Pirándonos al espacio con The Planets de Holst
III. Mercury, the Winged Messenger

The Planets, Op. 32

Holst presenta una guía de escucha de III. Mercury, the Winged Messenger, dentro de The Planets
¡Ojú, peña, aquí Holst, que me toca destripar la III. Mercury, the Winged Messenger, una movida chiquitita pero con más guasa que un loro en un bar! ¡Vas a pillar un scherzo Vivace en 6/8, el movimiento más cortito de la suite, tres minutos y pico de mensajero a toda leche, con violín solo y arpa aguda zumbando, flipa! Oye, tronco, que en esta web mis colegas compositores y yo también te enseñamos a reconocer nuestras piezas cuando suenan, así que  métete en el entrenamiento  y pruébalo, ¡va!
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Pa' orejas novatas: el manual del repartidor

¡Mira, tronco, si de música clásica sabes lo que yo de tuneo de motos, Mercurio es tu pista de aterrizaje, ya verás! Es un scherzo rapidísimo, o sea, una pieza pa' salir echando chispas, marcada Vivace de cabo a rabo y en 6/8, un trotecillo de locos que no te deja ni rascarte la oreja. Tú pilla el violín solista, el arpa aguda, la flauta y el glockenspiel, que van por delante brillando tipo repartidores en moto con el casco lleno de purpurina, ¿sabes? Y de tiempo vas sobrao, colega, que es la más cortita de toda la suite, entre tres minutos y medio y cuatro, ¡ni te da tiempo a ir al baño, illo!

Un nombre con alas y libros prestaos

Pues nada, el subtítulo «Mercury, the Winged Messenger» me lo agencié de los libros de astrología de Alan Leo, que yo no me saco na' de la manga, ¡soy honrao, flipa! Ojo, peña, que mi rollo era la astrología y no la astronomía ni la mitología, así que aquí no hay mapas del cielo ni dioses de postureo, hay carácter puro y duro. Fue la última que parí, a principios de 1916, o sea, la que llegó la postrera a la meta y encima la más veloz, ¡qué morro tiene la jodía! Imagínate al mensajero con alitas en los talones, un crack que suelta el recao y se pira antes de que le des propina, ¡de locos!

La forma: un scherzo a toda pastilla

La forma, tronco, es la de un scherzo a toda pastilla, tipo bromazo musical. Aquí te chivo las secciones por encima, como un tráiler, y luego me pongo a desmenuzarlas una a una en los párrafos de abajo, ¡va a estar guapísimo, quillo! El truco gordo es que choco trocitos en si bemol mayor con trocitos en mi mayor, o sea, bitonalidad, dos tonos a guantazos por el mismo bocata. Lo vamos a ver en cuatro bocaos, sin rayarte, que esto es fácil como pedir una caña, ¡agárrate, que arrancamos!

Sección 1: Salida de chiringuito

Arranca en Vivace y 6/8, tío, y desde el primer segundo esto va como un tren sin frenos, ¡qué vértigo, hostia! No hay rampa de lanzamiento ni calentamiento, peña, el mensajero sale zumbando como si le debieran pasta. El pulso brinca ligerito, tipo saltito de gato en tejao caliente, y no baja de ahí en toda la pieza. Quédate con esa sensación de prisa, colega, porque es el hilo del que tiro hasta el final.

Sección 2: Dos tonos pegándose por un bocata

Aquí viene lo más flipante, quillo, que juntan fragmentos en si bemol mayor y en mi mayor, la famosa bitonalidad, ¡mazo de movida! Es como si dos colegas hablaran a la vez en idiomas distintos y aun así se entendieran, un rollo chungo que mola. Fíjate en cómo se pisan sin cargarse la fiesta, que el choque da esa risilla traviesa de bromista con alas. No pierdas el hilo del 6/8, tronco, que mientras los tonos se tiran de los pelos el ritmo sigue a su bola.

Sección 3: Brillitos de feria

Pues nada, ahora salen los solistas a lucirse, y el violín solista, el arpa aguda, la flauta y el glockenspiel se ponen a destellar a lo loco. Escucha ese arpa en lo más alto, illo, que suena a gotitas de agua cayendo en un cristal, de lo más dabuten. Y el glockenspiel, ese chivato metálico, mete cascabeleo por todas partes, tipo tienda de chuches con las luces puestas. Esto es el mensajero repartiendo chismes por ahí, colega, y cada instrumento te susurra el suyo, ¡anda ya!

Sección 4: Pirarse sin despedirse

Y el final, tronco, llega rapidísimo, porque es la pieza más corta de la suite, ¡ni pestañeas y ya está la movida zanjada! El mensajero deja el paquete, se descuelga con su Vivace y desaparece, sin abrazos ni lloros, qué tío más seco. Esa prisa es la gracia, peña, que te quedas con ganas de más, como cuando te quitan la tapa en lo mejor. Si te ha parecido corto, rebobina y repite, que a mí me mola que la gente se quede enganchá, flipas.

Dale al play, que el mensajero ya salió

Venga, colega, ahora te toca a ti: dale al play y déjate llevar por el torbellino de mi Mercury, the Winged Messenger, ¡sin miedo, que no muerde! Mientras suena, ten en la cabeza lo que hemos cotilleao: el 6/8 que corre, el choque de tonos y los brillitos del violín, el arpa, la flauta y el glockenspiel. Ojo, que yo prefiero la suite entera de una tacada, así que luego date una vuelta por las demás, ¡no te quedes a medias, tío! Ojalá te lo pases tan chachi escuchándolo como me lo pasé yo pariéndolo, ¡que me dejó flipao, de verdad!
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¡Buah, chaval, qué viaje más bestia nos hemos pegao por Mercurio! ¿Qué, te ha molao la III. Mercury, the Winged Messenger, o te has quedao pillao con el Vivace y su 6/8, que va más rápido que el wifi del bar de la esquina? Yo lo escribí el último, a principios de 1916, y fíjate tú, el muy trasto va tan acelerao que parece que entregó los deberes antes que nadie, ¡de risa, tío! Pues nada, que The Planets guarda mazo de secretos más pa' descubrir, y no te me duermas, que aún queda tela por cortar, illo. Así que pincha en los enlaces, peña, y a seguir currándotelo con la suite, ¡que esto no se acaba aquí, dabuten!