Un emperador al piano con el Piano Concerto No 5 de Beethoven
III. Rondo. Allegro
Piano Concerto No. 5 in E-flat major, Op. 73

Soy Ludwig van Beethoven, y ahora te voy a explicar el III. Rondo. Allegro de mi Piano Concerto No 5. Vas a oír cómo el tema principal vuelve una y otra vez a lo largo de siete partes, siempre en un compás de 6/8 que parece bailar. Con mis colegas compositores te enseñamos en esta web a reconocer nuestras piezas cuando suenan, así que ven al entrenamiento y comprueba cuánto has aprendido.
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Una melodía, dos bandos y mucha vuelta
Para escuchar este final no necesitas saber nada de música: basta con quedarte con una melodía y fijarte en cuántas veces regresa. Tienes por un lado al piano solista y por otro a toda la orquesta, y durante el movimiento se van pasando las ideas de unos a otros. Tú pregúntate de vez en cuando quién tiene la melodía en ese momento y quién está esperando para recogerla. Si cada vez que vuelve te suena un poco más familiar, vas escuchándolo exactamente como yo lo pensé.Un título que cuenta el plan
Lo titulé Rondo porque en esa forma una melodía principal vuelve una y otra vez, como un estribillo, entre otras ideas distintas. La indicación Allegro ma non troppo significa algo así como vivo, pero sin pasarse, porque quería energía y no una carrera. El compás de 6/8 le da un balanceo ligero, parecido al trote alegre de quien va con prisa pero sin ganas de llegar sudando. Además, estamos otra vez en mi bemol mayor, la tonalidad del concierto entero, así que después de la noche del movimiento lento es como volver a casa.La forma, o cómo no hacer un rondó de manual
Elegir la forma de este movimiento fue una pequeña aventura, porque no quería un rondó de libro ni una sonata de libro, sino una mezcla de las dos. El resultado tiene siete partes que puedes apuntar como ABACABA: la A es la melodía que vuelve y las otras letras son lo que ocurre entre una vuelta y la siguiente. Aquí solo te enseño el mapa de lejos, igual que miras un plano de la ciudad antes de salir a pasear. En los próximos párrafos voy a recorrer cada sección una por una, para que no te pierdas en ninguna esquina.Sección 1: La melodía llega con las maletas hechas
Aquí aparece la A por primera vez, el tema principal, en mi bemol mayor y con ese 6/8 que parece saltar de un pie al otro. El tempo es el Allegro ma non troppo del que te hablaba, así que todo suena ágil, pero con la cabeza en su sitio. El ánimo es alegre y decidido, como el de alguien que sabe perfectamente adónde va. Quédate bien con esta melodía, porque es la que vas a ver volver durante todo el movimiento.Sección 2: Una visita que no esperabas
Con la B cambia el paisaje: la melodía del principio se aparta y entra una idea distinta, con otro carácter. El pulso del movimiento sigue siendo el mismo, pero el ánimo se afloja un poco y se vuelve más cantarín. Es el momento en que notas que el movimiento no va a repetirse sin más, sino que tiene cosas que contar. Disfruta de esta novedad, porque dura justo lo que tarda en volverte la nostalgia por la A.Sección 3: Ya te lo sabías
La A regresa, y esta vez la reconoces enseguida, sin que nadie tenga que avisarte. Ese pequeño gusto de decir «esta melodía ya la conozco» es justo lo que busco con un rondó. Vuelve en mi bemol mayor y con el mismo paso ligero del 6/8, como si no hubiera pasado nada. Pero ya has visto que la música tiene otros caminos, y eso te deja con la curiosidad de adónde va a ir después.Sección 4: El desvío del medio
La C es el centro del movimiento y la parte en la que más me apetece salir del camino conocido. Después de dos visitas de la A y una de la B, aquí el ambiente cambia con más decisión y la música parece buscar rincones nuevos. El tempo no se altera, pero el cambio de mood se nota: el ánimo se vuelve más inquieto y exploratorio. Es el tramo más aventurero de todo el rondó, el que sirve para que el regreso a casa pese mucho más después.Sección 5: El viejo amigo con uniforme
La A vuelve por tercera vez, y se nota que ahora viene más segura, como alguien que regresa de un viaje con anécdotas. En este movimiento regresan además esos ritmos militares que ya habías oído en el primer movimiento, y aquí dan firmeza al paso. El balanceo del 6/8 se recupera y todo vuelve a su sitio, en el mismo mi bemol mayor de siempre. Fíjate en que la melodía es la misma y, aun así, después del desvío suena distinta, porque tú ya no eres el mismo oyente.Sección 6: La visita vuelve a llamar
La B reaparece, y ya no es una desconocida: la reconoces como una vieja conocida con otro peinado. Vuelve el carácter cantarín de la primera vez, pero ahora la música sabe que el final está cerca. El tempo se mantiene vivo, y notarás cómo la energía se va acumulando sin que nadie levante la voz. Es el último descanso antes del tramo final, así que aprovecha para tomar aire.Sección 7: Se acaba, pero con estilo
La A regresa por última vez y con ella llega el cierre, donde me despido con todo lo que tengo. Cerca del final los timbales marcan una marcha lejana y la música se queda en un silencio casi de puntillas. Entonces el piano lanza sus escalas, que suben como si fueran a escaparse, y desembocan en el último gesto de la orquesta, firme y rotundo. Es una forma de decir que el movimiento no se apaga, sino que se despide con la cabeza muy alta.Ahora te toca a ti
Ahora te invito a que vivas este Rondo por tu cuenta: pulsa el play y déjate llevar por la música. Mientras suena, ten a mano lo que hemos hablado, sobre todo ese estribillo que va y viene y que ya sabes reconocer. No hace falta que lo sigas todo al detalle, porque la música se entiende mucho mejor escuchándola que explicándola. Ojalá disfrutes del viaje por mi III. Rondo. Allegro tanto como lo disfruté yo cuando lo compuse.---
Así termina el III. Rondo. Allegro, con ese tema alegre que vuelve una y otra vez, siempre en su compás de 6/8, como si no tuviera ninguna gana de despedirse. ¿Te ha gustado acompañarme por la guía de escucha del III. Rondo. Allegro de mi Piano Concerto No 5? Todavía quedan muchas cosas por descubrir en este concierto, desde la historia que hay detrás hasta los otros dos movimientos y sus mejores momentos. Si te apetece seguir explorando mi Piano Concerto No 5, pulsa en los enlaces que tienes aquí y continúa el camino a tu ritmo.
