bicho zumbando por el escenario, brutal, hostia!Un abejorro, no una abeja, ojo
¡Atiende, tronco, que aquí la peña se lía una barbaridad! El intermedio va en el Acto 3, entre las escenas 1 y 2, y en ruso se llama Полёт шмеля, que ya suena a bicho con prisas, ¡qué chungo de pronunciar! Lo de «shmel» es abejorro, no abeja de miel, ¿vale?, que no es lo mismo ni de coña, illo. Además, el que vuela no es un bicho cualquiera sino el príncipe disfrazado, ¡anda ya, qué pasada de movida!Mi vida, que también tiene tela
¡Venga, que te cuento de mí, quillo, que mola un rato! Nací el 18 de marzo de 1844 en Tikhvin, y desde 1871 era profesor del Conservatorio de San Petersburgo, currando como un enano. Desde más o menos 1890 llevaba una angina encima, un rollo gordo, pero yo seguía pa' lante, ¡qué te crees! Y en 1905 me echaron del Conservatorio por ponerme del lado de los estudiantes que protestaban, ¡hostia, qué liada!, aunque ese mismo año me readmitieron y en 1906 me retiré.De ópera a concierto, sin querer
¡Aquí viene lo bueno, colega: yo no escribí esto pa' tocarlo solo en un concierto, ni de coña! Era un intermedio dentro de una ópera y la peña se lo fue quedando, hasta convertirse en un favorito de las salas de concierto, ¡flipante! Ojo con el número de catálogo, tío: la pieza no tiene opus propio y el Op. 57 es de la suite que saqué de la ópera, no de la ópera misma. ¡Así que si alguien te suelta que la ópera es el Op. 57, tú le dices «anda ya» con la cabeza bien alta, illo!Papeleo con sello de San Petersburgo
¡Pues nada, tronco, que también había que imprimir la cosa! La partitura completa de la ópera la publicó Bessel en San Petersburgo, un editor de los de toda la vida, ¿sabes? Y hacia 1901 salió también la reducción para voz y piano, pa' que los cantantes pudieran currárselo en casa sin orquesta entera. ¡Imagínate ensayando con cien músicos en el salón, qué movida más random, quillo!Rachmaninoff se mete en el ajo
¡Mira tú qué cosas, colega, que hasta Rachmaninoff se picó con mi bicho! Hacia 1929 hizo una transcripción para piano, catalogada como Threlfall y Norris III/9, un nombre que parece una contraseña, de locos. Desde entonces es un número de lucimiento pa' virtuosos, de los que sudan la gota gorda y flipan a la peña. ¡Pobres deditos, tío, que menudo curro se pegan pa' no liarse entre tanta nota, hostia!Fama de abejorro con pasta y todo
¡Flipa, colega, que hoy es de las piezas clásicas más conocidas del mundo, sobre todo gracias a la cultura popular! Un estudio de Spotify de 2021 contó más de 1000 grabaciones, ¡mil, tronco, mazo de abejorros sueltos! Hay una versión famosa de Harry James en plan swing, pero ni yo sé si fue de 1940 o de 1941, que las fuentes van cada una por su lado, ¿sabes? ¡Así que de intermedio de ópera a bicho global, qué carrerón se pegó, illo, y yo encantao!---
¡Pues nada, peña, que hasta aquí llega mi historia del abejorro, illo! ¿Te has quedao flipao con el backstory del Flight of the Bumblebee o qué, tronco? ¿Te ha molao o te ha dao un telele, sabes? Mira, colega, que el bicharraco aún tiene mazo de rollo pa' rascar, ¡no te creas que ya está to' dicho, hostia! Quedan movidas por descubrir de este zumbido, desde cómo lo tocan los máquinas hasta las vueltas que ha dao por el mundo, ¡de locos, tío! Así que no te me quedes pasmao como un pasmarote, quillo. Pincha en los enlaces de por aquí y sigue explorando el Flight of the Bumblebee, ¡venga, que te va a petar la cabeza! Yo, Rimsky-Korsakov, te espero con el zumbido en to' lo alto, ¡y a ver quién aguanta el ritmo, crack!
