Comedura de tarro mística con la Meditation from Thais de Massenet
Entre bastidores

Méditation from Thaïs

Massenet cuenta lo que hay entre bastidores de Meditation from Thais
¡Arsa, tronco, aquí el mismísimo Massenet al aparato pa' contarte to' el pastel de cómo me saqué de la manga mi Meditation from Thais! Te vas a quedar flipao cuando pilles cómo un intermedio pa' mi musa Sibyl Sanderson salvó una ópera con críticas chungas y acabó petándolo mundialmente, ¡una movida brutal, tío! O sea, si te mola reconocer nuestras obras al vuelo na' más sonar, aquí en la web los otros compositores y yo te enseñamos, así que  métete ya al entrenamiento , ¡venga, chaval!
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¡Una musa que te deja to' loco, quillo!

¡Wacho, illooo, agárrate los machos que te suelto to' el salseo del Meditation from Thais sin cortarme ni un pelo, en plan a calzón quitao, ¿sabes?! Resulta que entre 1892 y 1893 me puse a currar a saco en mi ópera Thaïs porque estaba colgao hasta las trancas de Sibyl Sanderson, una soprano americana que era una máquina total. Ya le había hecho Esclarmonde en 1889, tronco, pero aquí quería regalarle un papelazo aún más tocho pa' que la tía brillara mazo en el escenario. Me pillé el libreto de mi colega Louis Gallet, que venía de una novela de 1890 de Anatole France, y me encerré entre París y Égreville hasta rematar la faena en octubre de 1893, ¡de locos!

¡El profe más chulo de to' el conservatorio!

Por aquella época yo ya era el jefazo absoluto dando clases en el Conservatoire de París desde 1878, o sea, partiendo la pana con los chavales mientras me forraba de pasta. Encima venía con el hype por las nubes después de petarlo fuertecito con mi ópera Werther en Viena en 1892 y en París en 1893, ¡una barbaridad que te deja flipao! ¿Y te crees que le puse número de opus a Thaïs, bro?, ¡pues ni de coña, porque yo pasaba mil pueblos de numerar mis óperas, qué pereza más grande! Luego vinieron unos notas a ficharla como DO 24 y IJM 237 pa' los archivos, vale, pero a mí ese papeleo me daba un cringe tremendo, te lo juro.

¡Culebrón en Egipto con monje y cortesana!

A ver, te pongo en situación pa' que pilles la movida: la historia va de Thaïs, una cortesana de Alejandría que traía a to' el personal por la calle de la amargura. De repente aparece Athanaël, un monje cenobita to' rayao que se empeña en sacarla de la mala vida y llevarla por el camino cristiano, ¡menudo dramón, chaval! En el segundo acto tienen una bronca monumental en la primera escena y, claro, la pava se queda con el coco dando vueltas en silencio, to' tocada del ala. Justo ahí, antes de la segunda escena, metí yo este intermezzo instrumental pa' contar sin palabras cómo la tía cambia el chip y se convierte, ¡un puntazo dabuten!

¡Cero yoga y mucho violín celestial, colega!

Que no te vendan la moto, tío, que el título no va de tirarse en una esterilla en plan zen oriental ni na' de esas paranoias modernas. Se llama así, o Méditation religieuse en las primeras partituras, porque es la comedura de tarro espiritual de la protagonista en plena crisis de fe, ¿lo pillas? Tampoco es un aria cantada con letra aunque salga de una ópera, qué va, ¡aquí el que lleva la voz cantante es el violín solista dándolo to' con la orquesta! En mi versión original de teatro hasta metí un coro sin palabras escondío entre bastidores cuando vuelve el tema principal, creando un ambiente místico que es la leche.

¡Receta en tres partes pa' tocar el cielo!

Mira qué flow le di a la estructura, socio: monté el tema en tres partes clavadas y en re mayor, arrancando con un Andante religioso que te acaricia el alma. Primero entran las arpas soltando unos acordes suavecitos de introducción y enseguida asoma el violín con esa melodía principal tan pura que te deja embobao al instante. Pero en la sección central le metí un Poco più appassionato pa' que la cosa se ponga tensa y suba la temperatura hasta reventar en un clímax brutal. Justo después el violinista se marca un pasaje tipo cadencia súper libre y, ¡pum!, volvemos a la calma del principio como si no hubiera pasao na', ¡guay del Paraguay!

¡Estreno con escándalo y tirante roto, hostia!

El estreno fue el 16 de marzo de 1894 en la Opéra Garnier de París, con Paul Taffanel llevando la batuta y Jean-François Delmas haciendo del monje chungo. Y atención al cotilleo, illo: cuentan las malas lenguas que en el primer acto a mi Sibyl Sanderson se le rompió o resbaló un tirante del vestido y se quedó con to' al aire. Nadie sabe seguro si fue un accidente de mala pata o un truco publicitario pensao a posta pa' liar el taco, ¡pero la peña en el patio de butacas se quedó ojiplática! Años más tarde, en abril de 1898, saqué una versión revisada de la ópera en ese mismo teatro, aunque el salseo de aquella primera noche no lo supera ni Dios.

¡Críticos picaos pero el público entregao!

Al principio los críticos más rancios se pusieron to' tiquismiquis porque mezclé religión y erotismo en la misma olla, ¡venga ya, qué panda de muermos! Mientras ellos se rasgaban las vestiduras por el argumento, mi pieza instrumental salió disparada como un cohete y se convirtió en un triunfo internacional de campeonato. La gente sudaba de las polémicas raras y solo quería escuchar ese violín llorando de emoción, porque cuando algo tiene duende se nota a la legua, ¿sabes? Así fue como un simple entreacto pensao pa' cambiar el decorao acabó comiéndose con patatas al resto de la función, ¡una jugada maestra que ni yo me esperaba!

¡Del foso de la ópera a los salones, bro!

Ese mismo año de 1894, mis editores de Heugel & Cie vieron el filón en París y sacaron la partitura completa y la vocal echando leches pa' hacer caja. Pero el pelotazo gordo vino cuando el violinista belga Martin-Pierre Marsick se curró un arreglo pa' violín y piano que se vendió como churros calientes. Gracias a esa movida, la pieza salió del teatro y se coló en todas las salas de conciertos del mundo como el bis favorito pa' dejar al público dando palmas. Mazo de peña se piensa hoy que la escribí suelta pa' recitales, pero ya ves que nació metía en el ajo del drama egipcio, ¡anda ya con los despistaos!

¡Leyendas del arco y piruetas sobre hielo!

Con el tiempo, todos los grandes capos del violín han querido meterle mano a mi joyita pa' lucirse, desde Fritz Kreisler y Jascha Heifetz hasta Itzhak Perlman. Más adelante también la grabaron fieras como Joshua Bell y Anne-Sophie Mutter, cada uno dándole su toque personal pa' que el llanto de las cuerdas suene to' potente. Y la cosa no se quedó en el violín, tronco, porque le han hecho arreglos pa' violonchelo, flauta y mil instrumentos más que quieren pillar cacho de esa melodía. ¡Hasta la campeona olímpica Yuna Kim se puso a patinar sobre hielo con mi música de fondo, colega, haciendo piruetas de infarto mientras sonaban mis notas!

¡Un temazo inmortal pa' cerrar el chiringuito!

Pues nada, chaval, ahí tienes to' el pastel de cómo un ratito de reflexión espiritual en el desierto acabó siendo mi hit más famoso en el planeta entero. Yo dejé mi puesto en el conservatorio en 1896 pa' seguir a mi bola, pero esta melodía ya tenía vida propia y no había quien la parara, ¡literal! La próxima vez que la escuches, acuérdate de la pobre cortesana dándole vueltas al tarro y del vestido traicionero de mi amiga en pleno París, ¡qué risa, tío! Dale al play a to' volumen, déjate llevar por ese vaivén de arpas y cuerdas, y verás cómo a ti también se te pone la piel de gallina en cero coma, ¡nos vemos, crack!
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¡Bueno, pues na', tronco, dime tú ahora con el corazón en la mano si no te ha molao mazo enterarte de to' el cotilleo y la movida que hay detrás de mi Meditation from Thais, porque te has tenido que quedar to' flipao con esta historieta, ¿sabes?! Pero ni de coña te vayas a pirar todavía pensando que ya lo has pillao to', chaval, que a esta joyita mía del Meditation from Thais aún le queda tela de rollo guapo y secretos brutales pa' que sigas alucinando en colores un buen rato, o sea, literal. Así que venga, máquina, no te cortes ni media y dale caña ya mismo a los enlaces que te he dejao por aquí pa' bichear a tope todo lo que falta del Meditation from Thais, ¡que te va a parecer la leche, bro!