Resacón bélico y penita con el Cello Concerto in E minor, Op. 85 de Elgar
I. Adagio – Moderato
Cello Concerto in E minor, Op. 85

¡Pirarse de casa sin avisar, qué fuerte, soy Elgar, tronco, y te voy a destripar el I. Adagio – Moderato del Cello Concerto in E minor, Op. 85, mazo de guay! Vas a pillar una intro de chelo pausá y sentía, tipo suspiro de peña currada, y una forma ternaria que dura unos 8 minutos y te deja flipao, ¡de locos! Mis colegas compositores y yo te enseñamos aquí a reconocer nuestras piezas en cuanto suenan, sabes, así que échale un tiento al entrenamiento , venga, que no cuesta ni un duro.
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Cómo escuchar esto sin quedarte frito
¡Venga, colega, ponte cómodo que te explico cómo pillar este primer movimiento sin dormirte en el sofá! Tú fíjate en el chelo, tronco, que es el prota y va solo contra toda la orquesta, en plan crack total, con cuerdas, vientos y hasta una tuba cubriéndole las espaldas. Escucha cómo canta, o sea, que no toca por tocar, sino que se pone a soltar un rollo sentío, mazo de pena bonita, ¿sabes? Y tú, nada, a dejarte llevar, que aquí no hace falta carrera ni apuntes, oreja abierta y a flipar, pues nada.Por qué le puse ese nombre tan sosete
Mira, quillo, Adagio – Moderato son dos palabras italianas de las de toda la vida, y las puse porque el movimiento arranca de una manera y luego cambia el paso. Adagio quiere decir lento, tío, despacico y con el alma pesá, como cuando el lunes suena el despertador y no quieres ni vivir. Moderato es un ritmo normalillo, ni frenético ni parao, un paso de peña que va tranquila por la calle sin liarla. Así que el título es un chivato de lo que vas a oír, ¡sin sorpresas chungas, anda ya!La forma: un recibidor y tres pisos
A ver, que elegir la forma fue una movida de las gordas, illo, porque yo no quería sonata ni rondó ni ningún rollo raro de esos. Me salió una forma ternaria con introducción, o sea, un recibidor y luego tres partes: la primera, la del medio y la primera otra vez, tipo hamburguesa con pan arriba y abajo. Todo dura unos 8 minutos, tronco, menos que un capítulo de tu serie, pero con mazo de sentimiento metío dentro. Ahora voy sección por sección, así que agárrate, colega, que vienen curvas y está to' guay.Sección 1: La intro, o el calentón sin prisa
Arranca la introducción en Adagio, chaval, y el chelo se planta solo, grave y con peso, como un tío que entra en el bar y se hace el silencio. La peña de la orquesta aguanta el tirón callaíta, que el protagonista se lleva el foco y se lo curra sin red. El ambiente es serio y oscuro, de los de rayarse pensando en la vida, pero sin llegar a culebrón, ¿eh? Esto es el calentamiento, illo, pa' que cuando venga lo bueno ya estés con el corazón en un puño, ¡de locos!Sección 2: Primera parte, el chelo se marca un bolero
Tras la intro el paso se arranca a Moderato, tío, y ahí empieza la primera parte de verdad, con el chelo cantando como un crooner de bar. Nada de correr, que va normalillo, pero la tristeza en mi menor te pilla igual, ¡joder, qué gancho! Fíjate cómo la orquesta le hace de alfombra mullida, o sea, cuerdas suavecicas debajo y el chelo encima luciéndose, flipante. Es una melodía de esas que se te queda en la cabeza, peña, y la tarareas en la ducha aunque no sepas ni cómo se llama.Sección 3: La parte del medio, el giro de guion
Ojo, que llega la parte central, colega, y aquí la forma ternaria hace su numerito: toca contraste, que repetir lo mismo veinte veces da bajona. El clima se menea un poquillo, la música se pone más inquieta y el chelo se va por sitios nuevos, ¡qué movida, tronco! Es como cuando tu colega cambia de tema en plena cena y de repente todos están en otra onda, mazo de flow. Aguanta ahí, chaval, que este contraste hace que la vuelta luego te pegue más fuerte, ¡no te me pires!Sección 4: El regreso, como volver al barrio
Vuelve la melodía del principio, illo, tal cual manda la forma ternaria, como cuando regresas a tu barrio y todo te suena pero tú ya no eres el mismo. Ya la conoces, peña, así que ahora te la disfrutas sin rayarte, que sabes por dónde va, ¡guay! Se siente como el cierre de un abrazo largo, tío, de esos finales que te dejan con el nudo en la garganta, ¡qué pasada! Y el viaje entero ha sido cosa de ocho minutitos, colega, sin móvil ni na', ¡brutal!Dale al play y flipa en colores
Pues nada, peña, ahora te toca a ti: dale al play y déjate llevar por la música, sin rayarte ni nada. Mientras suena, acuérdate de lo que te he soplao, el chelo de prota, la intro, la vuelta y to' eso, ¿vale? Yo me lo pasé en grande currándome este Adagio – Moderato, tío, y ojalá a ti te dé el mismo subidón. ¡Venga, crack, a darle, que el chelo ya está calentando!---
¿Te ha molao, colega, lo que hemos destripao del I. Adagio – Moderato del Cello Concerto in E minor, Op. 85, o qué, tronco? Pues nada, que esto es solo el primer bocao, tío, y aún te queda mazo de movida por flipar con el Cello Concerto in E minor, Op. 85. Mira, esa pieza tiene más rincones que un barrio de Sevilla, ¡y yo tan pancho, que me la pasé currándomela entre pensativo y elegíaco! Date una vuelta por los enlaces de aquí abajo, peña, que ahí tienes más tela pa' seguir rayándote con el Cello Concerto in E minor, Op. 85, ¡venga, sin miedo! Y ya sabes, illo, con la oreja abierta y el alma en modo chelo, esto se queda pegao pa' siempre, ¡de locos!
