Sobaera real y pinchazo con el Sleeping Beauty Waltz de Tchaikovsky
Entre bastidores
The Sleeping Beauty, Op. 66: Act I, No. 6, Waltz

¡Klk, colega, soy Tchaikovsky al aparato y vengo a largarte to' el salseo detrás de mi Sleeping Beauty Waltz, una historia de locos, ¿sabes?! ¡Te vas a quedar flipao cuando pilles cómo me curré este temazo en el campo en 1889 bajo las órdenes milimetradas de Marius Petipa, porque el culebrón mola mazo, tronco! ¡Y venga, chaval, entra ya al entrenamiento , que en esta web te enseñamos entre mis colegas compositores y yo a reconocer nuestras obras en cuanto suenan, bro!
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¡El encarguito to' gordo de San Petersburgo, chaval!
¡Pasa, tronco, acércate p'acá, que en mayo de 1888 me viene el Ivan Vsevolozhsky, el jefazo de los teatros imperiales de San Petersburgo, con una movida mazo tocha entre manos, ¿sabes?! El tío se había montao un guion basao en el cuento de Charles Perrault y quería que yo le pusiera la música pa' petarlo en el escenario, ¡en plan proyecto de locos total, bro! Además metió en el ajo al Marius Petipa, que era el máquina de los bailes, y el pavo me mandó unas instrucciones to' milimetradas, tipo hazme tantos compases aquí y allá, ¡qué agobio, colega! Pero a ver, yo dije venga va, me lío la manta a la cabeza y me saco de la manga el Op. 66, que dentro lleva el sexto número del primer acto, ¡un temazo dabuten pa' la historia, illo!¡Esquivando el frío en mi keli de campo, bro!
¡Mira el percal, quillo, que en enero de 1889 me encerré en mi choza alquilá de Frolovskoye, ahí al laíto de Klin, a darle al coco con los primeros bocetos de mi Sleeping Beauty Waltz, o sea, concentrao al máximo! Fuera hacía una rasca brutal de quedarse tieso, tío, pero yo estaba to' engorilao frente al papel sacando la melodía principal en si bemol mayor, ¡con un hype que no cabía en mí, chaval! Me pillé un ritmo de currar mazo serio entre el campo y mis líos, porque aquello tenía que sonar fino filipino, nada de chapuzas random, ¡te lo juro por mis muelas, colega! Cuando vi que la tonadilla iba pillando ese rollo tan guapo de tres por cuatro, pensé pa' mis adentros: ¡hostia, esto en cuanto lo escuche la peña se va a quedar flipá del tirón, tronco!¡De gira por Europa como una estrella del rock, tío!
¡Aguanta el tirón, chaval, que justo entre enero y abril de 1889 tuve que pirarme de gira por to'a Europa a dirigir mis movidas, en plan no parar quieto ni un segundo, ¿sabes?! Me recorrí Alemania, Suiza, Francia y hasta Inglaterra dándolo to' con la batuta, acalorao perdío y con la maleta a cuestas, ¡una paliza bien chunga pero mazo guay a la vez, bro! Y mientras iba de acá p'allá viendo a la basca aplaudir, seguía rayao con las notas del ballet dando vueltas en la azotea, tipo que no desconectaba ni pa' echar un sueñecito, colega! En cuanto rematé el tour me volví pitando pa' mi rincón en Frolovskoye, y el 25 de junio de 1889, que era el 13 de junio en nuestro calendario viejo, dejé la orquestación del vals niquelá, ¡feten del to', illo!¡El cumple de la princesa con flores a tope, colega!
¡A ver, ponte en situación, tronco, que este número suena justo cuando celebran los dieciséis tacos de la Princess Aurora y hay un fiestón montao en palacio que es la leche! Por eso los colegas lo llaman el Garland Waltz o también Grande valse villageoise, porque sale to'a la chavalada de la corte y los aldeanos bailando con guirnaldas de flores, ¡un desfase visual to' flama, tío! Le metí en la partitura el cartelito de Allegro, Tempo di Valse, pa' que los músicos le dieran vidilla y aquello caminara con un swing vacilón desde el minuto uno, ¿me pillas, chaval? Son exactamente 297 compases de pura crema, montaos con su intro, su estructura A-B-A bien cuadrá y una coda final pa' dejar a to' el personal con el culo torcío, ¡brutal, bro!¡Toda la artillería pesada en el foso, quillo!
¡Escucha esta locura, tío, que pa' que el sonido tuviera un cuerpo mazo gordo metí en la orquesta de to', desde el flautín, dos flautas, dos oboes y el corno inglés hasta dos clarinetes y dos fagotes, en plan sin escatimar na'! En los metales armé un escándalo fino con cuatro trompas, dos cornetas, dos trompetas, tres trombones y una tuba bien potente pa' que retumbara el garito entero, ¡de locos, colega! Y ojo a la percusión, chaval, que aparte de timbales, bombo, platos y tambor, enchufé el triángulo, la pandereta y el glockenspiel pa' darle un brillito to' cuco por encima de las cuerdas, ¿sabes?! Cuando se juntan to's esos cacharros a la vez, te pega un viaje en el pecho que te deja volao, tipo que no sabes si ponerte a bailar o tirarte de cabeza al foso, ¡qué pasada, tronco!¡El bajonazo con el Zar en el ensayo, tronco!
¡No te lo vas a creer, bro, pero el 14 de enero de 1890 hicimos el ensayo general de gala y allí se plantó el Tsar Alexander III con to'a su corte, en plan tensión máxima en el ambiente! Cuando acabó la función, el notas me mandó llamar a su palco imperial y, después de to' el currazo que me había pegao, va y me suelta tan pancho que el ballet estaba muy bonito, ¡y se queda tan ancho el tío! Me dio un bajón mazo chungo, chaval, porque yo esperaba que el jefe flipara en colores y me saliera con algo más tocho que un simple comentario secote, ¡vaya chasco me llevé, colega! Hoy en día los sabiondos todavía se rayan discutiendo si al Zar le daba igual mi rollo sinfónico o si le daba cringe que el libreto de Ivan Vsevolozhsky le hiciera tanto la pelota a la corte francesa de Louis XIV, ¡vete tú a saber, illo!¡El petardazo real en el estreno, chaval!
¡Pero anda ya, quillo, que al día siguiente, el 15 de enero de 1890, fue el estreno oficial en el Mariinsky Theatre de San Petersburgo y ahí sí que partimos la pana de verdad, tío! El Riccardo Drigo llevaba la batuta con un arte que flipas, mientras la Carlotta Brianza se marcaba los pasos de Marius Petipa haciendo de Princess Aurora, ¡una crack absoluta en las tablas, bro! Aunque algún crítico vinagre se puso a lloriquear diciendo que mi música era demasiao sinfónica pa' bailar, la peña de San Petersburgo abarrotó la taquilla y fue un triunfazo del copón desde la primera noche, colega! Ni de coña fue un batacazo como dicen algunos despistaos que pasó en 1877 con mi Swan Lake, qué va, tronco, ¡esto entró directo al repertorio fijo como un cohete, te lo digo yo!¡Pianistas al rescate pa' sacar pasta, tío!
¡Pues nada, colega, como el negocio iba viento en popa, mi editor Pyotr Jurgenson en Moscú ya había sacao en 1889 las reducciones pa' piano que se curró mi compadre Aleksandr Ziloti justo antes del estreno, ¿sabes?! Luego, entre 1890 y 1891, fichamos a un chavalín con mazo talento llamao Sergei Rachmaninoff pa' que arreglara el vals y otros números a cuatro manos bajo el ojo de Aleksandr Ziloti, ¡menudo fichaje, bro! La movida era que to' el mundo pudiera tocar el temazo en el salón de su keli con un colega sin necesitar meter setenta músicos en el comedor, ¡una jugada maestra pa' pillar cacho, quillo! Eso sí, la partitura completa de orquesta no salió impresa por Pyotr Jurgenson hasta diciembre de 1899, cuando yo ya había doblao la servilleta hacía seis años, ¡manda narices la tardanza, chaval!¡El misterio de la suite después de palmarla, bro!
¡Escúchame bien, tronco, que en febrero de 1890 yo le comenté a mi editor la idea de armar una suite de concierto con los mejores cortes del ballet, en plan recopilatorio to' guapo pa' las salas! Hasta hablé de dejarle el marrón de elegir las piezas al bueno de Aleksandr Ziloti, pero entre pitos y flautas me piré al otro barrio sin dejar la lista cerrada, ¡qué desastre, tío! Total, que en diciembre de 1899 publicaron por fin la suite Op. 66a, con mi vals cerrando el chiringuito como quinto y último movimiento, pero nadie sabe fijo quién remató la selección final, colega! Si te viene algún listillo diciendo que yo mismo dejé esa suite montá y publicada en vida, dile que nanay de la China, chaval, ¡que eso se coció cuando yo ya estaba criando malvas, illo!¡Cuando Disney me pilló prestao el temazo, colega!
¡Y pa' rematar la faena, quillo, agárrate los machos, que en 1959 llega Walt Disney con su peli animada Sleeping Beauty y se queda prendao de mi melodía del primer acto, ¿sabes?! El George Bruns cogió mi vals tal cual y, junto con los letristas Sammy Fain y Jack Lawrence, lo tuneó pa' convertirlo en la canción Once Upon a Dream, ¡un pelotazo mundial de locos, bro! Así que cuando la basca escucha ese canturreo romántico en el cine y se cree que es una melodía original inventá de cero por los guionistas de allí, ¡me entra una risa floja que flipas, tío! ¡Toda esa magia salió de mi coco en Frolovskoye en 1889, tronco, así que la próxima vez que la oigas ya puedes fardar con tus colegas de quién es el verdadero máquina detrás del hit, chaval!---
¡A ver, colega, dime tú ahora mismo si no te ha molao mazo pillar to' el salseo y la movida que hay detrás de mi Sleeping Beauty Waltz, en plan historia de locos total, ¿sabes?! ¡Pues anda ya, ni te rayes, tronco, que todavía queda tela de rollo guapo y secretos to' tochos por destripar de mi Sleeping Beauty Waltz pa' que te quedes aún más flipao, bro! ¡Venga, illo, no te pires todavía y dale caña bicheando los enlaces que tienes por aquí pa' seguir dándole vueltas a to' lo que esconde este Sleeping Beauty Waltz, que es dabuten, chaval!
