Pirándonos al espacio con The Planets de Holst
I. Mars, the Bringer of War
The Planets, Op. 32

¡Ala, tronco, soy Holst y te cuento el I. Mars, the Bringer of War, una movida mazo de guay, vale! Vas a flipar con cómo arranca en plan susurro, con percusión y arpa, y se va liando en un 5/4 sin freno hasta petar en un fortísimo cuádruple de locos, tío. Ah, y ojo, peña: aquí mis compis del pentagrama y yo te enseñamos a reconocer nuestras piezas al vuelo, así que dale caña al entrenamiento , ¡venga ya!
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Agárrate el cinturón, que esto no es un vals
¡Ojo, colega, que si nunca has pisao la música clásica, Marte es la puerta de entrada más bestia que te puedes echar a la cara, tío! Tú fíjate en el pulso, que va en 5/4, o sea, cinco golpes por compás, un cojeo de locos que te mete el rollo en el cuerpo sin pedirte permiso. Casi to' el rato machaca un ostinato, tipo la misma frasecita repetida y repetida, como un colega pesao que no se calla ni con cinta. Y no despegues la oreja de los timbales, que en la orquesta de la suite hay seis y los curran solo dos tíos, ¡dos pa' seis, flipa!Por qué me dio por llamarlo Marte
Pues nada, a ver, que mi punto de partida no fue la astronomía ni la mitología, sino la astrología, ¿sabes?, el rollo de los horóscopos de toda la vida. En ese mundillo Marte es el chungo de la peña planetaria, y de ahí el título de "I. Mars, the Bringer of War", ¡directo al grano, tronco! Ojo, que nadie se flipe: fue la primerísima pieza que parí de la suite, a mediados de 1914, y no por ninguna guerra que aún ni había llegao. Así que esa mala leche que oyes no sale de ninguna trinchera, qué va, ¡es el horóscopo que se me fue de las manos, anda ya!La forma: un pisotón con premeditación
La forma, colega, es la más directa del mundo: aquí no hay vueltas ni rodeos. Lo mío es más bien una subida de una tacada, tipo escalera mecánica del infierno que arranca en susurro y acaba a berridos. Te lo troceo en tres tajadas pa' que no te pierdas, tronco: el arranque en voz baja, el machaque y el petardazo final. Tú tranqui, que ahora me meto en cada una por separao, ¡va a molar un huevo, illo!Sección 1: Susurros con mala baba
¡Chitón, peña, que arranco flojito, flojito, con percusión, arpa y las cuerdas dándole con la madera del arco, el famoso col legno! Va marcao Allegro, o sea, ligerito, pero aquí lo ligero te da yuyu y no alegría, ¿pillas? El 5/4 ya cojea desde el segundo cero, ¡menuda tensión se cuece, quillo! Es como oír los pasos de un ejército a lo lejos y tú sin saber si salir por patas o por patatas.Sección 2: El machaque que no se cansa
Vale, ahora viene el plato fuerte, el ostinato en 5/4 que no suelta el hueso durante casi toda la pieza, ¡qué pesadez más brutal, tío! Va creciendo, creciendo, y cada vez suena más gordo, tipo bola de nieve con casco y botas de hierro. Lo guay es que la tensión se te enrosca en el pescuezo y no te suelta ni pa' rascarte, colega. Si te da por levantarte a por una birra, olvídalo, que esta movida no te deja ni parpadear, ¿eh?Sección 3: El petardazo con acordes de pelea
¡Hostia, aquí es donde revienta todo, en un fortísimo cuádruple, o sea, lo más burro que cabe en la partitura, tronco! Y suena disonante, ¿sabes?, notas que se pelean entre ellas como hermanos en el asiento de atrás del coche. La orquesta se despepita entera, un jaleo de peso que te pega un meneo de locos hasta en los empastes. Y no busques ternura por ahí, colega, que quien quiere besitos se equivocó de planeta, y pa' eso ya tienes Venus.Dale al play, crack
Venga, ahora te toca a ti, tronco: dale al play y déjate llevar por la música, sin rayarte. Mientras suena, acuérdate de lo que hemos charlao, el cojeo del 5/4, el machaque y el petardazo, ¿vale? Ojo, que yo prefiero que te zampes la suite entera, porque no me mola un pelo que se toquen los movimientos sueltos, pero bueno, ¡qué le vamos a hacer, illo! Ojalá lo flipes tanto como yo cuando lo parí, que me lo pasé de órdago, ¡a disfrutar, peña!---
¡Pues nada, colega, que hasta aquí llega mi Marte, tronco! ¿Te has flipao con la guía de escucha de I. Mars, the Bringer of War, o qué, quillo? Anda que no da rollo pensar que ese machaque salió de una cabeza currando a ratos, ¿eh, tío? Pero ojo, peña, que The Planets tiene mazo más tela que cortar, y todavía queda un buen pico por destripar, ¡de locos! Hay más movidas, más bichos raros y más sorpresas escondías pa' ti, illo, ¡que esto no se acaba en Marte ni de coña! Así que venga, dale ahí a los enlaces que tienes por la página y tírate de cabeza a seguir cotilleando The Planets, ¡que mola mazo, crack! Y cuando vuelvas, me cuentas qué te ha parecido, ¿vale, colega?, que yo aquí me quedo con las orejas bien abiertas.
Mejores momentosEntre bastidoresGuía de escucha 2: II. Venus, the Bringer of PeaceGuía de escucha 3: III. Mercury, the Winged MessengerGuía de escucha 4: IV. Jupiter, the Bringer of JollityGuía de escucha 5: V. Saturn, the Bringer of Old AgeGuía de escucha 6: VI. Uranus, the MagicianGuía de escucha 7: VII. Neptune, the MysticMás sobre HolstAprende a reconocerlo en cuanto lo oigas
