Nochebuena petá de turrón con el Nutcracker de Tchaikovsky
March
The Nutcracker, Op. 71, ballet in two acts (1892)

¡Oye, soy Tchaikovsky y hoy te destripo el March de mi Nutcracker, una movida que mola mazo, tronco! Vas a pillar a los soldaditos de juguete desfilando, tercer número del primer acto en 1892 tras la Miniature Overture y la Scene of the Christmas Tree, ¡un desfile de locos, chaval! Y ojo, peña: aquí los demás compositores y yo te enseñamos a reconocer nuestras piezas nada más oírlas, así que hazle un hueco al entrenamiento , illo, ¡venga!
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Ponte cómodo que esto desfila solo
¡Quillo, siéntate, que te explico cómo pillar mi March sin tener ni papa de música clásica, tranqui, que aquí no hay examen! Tú imagínate un desfile de juguetes en plan peli, o sea, paso firme, cabeza arriba y cero prisa por llegar a ningún lao. Fíjate en cómo la orquesta entera tira del mismo carro, tipo peña de excursión que va a una, y en cómo por momentos el sonido se achica y luego revienta, ¡flipas mazo! Tú marca el paso con el pie, que si te sale ya eres medio crack del ritmo, ¿sabes?Un título que no es postureo
¡Anda ya, que el nombre no me lo saqué de la manga, tronco! En el programa de 1892 la cosa figura como March (Toy Soldiers), o sea, soldaditos de juguete, ¡tal cual, sin rollos! En el primer acto Clara recibe un cascanueces de su padrino Drosselmeyer y los muñecos se ponen a cobrar vida, así que un desfile de soldaditos me venía de perlas, chaval. Imagínate haberlo llamado Cancioncita Random número tres, ¡cringe total, illo, qué vergüenza ajena!La forma, un rompecabezas con uniforme
¡Hostia, esto no es un manual, peña: es un desfile, y los desfiles se escuchan marcando el paso! No te suelto etiquetas de conservatorio, que eso da un sueño que flipas, y te lo cuento en tres tramos, ¡chulísimo, tronco! Va la tercera del primer acto, después de la Miniature Overture y la Scene of the Christmas Tree, y luego se coló en la Suite Op. 71a, una de las ocho piezas que escogí, ¡menudo currele, colega! Ahora vamos tramo por tramo, así que agárrate, que esto se pone de locos.Sección 1: Los soldaditos fichan en la puerta
Nada más arrancar, ¡zas!, te cae un aire de fanfarria chulísima, tipo recluta con el uniforme recién planchao, ¡qué pasada! El paso es firme y clarito, sin movidas raras, pa' que hasta tu abuela lo marque con el pie, ¿a que sí? El ambiente es de fiesta navideña, o sea, nada de guerra de verdad, que son juguetes, chaval. Aquí solo te toca pillar el pulso, que es la chuleta pa' to' lo demás, ¿vale?Sección 2: El desfile se suelta el pelo
Luego el desfile se pone guasón, que parece que los soldaditos han cogío confianza, ¡brutal! El sonido cambia de color y el rollo se vuelve más juguetón, como cuando el colega serio se descojona en plena formación. No necesitas saber ni jota de tonalidades, tú fíjate en el cambio de humor, que se nota a la legua, ¡dabuten! Es la parte donde la historia se anima, o sea, los juguetes ya no están de adorno, ¡qué movida!Sección 3: El pelotón se pira
El último tramo se pone en modo despedida, tronco, y te deja un gustillo guay de fin de fiesta. Se siente como que el pelotón se larga hacia el fondo del escenario, tipo cola de discoteca a las seis de la mañana, ¡literal! La Suite Op. 71a, con March dentro, sonó por primera vez en marzo de 1892, antes que el ballet entero, ¡March en marzo, me troncho solo, illo! Si te quedas con ganas de marcha, dale otra vez, que no cobro por repetir, peña.Dale al play y flipa
Pues nada, ahora te toca a ti, colega, ¡dale al play y deja que la música te lleve en volandas! Mientras suena, acuérdate de lo que hemos charlao, ya sabes, el pulso, el cambio de humor y los soldaditos de juguete. Ojalá el viaje por mi March te deje tan flipao como me dejó a mí cuando lo parí, ¡no veas qué subidón! Y si te mola, tronco, repite sin vergüenza, que aquí nadie te juzga, ¡guay!---
¡Ale, ya está, peña, que hasta aquí llega la movida de la March de mi Nutcracker, y qué ratazo nos hemos pegao, tronco! ¿Qué, te ha molado la guía de escucha de la March, colega, o te has quedao flipao perdío? Piénsalo un segundín: en 1892 la crítica le dio al ballet una buena mano de palos, y mira ahora, que media humanidad se lo curra cada Navidad pa' escucharlo, ¡de locos! Y es que, illo, la música no se acaba en una marcha de soldaditos de juguete, qué va, que mi Nutcracker tiene mazo de rincones pa' cotillear. Hay un montón de movidas más por descubrir, quillo, desde las otras piezas hasta los truquis y las historias de detrás del escenario, ¡un filón brutal! Así que no te me quedes en plan estatua, chaval, y dale al clic en los enlaces de aquí abajo pa' seguir tirando del hilo. Anda ya, si es pan comido, tío, y encima te vas a pirar de aquí con las orejas más finas que un sabueso. ¡Venga, a darle caña, crack, que la peña del pentagrama te espera con los brazos abiertos!
