Hipopótamas bailongas de locos con la Danza delle Ore de Ponchielli
La guía de escucha
La Gioconda, opera in four acts (1876): Danza delle ore (Act III)

¡Ey, quillo, soy Ponchielli y esta es la guía de escucha de mi Danza delle Ore, pasa, pasa, ponte cómodo, que esto va a molar mazo! Aquí flipas viendo cómo una música que estrené en 1876 pa' un baile de palacio acabó con hipopótamos y caimanes meneando el esqueleto en Fantasia, ¡menudo salto, tío, de locos! Pa' que lo sepas, tronco, aquí mis colegas compositores y yo te enseñamos a reconocer nuestras piezas al vuelo, así que métele mano al entrenamiento y a ver cuántas cazas, ¡dabuten!
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Cómo escuchar esto sin carrera de empollón
¡Mira, colega, pa' pillar mi Danza delle Ore no hace falta chaqué ni título, solo orejas y ganas de flipar! Tú empieza fijándote en las dos arpas, que sueltan un brillo de los que te dejan pasmao. Luego caza el pifostio de las maderas, con el flautín chillón y las flautas, oboes y clarinetes haciendo el tonto, y no pierdas de vista los metales y los timbales, que entran cuando toca liarla parda. Si en cada momento sabes quién lleva la voz cantante, tronco, esto se vuelve un cotilleo de orquesta de lo más chulo.El título: un reloj con tutú
A ver, tío, el nombre es de cajón: la danza va de las horas del día, o sea, amanecer, día, atardecer, noche y vuelta a la mañana. En mi ópera es un numerito que Alvise le monta a la nobleza veneciana, y lo vende como la pelea eterna del bien contra el mal, ¡vaya pedazo de movida! Y para eso de la luz contra la oscuridad, ¿qué mejor que un día entero de sol a sol? Así que el nombre Danza delle Ore queda clavao, ¡flipa, quillo!La forma: un bocata de cinco pisos
Aquí no te voy a soltar etiquetas de libro, colega, que esto va de cinco partes seguidas, una por cada trozo del día. Amanecer, día, atardecer, noche y mañana otra vez, ¡un bocata de cinco pisos, tronco! La melodía del día vuelve más de una vez, como ese colega que se apunta a todas las fiestas sin que nadie lo llame. Ahora te las cuento una por una, así que agárrate, chaval, que viene lo bueno.Sección 1: El amanecer, o bostezo con arpa
Arranco con el alba, y aquí los arpegios de las arpas suben como el que se desperezó de un salto, ¡qué pasada, chaval! Después se cuelan los acordes de las cuerdas, que titilan como purpurina en una discoteca, mazo de bonito. Todavía no pasa ná', es el rato de estirarte, pillar aire y no rayarte con nada. Es mi forma de decirte 'tranqui, peña, que el día aún se está poniendo las zapatillas', ¿sabes?Sección 2: El día, con las maderas haciendo el cabra
Aquí las maderas se ponen juguetonas y sueltan cabriolas a lo loco, tipo críos a la salida del cole, ¡qué jaleo, tío! De ahí sale la melodía famosa del día, la que tararea hasta tu abuela sin saber de dónde viene, ¡de locos! Allan Sherman la usó pa' su parodia 'Hello Muddah, Hello Fadduh', que en 1963 llegó al número dos de las listas, ¡brutal, illo! Esa tonadilla es un chicle, colega: se te pega en la sesera y a ver quién se la quita.Sección 3: El atardecer, o el sol hace las maletas
Ahora toca bajar el telón del día, y lo hago con una modulación, o sea, un cambio de color que te hace mirar el cielo, ¡menuda rayada más bonita! Entran los vientos con una figurita staccato, a saltitos cortos, como el que cruza un charco sin mojarse los playeros. Y ojo, que la melodía del día vuelve una vez más, pero ya con luz de bombilla vieja y el careto cansao. Es el momento chungo de la tarde, tronco, ese en que no sabes si pedir cena o dormirte en el sofá.Sección 4: La noche, con los chelos de guardia
Cae la oscuridad y me paso al legato, que es tocar todo pegadito, sin cortes, como un patín deslizándose por el hielo, ¡qué flow, tío! La melodía de esta parte la llevan los chelos de punta a punta, vamos, que no la sueltan en toda la noche. Es el rato más misterioso, colega, de peli de sospechosos con gabardina, y aquí se me fue la olla con el ambientazo. Respira hondo, que esta calma es traicionera, porque la mañana viene con ganas de bronca.Sección 5: La mañana vuelve, y con cancán
Primero sale el sol en las cuerdas, en tono mayor, o sea, todo luminoso y de buen rollo, ¡a tope, quillo! De repente el día regresa hecho un cancán escandaloso, ¡un desfase de órdago, de ponerse a patalear en la butaca! Con ese cancán la danza se acaba a lo grande, y la peña sale de la sala petándolo, como un cohete con patas. Y mira, en 1940 Disney se lo pasó en Fantasia a unos hipopótamos, avestruces y caimanes bailando, ¡menudos flipaos con tutú!Dale al play, que no muerdo
Y ahora te toca a ti, colega: dale al play y déjate llevar por la música, ¡sin miedo ni vergüenza! Mientras suena, ten en la cabeza lo que te he contao, tipo el alba con arpas, la noche con chelos y el cancán final. Ojalá te mole este viaje por mi Danza delle Ore tanto como a mí cuando la parí, ¡de locos! Venga, a darle, tío, que las horas no esperan a nadie.---
¡Anda ya, tronco, que se nos acaba el chiringuito! ¿Qué pasa, colega, te ha molao la guía de mi Danza delle Ore o te ha dejao con cara de pasmarote? Yo, que me he dejao el alma currándomela, espero que hayas flipao un rato con las arpas del amanecer y el cancán final. Pero ojo, quillo, que de mi Danza delle Ore aún queda mazo de tela por cortar, y esto es solo el aperitivo. Hay rincones que ni hemos rozao, ¡una movida de las gordas, illo! Hasta unos hipopótamos, avestruces y caimanes se marcaron un bailoteo con ella en Fantasia, en 1940, ¡de locos, tío! Así que pírate a pinchar en los enlaces de aquí abajo, peña, y sigue tirando del hilo, que es un viciete de los buenos. ¡Venga, crack, dale sin miedo y nos vemos en la próxima, que la música no se rasca sola!
