Siestón de cuna planchao con la Lullaby (Wiegenlied) de Brahms
Los mejores momentos
Wiegenlied in E-flat major, Op. 49, No. 4

¡Venga ya, máquina, que soy Brahms y te traigo los mejores momentos de mi Lullaby (Wiegenlied), una joyita brutal, ¿sabes?! Vas a pillar cómo dieciséis compases a tres por cuatro te acunan con un flow tan flipante que vale mazo la pena pa' quedarte frito. Y oye, tío, aquí en la web los demás compositores y yo te enseñamos a reconocer nuestros temazos cuando suenan, ¡así que dale caña al entrenamiento !
---
¡Arrancando el sobo máximo, chaval!
¡Qué pasa, tronco, que yo arranco el Lullaby (Wiegenlied) con un balanceo en el piano tan suavecito, en plan mecedora total, que hasta el colega más fiestero cae roque al segundo, ¿sabes?! O sea, meto ahí por debajito un vals austríaco escondío que me cantaba mi amiga Bertha pa' su churumbel recién nacío en Viena, ¡y ni el tato pilla el truco porque suena dabuten y te deja to' grogui del tirón, bro!
¡Subidón de cuna a mitad del rollo!
¡Ojo cuidao, quillo, que en tol' medio de la movida yo pego un saltito con la voz p'arriba, tipo montaña rusa pero en cámara lenta, pa' que no te rayes pensando que esto es solo dar la chapa con dos notas! A ver, que parece que el crío se va a espabilar y la vamos a liar parda, ¡pero qué va, tío, si ese flow tan guay te envuelve mazo y te manda directo a planchar la oreja sin rechistar, de locos!
¡Chimpún y a roncar como un bendito!
¡Venga ya, máquina, que pa' chapar el chiringuito yo bajo el volumen a tope y repito ese vaivén tan brutal hasta que no queda ni el apuntador despierto en la sala, literal! Hostia, es que el temazo lo petó tanto desde el minuto uno que a mi editor, el tal Simrock, le solté de coña que sacara una versión chunga y oscurita pa' los enanos traviesos que no se piraran a sobar a la primera, ¡flipante!
---
¡Eh, máquina, dime la verdad sin cortarte ni media: te han molao mazo estos momentazos tan guapos de mi Lullaby (Wiegenlied) o te me has quedao frito ahí mismo con tanto flow de cuna, ¿sabes?! Pues no te pires todavía, colega, que esta joyita esconde un montón de tela más pa' cortar, o sea, que aquí queda tela marinera de secretos brutales por destripar que te van a dejar to' loco. Venga, dale caña sin miedo y pincha del tirón en los enlaces de aquí al lao pa' seguir bicheando a tope toda la historia de mi Lullaby (Wiegenlied), ¡que está que lo peta, te lo juro!
Grabación: Ernestine Schumann-Heink, Public domain
