Hipopótamas bailongas de locos con la Danza delle Ore de Ponchielli
Entre bastidores
La Gioconda, opera in four acts (1876): Danza delle ore (Act III)

¡Hostia, peña, qué guay que hayas pillao sitio, soy Ponchielli y esto es la historia de cómo nació mi Danza delle Ore, sabes? Te cuento cómo Alvise, el jefazo de la Inquisición, monta en su palacio un ballet de buenos contra malos pa' la nobleza veneciana, ¡menudo movidón, tío! Y ojo, chaval, que en esta web mis colegas compositores y yo te enseñamos a reconocer nuestras piezas nada más arrancar, así que dale caña al entrenamiento y flipa con lo que aciertas.
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La Gioconda no es la Mona Lisa, tronco
¡Mazo de peña se lía con el nombre, así que escucha bien, colega! La Gioconda no tiene ná' que ver con ningún cuadro de sonrisa rara, qué va, es la prota de mi ópera, una cantante callejera de Venecia. O sea, una tía que se saca los cuartos cantando en la calle, sin micro ni chorradas, ¡a pulmón limpio! Y mi Danza delle Ore es un cachito de esa ópera, ni más ni menos, anda ya.Estreno en la Scala, ¡menudo bolo!
Mi criatura salió a escena el 8 de abril de 1876 en el Teatro alla Scala de Milán, ¡nada de garito de barrio, illo! El libreto lo curró Arrigo Boito, pero firmando como Tobia Gorrio, o sea, con nombre de mentirijilla, ¡qué rollo de espías, flipas! Se basa en una obra de Victor Hugo de 1835, Angelo, Tyrant of Padua, y yo encantao con la movida, quillo.Venecia, siglo XVII y mal rollo
La trama pasa en la Venecia del siglo XVII, tío, con canales, máscaras y mazo de líos de los chungos. Son cuatro actos, y mi baile cae en el tercero, en el palacio Ca' d'Oro, ¡ahí es donde se arma el pifostio! Va justo antes de que Laura parezca palmarla y de que pillen a Enzo, ¿sabes? Vamos, que el bailecito es la calma antes del petardazo, de locos.El fiestón del jefe de la Inquisición
Quien monta el sarao es Alvise, el mandamás de la Inquisición, pa' toda la nobleza veneciana, ¡qué pijos, hostia! Él lo vende como un ballet sobre la lucha eterna entre el bien y el mal, tronco, ¡menudo intelectual el tío! Pero luego se saca de la manga el cadáver de su mujer, a la que obligó a quitarse la vida por haberle sido infiel, ¡qué tela! Menudo plan, colega: bailoteo bonito y de postre un marrón de los gordos, flipa.Una orquesta que no cabe en tu salón
Pa' montar esto necesito una banda de las gordas, ¡no vale venir con una guitarrita, quillo! Hay flautín, dos flautas, dos oboes, dos clarinetes y dos fagots, o sea, toda la peña del viento madera en pie de guerra. Luego cuatro trompas, cuatro trompetas, tres trombones y tuba, que arman un jaleo de órdago, ¡brutal! Y encima timbales, percusión, dos arpas y las cuerdas, pa' que no falte ná', tronco, ni pa' un cumpleaños.El baile que se comió a la ópera
Fíjate qué cosa, la gente se enganchó tanto a este baile que su fama superó a la de la ópera entera, ¡de locos! Durante un tiempo fue uno de los ballets que más se tocaban en todo el mundo, tío, ¡un pelotazo! Es el único ballet de ópera que se montó vida propia, en la sala de conciertos y en la cultura pop, ¡menudo crack! Vamos, que se mudó solo, sin pagar fianza, y la ópera se quedó mirando, illo.Hipopótamos en plan bailarín
En 1940 Disney pilló mi música pa' Fantasia, y ¡hostia!, la usó en un ballet cómico de hipopótamos, avestruces y caimanes. Ojo, que yo la escribí en 1876, eh, no pa' esa peli, colega, que hay peña que se cree que nací con Mickey. Imagínate al hipopótamo ahí, dándolo todo, flipao, ¡me parto, de verdad! Y yo, desde el más allá, aplaudiendo con manos de fantasma, ¡qué subidón, tronco!Hello Muddah y compañía
En 1963 Allan Sherman la convirtió en parodia con "Hello Muddah, Hello Fadduh", que llegó al número dos de las listas, ¡flipa, colega! Nancy Sinatra y Spike Jones también le metieron mano a la melodía, ¡menuda peña me versionea, illo! Y Mel Brooks la coló en History of the World, Part I, ¡qué cachondeo, tío! Yo, que no pillé ni la tele, viendo cómo mi tonadilla se va de gira por el pop, ¡anda ya!Profe de futuras estrellas
Yo viví de 1834 a 1886, y en mi época solo Verdi me tosía en fama entre los italianos, ¡el jefazo, tronco! Encima daba clase a Puccini y a Mascagni, dos churumbeles que luego la liaron parda, ¡de locos! Así que si te suenan esos dos, ya sabes quién les tiraba de las orejas, ¡jajá, quillo! Y mi Gioconda y la Aida de Verdi son las dos óperas italianas grandes de aquella época que siguen vivas en los teatros, ¡no está mal pa' un colega!Retoques sin fin y un misterio sin resolver
Yo no me quedé tranquilo, tío, y retoqué mi ópera varias veces hasta la versión final de Génova en 1879 y la de la Scala en 1880, ¡qué pesao soy, illo! Y de quién coreografió el baile original no puedo decirte ni mu, que ese dato no lo tengo claro, ¡misterio total, quillo! El título formal es La Gioconda, ópera en cuatro actos, con la Danza delle ore en el acto III, ¡tela marinera, colega! Pues ya ves de dónde viene este bailoteo, ¡a presumir con la peña, venga!---
¿Te ha molado el viaje por la historia de mi Danza delle Ore, colega? Pues nada, tronco, que no se acaba aquí, que esto tiene más chicha que un bocata de calamares, ¡de locos! Aún te quedan mazo de rinconcitos por pillar, tío: cómo suena cada hora del día, qué se traen los chelos de la noche y quién me ha copiao la melodía por ahí, ¡flipas! Yo, que me pasé la vida currando con las notas, todavía me río de que un baile de palacio acabe siendo la movida de media peña, ¿te lo puedes creer, illo? Así que, venga, dale a los enlaces de aquí abajo y sigue tirando del hilo, que te va a petar la cabeza de lo guay que está. ¡Anda ya, no te me quedes parao, quillo, que la música no muerde y yo tampoco!
