Ludwig van Beethoven
Compositor
1770 – 1827

Soy Ludwig van Beethoven, nací en Bonn y la música ha sido el hilo de toda mi vida. Hoy quiero contarte mi historia con calma, tal como la recuerdo yo. En esta web mis compañeros compositores y yo te enseñamos a reconocer nuestras obras en cuanto suenan, así que pruébalo en el entrenamiento cuando quieras.
---
Nací en Bonn y el piano ya estaba esperándome
Me bautizaron el 17 de diciembre de 1770 en Bonn, y por eso nadie sabe con certeza el día exacto en que nací, aunque se suele dar por bueno el 16. En mi casa la música era el oficio familiar: mi padre, Johann, era tenor y daba clases de música, y mi abuelo, que se llamaba igual que yo, llegó a ser maestro de capilla en la ciudad. Mi maestro en Bonn fue el organista de la corte, Christian Gottlob Neefe, y en 1784 ya tenía mi primer puesto fijo como organista. En julio de 1787 murió mi madre, y esa pérdida pesó mucho en mi juventud.Me mudo a Viena y vuelvo a tener deberes
En noviembre de 1792 me instalé en Viena para siempre, la ciudad adonde había que ir si querías hacerte un nombre en la música. En diciembre de ese año empecé mis lecciones con Joseph Haydn, y además estudié con Johann Georg Albrechtsberger y con Antonio Salieri, de modo que volví a ser alumno justo cuando ya me creía bastante listo. En 1799 se publicó mi sonata para piano llamada «Grande sonate pathétique»; el título lo puso el editor, pero a mí me pareció muy bien. Entre 1803 y 1804 escribí casi toda la sinfonía «Eroica», y ahí quedó claro que yo no pensaba componer como los demás.Viena, los príncipes y yo
En Viena no servía a una sola corte, sino que me movía entre mecenas, gente con dinero y con afición a la música. Entre ellos estaban el príncipe Karl Alois Lichnowsky, el príncipe Joseph Franz Lobkowitz y el archiduque Rudolf. Todos ellos me apoyaron para que pudiera dedicarme a componer, y se lo agradezco todavía. Eso sí, nunca fui un invitado cómodo, porque me gustaba mucho más que me escucharan que recibir órdenes.Las obras que siguen sonando por todas partes
Al piano, la Appassionata es una tormenta con respiros, y la Moonlight Sonata, que terminé en 1801, es mucho más callada, aunque ese apodo no es mío, porque apareció después de mi muerte. Für Elise no se publicó mientras yo vivía: la descubrió Ludwig Nohl y la publicó en 1867, y nadie sabe con seguridad quién era esa Elise. La Symphony No 5 empieza con cuatro notas que llaman a la puerta sin pedir permiso, y la Symphony No 6 te saca al campo para que respires un rato. En la Symphony No 9, que se estrenó en Viena el 7 de mayo de 1824, hice cantar a un coro la «Oda a la alegría» de Schiller, y en el Violin Concerto in D Major el violín canta con una calma larga y luminosa.El enemigo que me entró por los oídos
Según conté yo mismo, en 1798 empecé a oír peor, y la causa más probable fue una enfermedad del oído llamada otosclerosis. En octubre de 1802, en Heiligenstadt, escribí a mis hermanos una carta sobre mi sordera que nunca llegué a enviar. Tampoco me fue bien en el amor: en 1810 le pedí matrimonio a Therese Malfatti y me dijo que no, y en julio de 1812 escribí en Teplitz otra carta sin enviar, dirigida a la «Amada inmortal», cuya identidad sigue sin conocerse. Como ves, yo escribía cartas muy importantes y las guardaba en el cajón, que es una manera bastante económica de no recibir respuesta.Cuadernos de conversación y un sobrino complicado
En 1815 murió mi hermano Kaspar Karl, y tras una larga disputa en los tribunales me confirmaron como tutor de mi sobrino Karl en 1816 y otra vez, en apelación, en 1820. Hacia 1818 necesité cuadernos de conversación, en los que la gente escribía lo que quería decirme para que yo pudiera seguir la charla. Aun así, en 1824 estrené la Symphony No 9 estando casi completamente sordo. Morí en Viena el 26 de marzo de 1827, a los 56 años, después de varios meses de enfermedad.Lo que quedó cuando me fui
Dos siglos después, mis sinfonías y mis sonatas siguen tocándose en salas de concierto de todo el mundo. Los compositores que vinieron detrás tuvieron que decidir qué hacer con lo que yo había dejado escrito, y eso me halaga mucho. Que una persona casi sorda haya dejado música tan escuchada es algo que todavía me hace sonreír. Incluso una pieza que yo no publiqué, como Für Elise, ha llegado a manos de muchísima gente.Lo que quiero regalarte
Quiero que mi música te acompañe tanto en los días buenos como en los malos. No necesitas saber nada de teoría ni de partituras, solo ganas de escuchar con calma. Si no sabes por dónde empezar, prueba con las cuatro notas de la Symphony No 5 o con el Violin Concerto in D Major, y deja que la música haga el resto. ¿Qué te apetece escuchar primero?---
¿Has disfrutado conociendo mi vida, con sus luces y sus sombras? En esta web puedes explorar algunas de mis obras: la Appassionata, Für Elise, la Moonlight Sonata, la Symphony No 5, la Symphony No 6, la Symphony No 9 y el Violin Concerto in D Major. Haz clic en los enlaces que encontrarás más abajo y déjate llevar por mi música.
Appassionata
Piano Sonata No. 23 in F minor, Op. 57 ("Appassionata")
Für Elise
Bagatelle No. 25 in A minor, WoO 59 ("Für Elise")
Moonlight Sonata
Piano Sonata No. 14 in C-sharp minor, Op. 27 No. 2 ("Moonlight")
Piano Concerto No 5
Piano Concerto No. 5 in E-flat major, Op. 73
Piano Sonata No. 8 in C minor, Op. 13, "Pathétique"
Piano Sonata No. 8 in C minor, Op. 13
Symphony No 3 "Eroica"
Symphony No. 3 in E-flat major, Op. 55
Symphony No 5
Symphony No. 5 in C minor, Op. 67
Symphony No 6
Symphony No. 6 in F major, Op. 68 ("Pastoral")
Symphony No 9
Symphony No. 9 in D minor, Op. 125 ("Choral")
Violin Concerto in D Major
Violin Concerto in D major, Op. 61
