Un tenor en vela con Nessun dorma de Puccini
La guía de escucha
Nessun dorma, from Turandot, SC 91

Me llamo Giacomo Puccini y te doy la bienvenida a la guía de escucha de Nessun dorma. Vas a aprender a seguir cómo la melodía de Calaf gana fuerza en solo tres o cuatro minutos, hasta que un coro lejano de mujeres prepara el «Vincerò!» final. En esta web mis colegas compositores y yo te enseñamos también a reconocer cada obra nuestra en cuanto suena, así que atrévete con el entrenamiento y verás.
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Cómo escuchar sin saber nada de música clásica
Escucha primero la voz del tenor, porque en esta aria todo gira alrededor de él. Debajo, la orquesta lo acompaña sin taparlo: las cuerdas sostienen la melodía como una alfombra bien extendida y las trompas entran cuando la emoción necesita más peso. Las arpas añaden un brillo delicado que encaja con la noche del jardín. No hace falta entender italiano: fíjate solo en cómo la voz va subiendo y en cómo la orquesta se abre detrás de ella.Por qué nadie se echa la siesta
El título, Nessun dorma, significa «que nadie duerma», y lo saqué de la orden que da Turandot en la ópera. La princesa quiere saber el nombre del príncipe desconocido, y hasta que lo consiga nadie en Pekín tiene permiso para cerrar los ojos. El texto es de Giuseppe Adami y Renato Simoni, que escribieron el libreto de Turandot, y a mí esas dos palabras me sonaron a música desde el primer momento. Además el título tiene doble sentido, porque Calaf también está despierto, pero él lo está con la esperanza de ganar.Una sola ola
Esta aria es un canto que fluye de una sola vez y en sol mayor. Dura unos tres o cuatro minutos, y cada parte empuja a la siguiente como las olas que llegan una tras otra a la orilla. Yo la veo en cuatro secciones: el arranque, la melodía principal, el coro lejano y el final. Vamos a recorrerlas una a una, y verás que la historia se entiende solo con el oído.Sección 1: El eco que llama a la puerta
Todo empieza con un aire de espera, como si la noche misma contuviera la respiración. Ese primer eco recuerda al anuncio de los heraldos y nos coloca de golpe dentro de la historia. Calaf entra casi sin levantar la voz, más cerca de pensar en alto que de cantar. El ambiente es de misterio tranquilo, y esa calma es la que hace que luego se note tanto cada subida.Sección 2: Una melodía que se hace de rogar
Aquí aparece la melodía que todo el mundo reconoce, cantada con calidez y sin ninguna prisa. Cuando vuelve, suena más ancha que antes, porque la orquesta ya no se limita a acompañar y empieza a empujar con él. No hay cambios bruscos de ambiente, sino una luz que se va encendiendo poco a poco en el mismo sol mayor. El estado de ánimo pasa de la confidencia a la confianza, y en ese camino se esconde buena parte de la emoción.Sección 3: Voces que llegan desde lejos
Justo antes del momento más alto, un coro de mujeres se oye a lo lejos, como si el aire de la ciudad trajera un recuerdo. Suena distante, y el contraste con la voz solista es enorme. Es una pausa para tomar aliento, y la tensión sigue creciendo aunque el volumen baje un momento. Mientras ellas cantan, Calaf espera, y tú también deberías notar que algo grande está a punto de pasar.Sección 4: Un «Vincerò!» con trampa
El final llega con la palabra «Vincerò!», que significa «venceré», y con ella la orquesta y la voz se juntan en el momento más brillante del aria. La trampa es que en mi partitura el si es una nota corta y el la que sigue es una nota larga, y no escribí que ninguna de las dos deba alargarse. Esas notas sostenidas que tanto aplaude el público son una tradición de los intérpretes, no una orden mía. Yo morí sin terminar la ópera, pero Franco Alfano la completó a partir de mis bocetos y trajo este tema de vuelta en un final triunfal.Ahora te toca a ti
Ya es hora de que pruebes Nessun dorma por tu cuenta. Pulsa el botón de reproducir y déjate llevar por la música sin pensar en nada más. Mientras escuchas, quizá te ayude recordar lo que hemos hablado: la voz que sube, el coro lejano y ese final tan esperado. ¡Ojalá disfrutes de este viaje por mi Nessun dorma tanto como yo disfruté al crearlo!---
¿Qué tal, te ha gustado esta guía de escucha de Nessun dorma? Ojalá ahora oigas el aria con otros oídos, y que la espera de Calaf en el jardín te suene más cercana. Yo no pude terminar Turandot, pero Franco Alfano completó la ópera y, en su final, hizo volver el tema de Nessun dorma con aire de triunfo. Me gusta pensar que esa melodía sigue volviendo, también fuera del teatro. Todavía quedan muchas cosas por descubrir de esta aria. Por ejemplo, puedes saber cómo llegó a los estadios de fútbol, al cine y a otros escenarios que yo jamás habría imaginado. Haz clic en los enlaces que tienes aquí para seguir explorando Nessun dorma a tu ritmo. Y cuando vuelvas a escucharla, fíjate en si esta vez la noche del jardín te parece distinta.
