Veintiún añazos de curro con la Symphony No 1 de Brahms
Los mejores momentos

Symphony No. 1 in C minor, Op. 68

Brahms presenta los mejores momentos de Symphony No 1
¡Mira, soy Brahms, tronco, y esto va de los mejores momentos de mi Sinfonía n.º 1, flipa! Aquí te pillas el final en do mayor, con esos trombones que no sueltan prenda hasta el último movimiento y una trompa alpina que te deja flipao, ¡de locos, colega! Pues nada, a ver, que mis colegas compositores y yo también te enseñamos aquí a reconocer nuestras piezas en cuanto suenan, ¿te mola?, venga,  date una vuelta por el entrenamiento , ¡anda ya!
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Timbalazo y a correr

¡Illo, que yo arranco el primer movimiento con unos timbales a pelo, tronco, pum, pum, pum, en do menor y sin pedir permiso, de locos! Pues nada, en 1862 Clara Schumann y Albert Dietrich pillaron un borrador sin la intro lenta, o sea, el chalet sin el portalón, ¡flipa, que me lo currí después, mazo!

Modo chill activao

¡Venga, colega, que yo en el segundo movimiento me pongo en mi rollo tranqui, en mi mayor, y la peña por fin respira, brutal! A ver, el oboe suelta un temazo calmao y bien ancho, se cuela una parte en sol sostenido menor, y los vientos de madera y hasta un violín se marcan su solo, ¡qué máquinas, tío!

Cara de angelito

¡Anda ya, que yo en el tercero me bajo del ring, quillo, y me pongo en la bemol mayor con cara de santo, o sea, grazioso total, guay! Es mazo ligerito, tipo scherzo, en forma ternaria, un bocata de tres pisos, y sirve pa' que la peña descanse de la bronca del principio, ¡qué respiro, tronco!

Trombones en huelga

¡Ojo, peña, que yo en el final empiezo en do menor, lento y chungo, y suelto la melodía de la trompa alpina y luego un coral de trombones, que se pasan to' lo demás de brazos cruzaos, flipao! Luego llega un temazo de himno que se parece a la Oda a la alegría de la Novena de Beethoven, y yo paso del tema, anda ya, y acabo en do mayor a lo grande, ¡de locos, tío!
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¡Hostia, tronco, menudo viaje nos hemos pegao por mi Symphony No 1, de locos! A ver, colega, ¿te ha molao descubrir los mejores momentos de la Symphony No 1 o has flipao en colores, tío? Piénsalo, chaval: me tiré veintiún añazos currándomela, de 1855 a 1876, con las pisadas de Beethoven detrás de mí to' el rato, ¡qué rayada más chunga! Y mira cómo acaba el finale, en do mayor y a lo grande, ¡pa' que veas que tanto sudar mereció la pena, brutal! Pero ojo, quillo, que aún queda mazo de rollo por explorar en esta sinfonía, sabes?, rincones que ni te imaginas, flipante! Pues nada, peña, pulsa en los enlaces de por aquí y sigue petándolo con la Symphony No 1, ¡venga ya, que no muerden, anda!