Familias a la greña con Romeo & Juliet de Prokofiev
Dance of the Knights

Romeo and Juliet, Op. 64, ballet in four acts

Prokofiev presenta una guía de escucha de Dance of the Knights, de Romeo & Juliet
Soy Sergei Prokofiev, y te invito a que me acompañes mientras te explico Dance of the Knights, una de las páginas más conocidas de mi ballet Romeo & Juliet. Vas a descubrir cómo un solo acorde de enorme tensión y una melodía grave y pesada presentan a los Capulet en el baile, de modo que después reconozcas ese aire amenazante en cuanto suene. Mis compañeros compositores y yo te enseñamos además, aquí mismo, a reconocer nuestras obras cuando las oyes, así que anímate a ponerte a prueba en  el entrenamiento .
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Cómo escuchar sin saber nada de música

Si nunca has escuchado música clásica, te propongo un truco sencillo para Dance of the Knights: fíjate primero en lo más grave y después en lo más agudo. Abajo mandan los metales graves, que llevan el paso de la marcha con una línea pesada y constante. Por encima, las cuerdas dibujan frases que avanzan a zancadas, como si subieran y bajaran escalones de tres en tres. Y cuando todo se aquieta, presta atención a la celesta, un instrumento de sonido cristalino que aquí no suena a cuento de hadas, sino a que algo no va bien.

Por qué le puse este nombre

Le puse Dance of the Knights porque es la música con la que presento a la familia Capulet en el baile del primer acto. Es el mismo baile al que acuden Romeo y Julieta y en el que se conocen, de modo que esta marcha es, sin que ellos lo sepan, el fondo de su primer encuentro. En la partitura completa es el número 13 y lleva la indicación Allegro pesante, que viene a decir «animado, pero con peso», y también se la conoce como «Montagues and Capulets». Con los años se hizo tan popular que acabó como sintonía del programa de televisión The Apprentice y como himno del Sunderland en sus partidos en casa, algo que yo, desde luego, no tenía previsto al escribirla.

Una forma con tres capas

La forma de Dance of the Knights es sencilla y muy clara. Lo que construí tiene tres partes: una marcha firme, un centro inquietante y el regreso de la marcha, como un bocadillo con el pan bien duro por fuera y algo extraño en medio. Aquí solo te enseño el esquema, porque en los próximos párrafos voy a recorrer cada sección, una por una. Prepárate, porque en un baile tan corto pasan más cosas de las que parece.

Sección 1: Los Capulet llegan sin pedir permiso

Después del golpe de acorde con el que empiezo, el tempo se asienta en Allegro pesante: rápido, pero con los pies de plomo. Los metales graves clavan la línea de bajo y el resto de la orquesta se pone a marchar encima de ella. El ambiente es de orgullo y de amenaza, y nadie baila aquí por diversión, sino para dejar claro quién manda en la sala. Fíjate en que la música no corre nunca, porque avanza con tanta seguridad que ya intuyes que habrá problemas.

Sección 2: La celesta pone la piel de gallina

En el centro la marcha se retira y el ambiente cambia por completo. Entra la celesta, con su sonido pequeño y brillante, y crea una atmósfera inquieta que no tiene nada de ternura. Ya no hay un bajo que se imponga a golpes, y la tensión pasa a ser más callada y más sospechosa. Aquí quiero que notes que el odio no siempre grita, y que a veces se queda mirando desde una esquina del salón.

Sección 3: La marcha vuelve con la misma cara dura

Después de ese respiro inquieto regresa la marcha, y con ella el peso de los metales graves. La escuchas distinta, porque ya sabes lo que se esconde bajo la ceremonia del baile. El paso firme es el mismo, pero queda la sensación de que la rivalidad entre las dos familias ya no se puede disimular. Y como es en este baile donde Romeo y Julieta se conocen, cada paso de la marcha suena también a advertencia de lo que les espera.

Ahora te toca a ti

Ahora te invito a que vivas Dance of the Knights por tu cuenta. Dale al play y déjate llevar por la música sin prisas. Mientras escuchas, quizá te ayude recordar lo que hemos comentado: los graves que marchan, la celesta que inquieta y la marcha que vuelve. ¡Ojalá disfrutes del viaje por mi Dance of the Knights tanto como lo disfruté yo al escribirlo!
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Cuando termina Dance of the Knights, la marcha sigue sonando un rato en la cabeza, y con ella la sensación de que en ese salón empezó algo más grande que una disputa entre familias. ¿Te ha gustado recorrer conmigo esta guía de escucha de Dance of the Knights de Romeo & Juliet? Yo espero que sí, porque esta música todavía guarda mucho más por descubrir. Todavía te esperan, por ejemplo, la noche en calma de Balcony Scene y el duelo furioso de Death of Tybalt, que muestran caras muy distintas de la misma historia. Si te apetece seguir explorando Romeo & Juliet, haz clic en los enlaces que tienes aquí y déjate llevar un poco más lejos. Esta partitura da a cada escena su propio carácter, y me alegraría mucho que descubrieras cuál te gusta más.