Nochebuena petá de turrón con el Nutcracker de Tchaikovsky
Los mejores momentos
The Nutcracker, Op. 71, ballet in two acts (1892)

¡Mira, soy Tchaikovsky, tronco, y esto son los mejores momentos de mi Nutcracker, una movida guay de locos! Pillarás el Waltz of the Snowflakes, lo que más petó en el estreno de 1892 cuando el ballet entero dejó a la crítica rayada, ¡brutal, chaval! A ver, quillo, que mis colegas compositores y yo te enseñamos aquí a reconocer nuestras piezas en cuanto suenan, ¡así que lánzate a probar el entrenamiento , venga!
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Un hada de puntillas con martillitos
¡Illo, que yo en 1891 pillé la celesta en París y me flipé mazo, tronco, y de ahí sale el Dance of the Sugar Plum Fairy, una movida de locos! Arranca con un tintineo chiquitito, tipo hada de puntillas pa' no despertar a la peña, y es que la celesta lleva martillitos que arrean a unas placas de metal, o sea, un glockenspiel pero más suavito y menos chillón, ¡brutal, colega!
Un jardín entero con más flow que un tiesto
Pues nada, a ver, que yo con el Waltz of the Flowers te monto un jardín de órdago, ¡guay, guay, qué rollo más petao, chaval! Cae en el segundo acto, después del Dance of the Reed Pipes y antes del Grand Pas de Deux, y arranca en plan remolino de vals que te mete pa' dentro, ¡y las flores bailando como si no pagaran alquiler del tiesto, qué fuerte, tío!
Soldaditos de cuerda que no se rayan
¡Venga, quillo, que yo te cuento la March, el tercer numerito del primer acto, después de la Miniature Overture y la Scene of the Christmas Tree, mazo de fila india, flipas! Arranca con un pasito chulo de juguetes en formación, tipo peña de la mili pero de cuerda, rollo un-dos, un-dos, y ni uno se queja del curro, ¡de locos, illo!
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¡Ea, tronco, que se acabó la movida y yo aquí con el corazón todavía petao! ¿Te has quedao flipando con lo mejor del Nutcracker o qué, colega? Mira que lo estrenaron en 1892 en San Petersburgo y la crítica lo puso a parir, ¡anda ya, qué fuerte, illo! Pues nada, a ver, que de aquella noche me quedo con que lo bueno tarda en llegar, ¡y el Waltz of the Snowflakes ya se lo curró mazo! Y ojo, que el Nutcracker todavía tiene mil rollos más pa' rascar, tío, ¡que esto no se acaba aquí ni de coña! Hay chismes de los bailarines, de la coreografía y de la trama del Reino de los Dulces que te van a dejar pillao, ¡de locos, te lo juro! Así que venga, dale caña a los enlaces de aquí abajo, ¡clica, clica y a seguir petándolo con la música, bro!
