Birretes volando mazo guay con Pomp and Circumstance March No 1 de Elgar
Entre bastidores

Pomp and Circumstance March No. 1 in D major, Op. 39 No. 1

Elgar cuenta lo que hay entre bastidores de Pomp and Circumstance March No 1
¡Quillo, soy Edward Elgar, colega, y aquí va la movida de cómo nació mi Pomp and Circumstance March No 1, tronco! Vas a flipar con la noche de octubre de 1901 en Londres en que la peña se puso en pie a gritar y Henry Wood tuvo que dar doble bis, ¡mazo de locos! Y ojo, que mis compañeros compositores y yo también te enseñamos en esta web a reconocer nuestras piezas nada más oírlas, así que dale a  probar el entrenamiento , ¿vale?
---

Un tío de 44 tacos con el cartel por las nubes

¡Mira, colega, que en 1901 yo tenía 44 tacos y ya iba de crack nacional, flipa! Venía de petarlo con las Enigma Variations en 1899 y con The Dream of Gerontius en 1900, o sea, dos pelotazos seguidos, ¡de locos, tronco! Mi mujer Alice me llevaba los negocios y la agenda social, una máquina de secretaria, ¿sabes?, y yo tan pancho currando. Pues nada, con ese hype me puse a escribir marchas, y la primera es la que te estoy contando, venga.

Un título mangao a Shakespeare, qué morro

¡Ojo, tío!, que el nombre lo pillé del Othello de Shakespeare, acto 3, escena 3, literal. Y ni de coña soy una pieza suelta sin número: soy la primera de un set de marchas, cinco que acabé yo y una sexta que remató Anthony Payne, ¡brutal! Yo decía que «Pomp and Circumstance» era solo un nombre genérico pa' to' el grupo, o sea, un paraguas, colega. Así que si me llamas «la Pomp» y ya, anda ya, que tengo hermanas en la movida.

Dedicatoria pa' los colegas de Liverpool

¡Atento al detalle, peña!, que voy dedicada a Alfred E. Rodewald y a la Liverpool Orchestral Society, mis colegas del alma, guay. Los de Boosey & Co. me publicaron como Opus 39, o sea, con carnet oficial y to', illo. Imagínate el flipe: hoy garabateas en un papel y mañana tienes número de opus, ¡qué rollo más bueno! Vamos, que ya no era un churro cualquiera, era un pepino con sello y to', ¿a ver?

Estreno en Liverpool, con lío de batuta

¡Tate, que te cuento el estreno!: 19 de octubre de 1901, Philharmonic Hall de Liverpool, y la Marcha No. 2 también salió a bailar esa noche, ¡mazo de noche, quillo! Según el Liverpool Mercury, la batuta de mi marcha la llevé yo, tronco, y Rodewald dirigió el resto del programa. Ojo, que Jerrold Northrop Moore escribió en 1984 que dirigió Rodewald, pero investigaciones posteriores dicen que fui yo, ¡vaya movida! Pues nada, la peña erudita se rayó con quién movió el palo, y yo, a lo mío, ¿sabes?

Henry Wood y el bisazo de locos

¡Dos días después, hostia, las tocaron en un concierto promenade de Londres, la No. 1 y la No. 2, con Henry Wood al mando, flipante! Wood contó que el público se puso en pie y a berrear, tío, que aquello fue un jaleo de campeonato. Y según él, fue la única vez que una pieza orquestal se llevó doble bis en los Proms, ¡mazo de leyenda, colega! Imagínate a la peña gritando «¡otra, otra!» como si no hubiera mañana, ¡qué pasada!

Orquestón con cascabeles y to'

¡Flipa con la plantilla, tronco!, que me monté una orquesta enorme: cuatro trompas, tres timbales y dos arpas, ¡pa' qué ahorrar! Le añadí cuerdas y percusión a saco, con bombo, platillos y hasta cascabeles, un ruido guay de locos, ¿sabes? El órgano no sale hasta la última vez que suena el trío, o sea, se lo guarda el muy listo pa' el final, colega. Es como el amigo que llega tarde a la fiesta pero entra con altavoz, ¡qué peaso de entrada, hostia!

Lo del final, o cómo dejar a la peña tiesa

¡Pues nada, peña, a ver!: tras el trío en sol, viene una versión más gorda del mismo trío, pero ya en re, ¡con to' el cuerpo, tío! Esa vez el temazo te suena a lo grande, con el órgano metiéndose por medio, ¡brutal, de locos! Y pa' rematar, vuelvo a soltar un recuerdo de la marcha del principio, tronco, como quien dice «que no se te olvide quién manda aquí». Es el cierre perfecto, colega: mareas la perdiz y acabas donde empezaste, ¡qué flow!

Mi temazo se pone a cantar, vaya rollo

¡Atiende, quillo!, que en 1902 reutilicé la melodía del trío en la Coronation Ode pa' el rey Eduardo VII, con letra de A. C. Benson, ¡mazo de honor! Pero la coronación se aplazó porque el rey cayó malo, así que el plan se fue al traste, ¡menudo chungo! Cuenta la leyenda que fue el propio rey quien sugirió ponerle letra a esa melodía, aunque nadie ha encontrado una cita directa, ¿eh?, así que ojo. Pues nada, hice una canción aparte, «Land of Hope and Glory», que estrenó Clara Butt en junio de 1902, ¡y la lió parda, colega!

La Last Night, donde la peña se desmelena

¡Flipas, tío!, que el trío, ya como «Land of Hope and Glory», es fijo en la Last Night de los Proms, donde la peña berrea a pleno pulmón, ¡de locos! Y la marcha, ojo, la han tocado en todas las temporadas de los Proms desde 1944, o sea, más constante que un colega de bar, ¡brutal! Ni de coña la escribí con esa letra: la marcha ya tenía un añito antes de que nadie le pusiera palabras, ¿sabes? Primero fue la marcha, luego la canción, y al revés no va, tronco, que hay mucho listillo suelto.

Caballero en 1904 y graduaciones desde 1905

¡Mira qué cosas, colega!: el 5 de julio de 1904 me nombraron caballero, tres años después de la marcha, ¡flipante, tío! Y el 28 de junio de 1905, en Yale, me dieron un doctorado honoris causa y sonó mi marcha por primera vez en una graduación, ¡qué movida! Ojo, que yo no la escribí pa' las graduaciones, qué va: eso nació en Yale en 1905 y desde ahí la peña de Canadá, Filipinas y EE. UU. la repite en casi todas, ¡mazo de repetición! Así que cuando te pongas el birrete y suene mi trío, acuérdate de mí, colega, que un tío de 44 tacos no sabía lo que se le venía encima, ¡de locos!
---
¡Vaya viaje, colega, que ya llegamos al final y yo con la lagrimilla en el ojo! ¿Te ha molado conocer la historia de mi Pomp and Circumstance March No 1, tronco, o te ha dejado flipao? Pues nada, que todavía queda mazo de rollo por destripar de esta marcha, ¿sabes?, y no te lo vas a perder, anda ya. Piensa un rato, tío: una melodía que nació con fuego en un concierto de Liverpool y hoy la tararea media peña en una graduación, ¡qué locura! Así que dale al clic en los enlaces que tienes por aquí, colega, y sigue cotilleando mi marcha, ¡venga, que no muerde! Y cuando acabes, vuelve a escucharla bien alto, en plan lo más guay, que se la merece, ¡de locos!