Aquelarre tronchante y demoniaco en Night on Bald Mountain de Mussorgsky
Entre bastidores

Night on Bald Mountain

Mussorgsky cuenta lo que hay entre bastidores de Night on Bald Mountain
¡Mira, tronco, soy Mussorgsky y te arrimo el trasfondo de Night on Bald Mountain, pasa, tronco, que aquí se está calentito! Te cuento cómo una pieza que terminé en la víspera de San Juan de 1867 no la oí tocar ni una sola vez en mi vida, ¡flipante, peña, mazo de tela pa' contar! Pues nada, tío, mis colegas compositores y yo te enseñamos aquí a reconocer nuestras piezas en cuanto suenan, así que pírate ya a  probar el entrenamiento  pa' ver qué tal, ¡venga!
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Gogol y yo: rollo de ópera

¡Mazo antes de la música esa, tronco, yo ya andaba con una movida de ópera en la sesera, flipa! El 25 de diciembre de 1858, en plan Navidad diferente, ya tenía una hoja de programa pa' una ópera llamada St. John's Night, sacada de un cuento de Gogol, St. John's Eve. ¡Nada de turrón ni villancicos, colega, yo con brujas y rollos chungos, qué quieres que te diga! Pues nada, a ver, esa semillita de ópera fue el principio de to' el lío, ¿sabes?

Un drama perdío y una carta a Balakirev

¡Illo, salto a 1860, que le escribí a Balakirev sobre un acto con el tema de la Bald Mountain, brutal! Lo sacaba de un drama del barón Georgiy Mengden, La bruja, que hoy está desaparecío, ¡pirao pa' siempre, tío! ¿Escribí música pa' ese proyecto? Ni mijita de idea, peña, nadie lo sabe, anda ya. Vamos, que el misterio es de los que te rayan la cabeza, y encima sin una pista, ¡qué movida!

Terminada en la víspera, qué puntería

A ver, la idea del poema sinfónico me vino en 1866, ¡y a currar se ha dicho, chaval! Empecé a orquestarlo el 12 de junio de 1867 y lo cerré el 23, víspera de San Juan, en la granja de Minkino, en el distrito de Luga, ¡clavao, hostia, qué puntería! Su título original era St. John's Eve on Bald Mountain, en inglés también anda como Night on the Bare Mountain y en ruso es Ночь на Лысой горе, ¡a ver quién lo dice sin escupir, colega! Aquella versión de 1867 llevaba cuatro partes, y la última era el Sabbath, ¡un aquelarre ordenadito, quillo, de locos!

Veintiocho añazos y una panda de colegas

¡Tenía 28 años, tronco, y andaba con The Five, mi pandilla de compositores, la peña más guay del barrio! Mi poema era de los primeros poemas sinfónicos rusos, ¡flipas, tío! Y salió el mismo año que Sadko de Rimsky-Korsakov, o sea, año de locos pa' la música rusa, joder. Vamos, que sin querer me metí en la movida de los pioneros, ¿mola o no mola, illo?

Balakirev me dejó chafao

Pues nada, le enseñé la partitura a Balakirev, mi mentor, y menudo corte, colega, ¡de los que duelen! Me la puso a parir y se negó a dirigirla, ¡qué rollo más chungo, hostia! Yo, hundío, la aparqué en un cajón, tipo calcetín perdío, ¡y a otra cosa, mariposa! Y encima la bebida ya me iba comiendo el coco y frenándome el ritmo, ¡mala movida, tronco!

Nunca la oí ni en sueños

¡Escucha esto, tío: en mi vida la oí tocar, en ninguna versión, cero, ni un compás, qué fuerte! En 1872 la rehíce con solistas y coro pa' la ópera-ballet Mlada, pero esa partitura se perdió, ¡puf, volatilizá, peña! Luego la recasqué otra vez como el coro Dream Vision of the Peasant Lad pa' la ópera The Fair at Sorochyntsi, con la partitura de canto y piano fechada el 10 de mayo de 1880, ¡a reciclar como un crack, illo! Vamos, que le di vueltas a la misma movida más que un churro en la churrería, ¡flipante, colega!

Me morí y llegó Rimsky al rescate

¡Me morí en 1881, tronco, chungo pero cierto, qué le vamos a hacer! Cinco años después, en 1886, Rimsky-Korsakov se currró una fantasía pa' orquesta basada en la versión de Sorochyntsi, ¡menudo máquina, tío! La estrenaron en octubre de 1886 en el Kononov Hall de San Petersburgo, en los Russian Symphony Concerts, y según cuentan con Rimsky en el podio, ¿sabes?, ¡de aquellas noches guays! Bessel la publicó ese mismo año en San Petersburgo, con dedicatoria a Vladimir Stasov, ¡qué detallazo, mazo de bonito, colega!

Doce minutos de aquelarre y final de siesta

¡Pelotazo total, tronco: éxito inmediato y favorita de los conciertos, anda ya! Dura unos 12 minutos, o sea, menos que una peli mala de domingo, ¡de locos, peña! Pide piccolo, tuba, arpa, tam-tam y hasta una campana tubular en re, ¡la cocina entera, flipas, quillo! Y el final lo cierra con música del aria de Gritsko, tranquilito, tipo vecino roncando al amanecer, ¡brutal, illo!

¿Quién firma esto, hostia?

¡Ojo, que hay pique, colega: hay estudiosos que dicen que la versión de siempre es casi una pieza nueva de Rimsky, montada sobre mi último apaño, qué fuerte! O sea, lo que suena en los conciertos no es exactamente lo que yo escribí, ¡ni de coña, tío! Mi original de 1867 no salió en papel hasta 1968, editado por Georgiy Kirkor, ¡más de cien años después, pa' flipar, chaval! Imagínate esperar tanto pa' ver tu obra impresa, ¡yo ya criaba malvas, mazo de cola, peña!

Disney se mete en la fiesta

¡Y en 1940 aparece Leopold Stokowski y la prepara pa' Fantasia de Disney, vaya giro, tronco! Sigue la forma de Rimsky, pero con una orquestación más cercana a la mía, ¡y eso mola mazo, colega! El prota de la secuencia es Chernobog, el dios negro eslavo que sale como un machote cabrío, ¡qué pintas, tío, de pesadilla! Y la ponen emparejada con el Ave Maria de Schubert, ¡del infierno al cielo en un plis, illo, flipante!
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¡Illo, colega, que ya me piro con la despedida, pero antes dime una cosa! ¿Te ha molao conocer la movida de cómo nació Night on Bald Mountain, o qué, tronco? Porque, mazo de ojo, todavía queda tela que rascar de esta pieza, ¡y no te la puedes perder, peña! Hay rollos de sobra pa' seguir flipando, de locos, tío, así que no te me quedes a medias. Pulsa en los enlaces de aquí abajo y échale un ojo a to' lo demás de Night on Bald Mountain, ¡venga, dabuten, a petarlo!