Hipopótamas bailongas de locos con la Danza delle Ore de Ponchielli
Los mejores momentos
La Gioconda, opera in four acts (1876): Danza delle ore (Act III)

¡Epa, aquí Ponchielli, y esto es lo mejorcito de mi Danza delle Ore, tronco, pasa, pasa, que no cobro entrada! Te cuelo los chelos de la noche, en legato, suaves que flipas, y luego el cancán final que revienta la sala, ¡un subidón de locos, tío! Ojo, colega, que aquí mis compis compositores y yo te enseñamos a reconocer nuestras piezas en cuanto suenan, así que date una vuelta por el entrenamiento , ¡venga, a petarlo!
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Arpas pa' despertar al más dormilón
Pues nada, tronco, yo arranco el tinglado con el amanecer, en plan arpas soltando arpegios que te dejan el careto flipao, ¡qué finura, illo! Luego las cuerdas meten unos acordes que brillan más que un chándal recién sacao de la tienda, y ojo, colega, que todo esto va dentro del tercer acto de mi ópera La Gioconda, no es un ballet suelto por la vida, ¿sabes?
La melodía que te sabes sin querer
A ver, yo en el día suelto a las maderas haciendo el cabra con sus chorradas juguetonas, hasta que pega la melodía famosa y tú, quillo, vas y dices '¡pero si me la sé, jolín!'. Al atardecer cambio de aires y meto unos vientos picaos a saltitos, vuelve el temazo, y ya de noche los violonchelos se tiran un rollo ligao y larguísimo, chungo de bueno, pa' echarte una siesta en plan oso.
Can-can pa' que revienten las palmas
¡Hostia, tío, que yo cierro con el sol saliendo otra vez, las cuerdas en tono mayor y toa la peña despertándose con una moral de locos! Y el día vuelve hecho un can-can escandaloso, un final pa' petarlo que se lleva al personal de calle, tanto que los hipopótamos, avestruces y caimanes de Fantasia, en 1940, se pusieron a bailarlo, anda ya.
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¡Hostia, colega, y hasta aquí la movida! ¿Te has quedao flipando con lo mejorcito de mi Danza delle Ore, o qué, tronco? Yo por mi parte me piro con una sonrisa de oreja a oreja, ¡qué rollo más bueno, illo! Pero ojo, peña, que esto no se acaba aquí ni de coña. Aún queda mazo de cosas por destripar de la Danza delle Ore, y te juro que algunas son de locos. Por ejemplo, ¿sabes que mi baile acabó haciendo el ganso en una peli de Disney con hipopótamos, avestruces y caimanes currándose un ballet cómico? ¡Qué fuerte, quillo, que el invento nació en 1876 y en 1940 ya estaba de fiesta con bichos! Y lo mejor, que mi tonadilla se coló en la pasta de otros, tipo Allan Sherman con su parodia, que en 1963 petó las listas y llegó al número dos, ¡brutal! Anda, venga, dale a los enlaces que tienes por ahí y sigue cotilleando la Danza delle Ore, que no te vas a arrepentir, chaval. Y cuando vuelvas a oír ese cancán, acuérdate de este viejo maestro, ¡que se te va a pegar el flow pa' to' el día, tío!
