Valquirias a galope con Ride of the Valkyries de Wagner
Entre bastidores
Ride of the Valkyries, WWV 86B

Me llamo Richard Wagner, y te cuento aquí la historia de Ride of the Valkyries. Vas a saber por qué prohibí al principio que se tocara fuera de la ópera y cómo acabé dirigiéndola yo mismo en Londres, en 1877, repitiéndola como propina. En esta web, mis compañeros compositores y yo también te enseñamos a reconocer nuestras piezas cuando suenan, así que prueba el entrenamiento cuando quieras.
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Un tema apuntado en pleno verano
El 23 de julio de 1851 anoté en un papel el tema principal y le puse por título Walkürenritt, que significa algo así como la cabalgata de las valquirias. Todavía no tenía ni una nota del resto de la ópera, solo esa idea que ya galopaba sola. Nadie me había encargado nada, y tampoco había ninguna fiesta que celebrar: la música nació porque formaba parte de mi gran proyecto del Ring. Imagínate a alguien que tiene el final de la película en la cabeza y aún no ha escrito el principio.Un compositor sin casa y sin un duro
Por aquellos años yo vivía en Zúrich, exiliado desde que fracasó el levantamiento de Dresde en 1849. Mi situación económica era delicada, y dependía con frecuencia de amigos y mecenas, entre ellos Otto Wesendonck. Es curioso que una música tan poderosa saliera de la mesa de alguien que a menudo tenía que pensar en cómo llegar a fin de mes. Supongo que, cuando uno no puede controlar nada de su vida, se desquita componiendo tormentas.Primero las palabras, después los caballos
En junio de 1852 escribí el texto de Die Walküre, mucho antes de ponerme con la música. Esa es mi manera de trabajar: primero el drama y los versos, y la música llega después a vestirlos. Cuando terminé Das Rheingold, en mayo de 1854, no esperé mucho y en junio de ese mismo año empecé a componer la segunda parte. Fue como pasar de un tren a otro sin salir del andén.Un año de lecturas y de sentimientos
En 1854 me topé con la filosofía de Schopenhauer, que me dio mucho que pensar y se coló en todo lo que escribía. Al mismo tiempo mi relación con Mathilde Wesendonck iba creciendo, y eso también me removía por dentro. Te lo cuento porque la Cabalgata suena animosa y victoriosa, pero la escribí en una época de pensamientos muy hondos. A veces la música más brillante sale de la cabeza más revuelta.Dos años de trabajo hasta el último compás
Hice un borrador preliminar en 1854 y seguí trabajando en la partitura entera con calma, porque una obra así no se improvisa. A finales de marzo de 1856 ya tenía orquestada toda la ópera, y con ella la Cabalgata, que abre el tercer acto. Me importaba mucho que el color de la orquesta transmitiera la fuerza de unas guerreras que atraviesan el cielo. Por eso los metales y las maderas hacen en esta página un trabajo tan intenso, como un equipo entero empujando en la misma dirección.Un estreno al que no fui
Die Walküre se estrenó el 26 de junio de 1870 en el teatro de la corte de Múnich, con Franz Wüllner dirigiendo. Aquello ocurrió porque el rey Luis II de Baviera insistió en verla sobre un escenario, y yo me opuse. Yo quería que el Ring se presentara completo y a mi manera, de modo que ni siquiera asistí. Fue una de esas veces en que uno protesta con la puerta cerrada mientras fuera suena su propia música.Prohibido tocarla suelta
Apenas unos meses más tarde, en enero de 1871, ya me llegaban peticiones para interpretar la Cabalgata sola, fuera de la ópera. Yo respondí que eso sería una indiscreción absoluta y lo prohibí, porque la pieza pertenece al drama y no a un programa de concierto. Aun así, en Leipzig se imprimió y se vendió, y tuve que quejarme a mi editor, Schott. Si pones algo precioso en el escaparate, no esperes que nadie te pregunte si puede llevárselo.Cuando levanté la prohibición
En 1876 se representó entera la tetralogía en Bayreuth, y Die Walküre se dio allí el 14 de agosto bajo la dirección de Hans Richter. Tras ver el Ring completo en mi propio teatro, ya sentí que la Cabalgata podía sonar también por separado. El 12 de mayo de 1877 la dirigí yo mismo en Londres, y el público quedó tan entusiasmado que la repetí como propina. Así que el compositor que la había vetado terminó bisándola con una sonrisa.De los aviones a los helicópteros
Con los años mi música ha viajado a sitios que yo nunca habría imaginado, y no siempre a lugares agradables. En junio de 1941 un noticiero alemán la puso sobre unos aviones Junkers Ju 52 que se acercaban a Creta, durante la batalla de esa isla. Más tarde, en Apocalypse Now, en 1979, suena por los altavoces mientras unos helicópteros atacan una aldea. Reconozco que me inquieta ver cuánta fuerza tiene esta música cuando se le pone una imagen violenta debajo.Una fama que ya no me pertenece
Hoy esta pieza es una de mis obras más conocidas, a la altura del coro nupcial de Lohengrin. Cuando alguien quiere evocar la ópera grande y dramática, con sopranos de casco y lanza, casi siempre recurre a ella, como en el dibujo animado What's Opera, Doc? de 1957. También aparece en películas como The Birth of a Nation, de 1915, y 8 1/2. Y fíjate qué giro: en el concierto puede durar apenas tres minutos, y esos tres minutos bastan para que cualquiera la reconozca.---
Cuando miro atrás, me doy cuenta de que esta música empezó siendo una idea apuntada en un papel y acabó recorriendo un camino mucho más largo de lo que yo imaginaba. ¿Te ha gustado conocer la historia que hay detrás de Ride of the Valkyries? Aún queda mucho por descubrir de esta pieza: cómo suena cada una de sus capas, cómo se vive dentro del tercer acto y cómo ha acabado apareciendo en lugares tan distintos del teatro de ópera. Si te apetece seguir explorando, pulsa en los enlaces que encontrarás en esta página y deja que la cabalgata te lleve un poco más lejos. Yo te espero en la próxima escucha, con los oídos bien abiertos.
