Arcazo currao y dabuten con el Violin Concerto in D Major de Beethoven
Los mejores momentos
Violin Concerto in D major, Op. 61

¡Máquina, soy Beethoven, tronco, y esto son los mejores momentos de mi Violin Concerto in D Major, flipa! Te cuelo el rondo del final, con un tema que suena a trompa de caza, el violín pellizcando un par de notas y la orquesta picándose con él, ¡mazo de movida alegre, de locos! Venga, métete en el entrenamiento , que aquí mis colegas compositores y yo te enseñamos a reconocer nuestras obras en cuanto suenan, ¿te lanzas, peña?
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Cinco toquecitos y a flipar, illo
Yo, tronco, arranco la movida con cinco golpecitos flojos de timbal, tipo el vecino que llama a tu puerta a las tres de la mañana, ¡qué mal rollo, hostia! Y ojo, que el violín ni se asoma: la orquesta entra primero y el solista se queda fuera haciéndose el longui, pasando de to', un crack con más cara que espalda, ¡de locos, colega!
Sordina y a currarse el adorno, peña
Yo en el Larghetto me puse a lo suave, tío, que las cuerdas sacan el tema con sordina, o sea, susurrando to' el rato como si el chaval de al lado estuviera durmiendo la mona, ¡mazo de finura, joder! Y el violín, en vez de cantar el tema tal cual, se pira por las ramas con florituras y adornitos por todos lados, en plan colega que da mil vueltas antes de soltar la movida, ¡flipante, quillo, y solo unos diez minutos!
Cacería con pellizco, que esto es la leche
Yo cierro con un rondó en 6/8 cuyo tema suena a trompa de caza, ¡venga ya, tronco, que parece que va a salir un jabalí zumbando del cuarto de al lado, brutal! El solista suelta arpegios, escalas a toda leche y un par de notas pellizcadas, ¡plin, plin, qué guay, tío!, mientras la orquesta le contesta con fanfarrias en plan pique de colegas, to' el rato de buen rollo, ¡dabuten, de locos!
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Pues nada, colega, aquí se me acaba la movida, y me quedo con un rollo raro en el pecho, ¿sabes? Escribí esto en 1806 a toda pastilla, tío, y mira, la peña lo sigue petando hoy, ¡qué fuerte, hostia! Cinco golpecitos de timbal, un violín haciéndose el interesante y un final con aire de trompa de caza, ¡mazo de momentazos, joder! ¿Qué tal, tronco, te ha molado conocer los mejores momentos del Violin Concerto in D Major o te ha sabido a poco? Porque ojo, que de este bicho queda tela marinera por explorar, ¡hay más rincones que en un barrio de Sevilla, illo! Dale a los enlaces de aquí abajo y sigue cotilleando el Violin Concerto in D Major, venga, ¡que no muerden, quillo! Ponte los cascos, pírate un rato con la música y ya me cuentas, colega, ¡que esto engancha de locos!
