Familias a la greña con Romeo & Juliet de Prokofiev
La trama en breve
Romeo and Juliet, Op. 64, ballet in four acts

Soy Sergei Prokofiev, y te doy la bienvenida al argumento de mi ballet Romeo & Juliet. Te cuento cómo la pelea entre dos familias de Verona acaba llevando a dos enamorados hasta la cripta, y por qué conocer esa historia hace que mi música se entienda mucho mejor. Y después, si quieres aprender a reconocer una obra en cuanto empieza a sonar, mis colegas y yo te lo enseñamos aquí mismo: atrévete con el entrenamiento .
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Dos familias, un secreto y un reloj en contra
Cuando pienso en mi ballet Romeo & Juliet, Op. 64, lo veo como una de esas series que no puedes dejar a medias: dos familias enfrentadas, una pareja que se esconde y un tiempo que corre en su contra. No es una ópera: lo escribí como ballet, con un prólogo y cuatro actos que duran unos 130 minutos, así que aquí nadie canta y lo cuentan todo los cuerpos y la orquesta. Parto de la obra de Shakespeare y la cuento con una marcha amenazante, un baile, una noche en un balcón y un final que te encoge el pecho. Te propongo que vayamos acto por acto, con los personajes bien presentados, para que veas cómo cada uno empuja la historia un paso más hacia el desastre.Dos enamorados, un fraile y un pretendiente con mala suerte
Romeo, el enamorado con prisa. Es el joven que cruza Verona con el corazón por delante y que se enamora de Julieta en el baile de los Capulet. Se casa en secreto, mata a Tybalt en un arrebato y acaba desterrado. Su amor es sincero, pero su impaciencia lo lleva a decidir siempre demasiado rápido.Julieta, la valiente de la casa Capulet. Conoce a Romeo en el baile de su propia familia y desde esa noche ya no es la misma. Se casa en secreto, rechaza a Paris delante de sus padres y acepta tomar una poción para dormir. Es la que más arriesga en toda la historia.
Fray Lorenzo, el cómplice con buenas intenciones. Es quien casa en secreto a los dos jóvenes y quien, más adelante, entrega a Julieta la poción para dormir. Actúa convencido de que su plan los protegerá. Yo lo imagino como alguien sereno, que ve más lejos que los demás, aunque ni él puede controlar el azar.
Paris, el pretendiente elegido. Los padres de Julieta lo presentan como el marido ideal, y a ojos de la familia es una elección impecable. Para ella no significa nada, y su rechazo precipita la poción. En algunas versiones aparece también en la cripta, pero no todas las producciones lo incluyen, así que depende de la función que veas.
Espadas, orgullo y un Príncipe harto
Mercutio, el bromista con espada. Hace del duelo con Tybalt una danza burlona, como si la espada fuera un juguete. La broma termina cuando Tybalt lo mata. Esa muerte cambia el tono de toda la historia: a partir de ahí, ya nadie ríe y Romeo acaba matando a Tybalt.Tybalt, la chispa del odio. Representa la cara más dura del enfrentamiento entre las familias. Mata a Mercutio y firma su propia sentencia, porque Romeo lo vence después. Lo escribo con una música seca y nerviosa, como alguien que siempre tiene la mano cerca de la espada.
El Príncipe, la autoridad que se agota. Es quien manda en Verona y quien intenta frenar la pelea entre las dos familias. Su enfado suena en la música como un golpe sobre la mesa, y aun así las calles siguen igual. Con él se ve que ni la autoridad más firme logra apagar un odio tan viejo.
Los padres de Julieta, la presión de la familia. Presentan a su hija a Paris como si el futuro ya estuviera decidido. No conocen el secreto de Julieta, y por eso su empeño resulta cruel sin que lo pretendan. Ellos representan el mundo de reglas contra el que chocan los enamorados, aunque creen actuar por su bien.
Acto 1: Verona hierve y el amor se cuela en el baile
Las calles de Verona ya están al rojo vivo. El acto empieza con escenas de calle donde se ve de inmediato la rivalidad entre las dos familias. Nadie necesita explicar el motivo: basta ver cómo se miran y cómo se tocan la espada. Con eso queda fijado el tono, y el amor llegará después a un lugar muy hostil.El baile de los Capulet. Después llega el baile, y con él la Dance of the Knights, la marcha que presenta a los Capulet con todo su peso. Es una fiesta elegante por fuera y tensa por dentro. Quiero que sientas el orgullo de la familia, pero también que algo malo late debajo de tanta cortesía.
Dos miradas que lo cambian todo. En medio del baile, Romeo y Julieta se encuentran, y la música deja de marchar para empezar a respirar. Es el instante en que la historia gira: lo que era una disputa entre familias se convierte en un asunto personal. A partir de aquí, cada paso de los dos tiene doble filo.
La escena del balcón cierra el acto. Al terminar el acto llega la Balcony Scene, un nocturno luminoso en el que los dos se declaran su amor. Cierro el primer acto con una promesa de felicidad, aunque la melodía ya deja un presentimiento. Es la calma que precede a una tormenta que ya se ha puesto en marcha.
Acto 2: Una boda a escondidas y espadas por la calle
Una boda a escondidas. Con la ayuda de Fray Lorenzo, Romeo y Julieta se casan en secreto. Es una escena de ilusión contenida, porque los dos saben que su unión no puede salir a la luz. Yo quiero que sientas la ternura y, a la vez, la sensación de que alguien podría descubrirlos en cualquier momento.Una mañana de espadas y bromas. A la mañana siguiente de la boda, la calle vuelve a llenarse de espadas. Mercutio convierte el duelo en una danza burlona, como si todo fuera un juego. La música corre con un nervio de movimiento perpetuo, y por eso la risa suena tan frágil.
Tybalt mata a Mercutio. La burla termina de golpe cuando Tybalt mata a Mercutio, y el ambiente cambia por completo. Ya no hay juego ni ironía, solo rabia. Esta muerte es el verdadero punto de giro del ballet, porque deja a Romeo con una decisión que ya no tiene vuelta atrás.
Romeo vence y queda desterrado. Romeo mata a Tybalt y, de golpe, pasa de recién casado a desterrado. Tras el duelo, la orquesta suena con una marcha fúnebre abrasadora. Julieta queda con un secreto que ahora pesa el doble. Es el precio de amar en una ciudad dividida, y los dos van a pagarlo muy pronto.
Acto 3: Una despedida al amanecer y un frasco sospechoso
Una noche juntos y un amanecer cruel. Tras su noche juntos, Romeo y Julieta tienen que separarse. La despedida es lenta, como si cada gesto quisiera alargar el tiempo un poco más. Yo escribo esa escena con ternura, pero sin quitarle del todo la amenaza de que la mañana trae consecuencias.Un pretendiente que ella no ha pedido. Los padres de Julieta se la presentan a Paris, convencidos de que le ofrecen un buen futuro. Ellos no saben nada de la boda secreta, y esa ignorancia vuelve la escena especialmente dolorosa. La música se carga de formalidad, con cortesía exterior y angustia por dentro.
Julieta dice que no. Frente a la presión de todos, Julieta se niega a aceptar a Paris. Es un gesto pequeño en apariencia, pero en esa casa equivale a una declaración de guerra. Aquí la joven del baile deja paso a una mujer que ha tomado una decisión y no piensa retirarla.
Una poción para ganar tiempo. Fray Lorenzo le da una poción para dormir, con la esperanza de que el plan la salve del matrimonio con Paris. Es una apuesta arriesgada que depende de que todo salga exactamente a tiempo. Cierro el acto con esa incertidumbre, y la música queda suspendida, esperando que algo falle.
Acto 4: La cripta, el veneno y un silencio enorme
Romeo vuelve con la peor noticia. Romeo regresa convencido de que Julieta ha muerto. No sabe que la poción es solo un sueño profundo, y ese malentendido lo es todo. Aquí el drama se vuelve doloroso porque tú, que lo sabes, no puedes avisarle, solo puedes mirar cómo se acerca.El veneno en la cripta. En la cripta, Romeo bebe veneno al lado de Julieta, que sigue dormida. Es un momento de enorme quietud, porque ya no queda ninguna pelea ni ningún baile. Lo cuento con una música que se encoge, como si la propia orquesta contuviera el aliento.
Julieta despierta demasiado tarde. Julieta despierta, encuentra a Romeo sin vida y se apuñala. Todo lo que habían planeado para salvarse llega demasiado tarde, y esa es la crueldad del final. En esta historia nadie es del todo culpable y, sin embargo, todos pierden algo irreparable.
El final que yo mismo quise cambiar. Mi primer guion terminaba bien: Julieta despertaba a tiempo de impedir que Romeo bebiera. Lo defendí con una razón práctica, que los muertos no pueden bailar. Después recuperé el final trágico de Shakespeare; el final feliz no me lo exigió nadie, lo planeé yo mismo.
Lo que pasó cuando cayó el telón
Mientras el ballet esperaba su turno, yo convertí la música en suites para orquesta, y así empezó a sonar mucho antes de llegar al escenario. El primer montaje se estrenó en Brno a finales de 1938, aunque algunas fuentes lo llaman parcial y otras lo consideran el estreno mundial. La versión completa llegó en enero de 1940 al Teatro Kirov de Leningrado, con coreografía de Leonid Lavrovsky. Y de Dance of the Knights ya ni te cuento: acabó como sintonía del programa de televisión The Apprentice y como himno del Sunderland cuando juega en casa, que para una marcha entre dos familias enemigas no es mal destino.---
Hemos llegado al final de la historia, y a mí me deja pensando en lo curioso que es el destino de una obra. Mi primer guion tenía un final feliz, porque pensaba en los bailarines, y acabé devolviendo a la obra el final trágico de Shakespeare, el que le correspondía. Una música que en su día se juzgó imposible de bailar terminó viviendo en las salas de concierto, y con los años volvió también al escenario. ¿Te ha gustado conocer la historia de mi ballet Romeo & Juliet? Si te ha picado la curiosidad, todavía queda mucho por descubrir. Puedes fijarte en cómo suenan las suites que saqué de la partitura, en los instrumentos poco habituales que uso o en lo que pasa con cada personaje a lo largo de los cuatro actos. Cada vez que vuelvas a oír esta música encontrarás algún detalle que se te había escapado. Te invito a pulsar en los enlaces de esta página para seguir explorando Romeo & Juliet a tu ritmo. Ojalá la próxima vez que suene una marcha pesada o una melodía nocturna de cuerdas, pienses en Verona y en esos dos jóvenes.
