Tormenta de teclas en la Appassionata de Beethoven
I. Allegro assai
Piano Sonata No. 23 in F minor, Op. 57 ("Appassionata")

Me llamo Beethoven y te invito a quedarte conmigo mientras te explico el Allegro assai, el primer movimiento de mi Appassionata. Vas a descubrir cómo empiezo en la nota más grave de mi piano, el fa de abajo del todo, con un tema quedo y amenazante que ya anuncia la tormenta. En esta web mis colegas compositores y yo te enseñamos además a reconocer nuestras obras en cuanto suenan, así que prueba el entrenamiento cuando quieras.
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Dos manos y ningún sitio donde esconderse
Te lo pongo fácil: en el Allegro assai suena un solo instrumento, el piano, sin orquesta que lo acompañe. Por eso conviene que escuches las dos manos como si fueran dos personajes distintos: la izquierda suele ocupar los graves y dar el peso, mientras que la derecha lleva buena parte de la melodía. Fíjate también en los contrastes entre lo muy suave y lo muy fuerte, porque en este movimiento el susurro y el golpe se turnan todo el rato. No necesitas saber nada de música, solo dejarte llevar por esa tensión que sube y baja como el mar antes de una tormenta.Lo de «assai» no es ninguna exageración
Mi título es Allegro assai, que en italiano viene a decir algo así como «muy vivo». Lo elegí porque quería que el movimiento tuviera empuje y no se quedara en un paso cómodo, aunque el comienzo sea bajito y contenido. Lo escribí en compás de 12/8, que reparte el pulso en grupos de tres y le da un balanceo inquieto, como de algo que no deja de moverse. Y fíjate en un detalle curioso: en mi partitura no aparece por ningún lado la palabra «appassionato», porque yo me limité a indicar el tempo y el nombre famoso llegó mucho después.Cuatro paradas en un mismo viaje
Para este movimiento elegí la forma sonata, que funciona como una historia en tres actos con un epílogo. Primero presento las ideas principales en la exposición, luego las sacudo y las pongo a prueba en el desarrollo, y después las traigo de vuelta en la reexposición. Al final añado una coda, que en este caso es inusualmente larga y tiene personalidad propia. Ahora voy a contarte una por una esas cuatro secciones, para que sepas en cada momento dónde estás.Sección 1: Un tema con mala cara
Aquí tienes lo necesario para engancharte: un tema oscuro y contenido en fa menor, que parece pensar en voz baja. Ese tema no se queda tranquilo mucho tiempo, porque enseguida lo interrumpen estallidos fuertes que rompen la calma. Después aparece una idea más cantable que ofrece un respiro, aunque la inquietud sigue ahí por debajo. El tempo no cambia, pero el ánimo sí, y ese vaivén entre susurro y golpe es la primera pista de la historia que te quiero contar.Sección 2: Todo patas arriba
En el desarrollo cojo las ideas de antes y las llevo por tonalidades distintas, de modo que nada suena exactamente donde lo dejé. El tema inicial se transforma, se rompe en trozos y vuelve a crecer, y la tensión sube sin que el ritmo afloje. En todo el movimiento tiene un papel estructural el acorde napolitano, un acorde de color oscuro que cambia el aire de la música de golpe, como cuando alguien abre una puerta y entra la corriente. Si lo notas, no es casualidad: lo uso para empujar la música hacia donde yo quiero.Sección 3: Vuelve el de siempre, pero con otra cara
En la reexposición regresa el tema inicial, y como ya lo conoces, el oído se siente en casa. Pero no es un simple regreso, porque lo que antes sonaba amenazante llega ahora cargado con todo lo que ha pasado en el desarrollo. La música vuelve al terreno de fa menor, y la idea más cantable reaparece también, aunque rodeada de un ambiente más sombrío. Es como reencontrarte con un amigo después de un año difícil: es el mismo de siempre, pero ya no lo miras igual.Sección 4: La coda que no se quería ir
Mi coda es inusualmente larga, y la uso para algo más que para despedirme. Los arpegios que recorren el teclado suenan casi como si estuviera improvisando, con la mano corriendo libre de un extremo a otro. El tempo sigue vivo, pero el ánimo se oscurece y la inquietud no encuentra consuelo por ningún lado. Cuando todo termina, queda en el aire la sensación de que la historia no está resuelta, y por eso el Andante con moto que viene después llega como un respiro necesario.Ahora te toca a ti
Y ahora te invito a que vivas el Allegro assai en primera persona. Dale al play y deja que la música te envuelva sin prisa por entenderlo todo. Mientras suena, quizá te ayude recordar lo que hemos hablado: las dos manos, el contraste entre lo suave y lo fuerte, y esa coda que parece improvisada. Ojalá el viaje por mi Allegro assai te emocione tanto como me emocionó a mí componerlo.---
Hasta aquí llega mi guía de escucha del Allegro assai de la Appassionata, y ahora me gustaría saber algo. ¿Has disfrutado descubriendo este primer movimiento conmigo? Quizá, después de oírlo con otros oídos, te haya quedado la sensación de que todavía guarda cosas que no se notan a la primera. Y es que la Appassionata tiene muchos más aspectos por explorar, desde lo que cuentan los otros dos movimientos hasta la historia de su nombre y de cómo nació. Si te apetece seguir, haz clic en los enlaces que tienes aquí y continúa tu recorrido por la Appassionata a tu ritmo. Estaré encantado de que vuelvas a escucharla con calma, porque una música así cambia un poco cada vez que la oyes.
