Un paseo entre cuadros con Pictures at an Exhibition de Mussorgsky
X. The Great Gate of Kiev

Pictures at an Exhibition

Mussorgsky presenta una guía de escucha de X. The Great Gate of Kiev, de Pictures at an Exhibition
Soy Modest Mussorgsky, y voy a explicarte X. The Great Gate of Kiev, el movimiento con el que cierro mis Pictures at an Exhibition. Vas a escuchar cómo convertí en música de campanas solemnes la puerta monumental que Hartmann diseñó para Kiev y que nunca llegó a construirse. Y si quieres comprobar si sabes reconocer esta música cuando suena, aquí mismo mis colegas compositores y yo te lo enseñamos:  entra en el entrenamiento  y pruébalo.
---

Un piano que se cree catedral

Para escuchar X. The Great Gate of Kiev no necesitas saber nada de música, solo ganas de quedarte con la boca abierta. Yo escribí toda la suite para piano solo, así que aquí un único instrumento tiene que sonar como campanas, como coro y como multitud a la vez. Fíjate en los acordes anchos y solemnes del principio, que suenan a algo enorme que se acerca sin prisa, y en las escalas que suben y bajan como campanas que repican. Es el final de la suite, y se nota: te pido solo que no la escuches con prisa, como quien llega tarde a la última función de una fiesta.

Un título con puertas muy grandes

Le puse este título porque me inspiré en un diseño de Hartmann para una puerta monumental en Kiev. Esa puerta debía recordar que el zar Alejandro II se salvó de un atentado el 4 de abril de 1866. El diseño ganó un concurso, pero la puerta nunca llegó a construirse. Así que lo que te ofrezco es una puerta que solo existe en un dibujo y en mi música, y en el piano, al menos, sí se puede cruzar.

Una fiesta con estribillo

La forma de esta pieza permite mirar la puerta desde varios lados. Es un rondó, que es una forma en la que un tema principal vuelve una y otra vez, con otras ideas que aparecen entre una vuelta y la siguiente. Si llamamos A al tema principal, el esquema queda ABAB–CADA, o sea, ocho secciones en total, y todo arranca en mi bemol mayor con un compás de 2/2 de paso ancho. Te las cuento una a una a continuación, para que sepas siempre dónde estás.

Sección 1: Se abren las puertas

Empiezo con el tema A, con la indicación Allegro alla breve. Maestoso. Con grandezza. Eso significa un pulso decidido, pero con mucha majestad y mucha grandeza. Los acordes llenos y firmes suenan como una comitiva que entra con la cabeza muy alta, y si fuera una persona llevaría puesto su mejor sombrero. Desde el primer compás queda claro el ánimo de la pieza: aquí se viene a celebrar.

Sección 2: Entra el coro con voz de iglesia

Después llega el tema B, solemne, basado en un himno de bautizo del canto ortodoxo ruso. El volumen baja y el paso se vuelve recogido, casi de procesión. Tras el brillo de la apertura, este momento tiene algo de rezo en voz baja. Lo bonito es el contraste: la puerta deja de ser una fachada y pasa a ser un lugar al que alguien entra con respeto.

Sección 3: El tema vuelve a saludar

El tema A regresa, y enseguida notas que ya lo conoces. Esa es la gracia del rondó: oyes algo familiar y te sientes un poco como en casa. Vuelve con la misma anchura de antes, pero después de la calma del himno parece sonar con más fuerza. Es como cruzar de nuevo la plaza mayor tras un rato de recogimiento en la iglesia.

Sección 4: El himno, segunda vuelta

El tema B vuelve a aparecer, otra vez solemne y con su aire de canto antiguo. Esta vez lo recibes con más confianza, porque ya sabes por dónde va. Con esta repetición se cierra la primera mitad del esquema, la que te presenta y te repite los dos temas principales. Hasta aquí todo te resulta reconocible, y lo nuevo lo reservo para la segunda mitad.

Sección 5: Las campanas se ponen a trabajar

Entra el tema C, la primera idea completamente nueva, y el ambiente cambia de golpe. Las escalas que suben y bajan sugieren aquí un carillón de campanas. El piano ya no camina en procesión, sino que repica, como si cada campanario de la ciudad quisiera ser el primero en dar la noticia. Es la parte más brillante y sonora de todo lo que has oído hasta ahora.

Sección 6: El tema principal pide paso

Después del repique, el tema A vuelve una vez más para recordarte dónde estás. Cada regreso suena un poco más grande, porque llega cargado con todo lo que ha pasado antes. Es una manera de decir que, por mucho que la música se aleje, la puerta sigue en pie. Ya no lo oyes como una novedad, sino como alguien a quien esperabas.

Sección 7: Un último desvío antes de llegar

Antes del final aparece D, una idea que no habías oído y que sirve de último desvío. La música se contiene un momento, como quien coge aire antes de decir la frase más importante. Esa espera crea tensión, y es lo que hace que el cierre llegue con tanta fuerza. Si prestas atención, notarás que todo parece encaminarse hacia un único punto.

Sección 8: La puerta, abierta de par en par

Cierro con el tema A, el mismo de la apertura, ahora en su versión más grandiosa. El piano ocupa todo el espacio con acordes macizos y con campanas que no dejan de repicar. Es el momento en que la puerta que nunca se construyó se levanta delante de ti, al menos dentro de tu cabeza. Y termina con la rotundidad de quien ha dicho todo lo que tenía que decir.

Ahora te toca cruzar la puerta

Ahora te invito a vivir X. The Great Gate of Kiev por tu cuenta: pulsa el botón de reproducir y déjate llevar por la música. Mientras suena, ten presente lo que hemos hablado: el tema que vuelve, el himno recogido y las campanas. Ojalá disfrutes recorriendo esta puerta tanto como yo disfruté componiéndola. Y si te quedas con ganas de más, vuelve a escucharla, porque las puertas grandes se descubren mejor la segunda vez.
---
Soy Modest Mussorgsky, y con The Great Gate of Kiev se cierra el paseo por mis Pictures at an Exhibition. Ya has llegado al final de la sala, y ahora toca mirar un poco hacia atrás. ¿Te ha gustado conocer la guía de escucha de X. The Great Gate of Kiev de Pictures at an Exhibition? Ojalá te haya servido para oír esa puerta monumental con otros oídos, con sus campanas y su canto solemne. Piensa que Hartmann dibujó una puerta que nunca llegó a construirse, y que yo la levanté en el piano. Quizá por eso, cuando suena, tiene algo de promesa cumplida a medias, y eso no resta nada a su grandeza. Todavía quedan muchos otros aspectos de Pictures at an Exhibition por explorar. Hay cuadros que apenas hemos rozado, versiones orquestales que cambian por completo el color de la suite y una historia de ediciones que da para otra tarde entera. Si te apetece seguir, haz clic en los enlaces que tienes a tu disposición y continúa el recorrido por la exposición. Yo te espero en la próxima sala.