Veintiún añazos de curro con la Symphony No 1 de Brahms
Entre bastidores
Symphony No. 1 in C minor, Op. 68

¡Oye, soy Brahms y te cuento el trasfondo de mi Sinfonía n.º 1, que tiene tela, tronco! A ver, vas a flipar con el mote de la leche que me colgó en 1877 el director Hans von Bülow, «la Décima de Beethoven», y con por qué esa sombra me tenía pelao de miedo. Y ojo, colega, que mis compañeros compositores y yo te enseñamos aquí a reconocer nuestras piezas en cuanto suenan, así que tírate al entrenamiento , ¡a ver qué tal, illo!
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Veintiún añazos de curro
¡Madre mía, tronco, me pasé como veintiún años pariendo esta sinfonía, del 1855 al 1876 más o menos, que ni los listos se ponen de acuerdo! O sea, tipo, empiezas un churumbel y cuando lo acabas ya se ha sacao el carné, ¿sabes? Lo remaché en septiembre de 1876, con 43 tacos a la espalda, pelao de tanto rayarme, de locos. Pues nada, que yo con las prisas no me llevo, colega, y con esto me puse más perfeccionista que un maestro de obras con la plomada.Pasos de gigante detrás de la nuca
¡Qué va, no era vaguería, bro, era Beethoven, que me tenía pillao el cogote! Yo mismo lo solté: no te haces ni idea de lo que es oír sus pasos todo el rato detrás de uno, ¡mazo de yuyu! Imagínate sacarte un examen con el crack más grande del barrio pisándote los talones, a ver quién no se raya. Así que yo, con el canguelo en el cuerpo, ni de coña iba a soltar una sinfonía a medio cocer, ¿te enteras?La Décima de nadie, ahí es nada
¡Hostia, y mira lo que pasó, tío, que en 1877 el director Hans von Bülow la bautizó como la Décima de Beethoven! Flipa, que a mí me daban ganas de pirarme a Hamburgo a esconderme debajo de una mesa, en plan chungo total. Porque cuando un colega te suelta que tu primer pastel ya parece la secuela del genio de siempre, ¡tela marinera, vaya presión! A ver, un piropazo, sí, pero con el sabor de que te lo regalan envuelto en una losa, ¿me sigues?Cuatro platos y a tragar
A ver, un movimiento es un trozo de la sinfonía con su propio rollo, tipo capítulo de una serie, que cada uno tiene su ritmo y su rollo pero la serie es la misma, ¿pillas? El primero, Un poco sostenuto - Allegro, es un meneo dramático en do menor, y el segundo, Andante sostenuto, te baja las pulsaciones en mi mayor, ¡respira, peña! El tercero, Un poco allegretto e grazioso, va en la bemol mayor y es el más ligerito y juguetón, casi un recreo de scherzo, mazo de simpático. Y el cuarto, Adagio - Più andante - Allegro non troppo, ma con brio, arranca oscuro en do menor y acaba en do mayor a lo bestia, ¡la traca final, brutal!Postal con trompa alpina
¡Atento al chisme, illo: en septiembre de 1868 le mandé a Clara Schumann una felicitación de cumpleaños con una melodía de trompa alpina! Le puse debajo algo así como: ¡así soplaba hoy la trompa del pastor!, que oye, es un detallazo y no una tarjeta de gasolinera. Pues nada, esa misma tonadilla la guardé en la recámara, y mira tú, aparece en el final, ¡de locos, sabes! O sea, un regalo de cumple reciclao a lo grande, quillo, que ni el amigo invisible más rácano se atrevería.Tema de himno, ¿copión yo?
¡A ver, que el tema principal del final suena a himno y se parece a la Oda a la Alegría de la Novena de Beethoven, tronco! Cuando la peña me lo señaló, yo me lo tomé a regañadientes y con cara de pocos amigos, tipo: anda ya, ¿en serio hace falta decirlo? Ojo, que ese parecido está en el final, no en el primer movimiento, que ahí no hay ningún da-da-da-daaa de nada, ¡no me líes! Total, que yo canto bien mi himno y que cada cual se monte su peli, ¡venga, vale, qué rollo con las comparaciones!Escalera de terceras
¡Vamos con mi sello de la casa, colega: una cadena de terceras que van bajando! Es como bajar una escalera de dos en dos, pam, pam, pam, y toda la sinfonía está montada sobre ese truquillo, ¡mazo de ingenio! Por eso, aunque cada movimiento se pega su viaje, tienes la sensación de que todo es un solo cuerpazo, sin costuras, ¡flipante! Yo ahí hice de albañil con ojo, ¿eh?, ladrillito a ladrillito, que luego la fachada la ve cualquiera pero los cimientos no, ¡chungo de pillar!Estreno en Karlsruhe y gira de colegas
¡Aquí viene el momentazo, bro: el 4 de noviembre de 1876, en Karlsruhe, con Felix Otto Dessoff al mando! Quien tocaba era la Orquesta de la Corte de Baden, o sea, los currantes del sitio, que se tragaron el estreno sin pestañear. Luego vinieron más fiestas en Mannheim y en Múnich, y ahí dirigí yo, ¡a pie de pista, como un tío con callo! Después de Karlsruhe, también se oyó en Viena, así que la sinfonía se pegó su tourné de aúpa, ¡brutal, anda!Orquesta a lo grande
¡Que no te confundan los nombres, tronco, que aquí hay un montón de gente currando: dos flautas, dos oboes, dos clarinetes, dos fagots y un contrafagot! Súmale cuatro trompas, dos trompetas, timbales y cuerda, ¡menudo plantillón, la leche! Toda esta peña junta se tira unos 45 minutos dándole al tema, o sea, casi lo que dura un partido sin descuento, ¡menudo maratón! Y aun así se pasa volao, illo, que con tanta chicha no hay tiempo ni para mirar el móvil, ¡qué va!Salto al charco con Damrosch
¡Y mira dónde acabó la movida, colega: el 15 de diciembre de 1877 se estrenó en Estados Unidos! Fue en el Steinway Hall de Nueva York, con Leopold Damrosch al frente, ¡hostia, qué viaje para una sinfonía de un servidor! O sea, de Karlsruhe a Nueva York en poco más de un año, pa' que luego digan que yo era lento, ¡anda ya, tío! Pues nada, veintiún años de parto y luego dándole la vuelta al mundo, ¿no te parece de locos, peña?---
¡Hostia, colega, ya está, que me he quedao sin chicle de tanto hablar! ¿Te ha molao la movida de cómo parí mi Sinfonía n.º 1, tronco, o te has quedao flipao? A ver, que aún queda mazo de rollo por pillar de esta sinfonía, o sea, tipo, cuatro movimientos de locos y todavía no te los he destripao to'. Pues nada, dale caña a los enlaces de aquí abajo, ¡venga, illo, clica y sigue petándolo con la Sinfonía n.º 1! Que la peña curra mazo pa' que te lo pases guay, ¡anda ya, no te me rajes ahora, crack!
