Dulces sueños con Lullaby (Wiegenlied) de Brahms
La guía de escucha

Wiegenlied in E-flat major, Op. 49, No. 4

Brahms presenta una guía de escucha de Lullaby (Wiegenlied)
Soy Johannes Brahms, qué alegría tenerte por aquí en esta guía de escucha de mi Lullaby (Wiegenlied). Te fijarás en cómo el piano sostiene a la voz con un suave balanceo en tres por cuatro, un detalle sencillo que llena de calma toda la canción. En esta página mis compañeros compositores y yo también te enseñamos a reconocer nuestras piezas apenas empiezan a sonar, así que  pásate por el entrenamiento  para intentarlo.
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Dos músicos y una sola cuna

Para disfrutar de mi Lullaby (Wiegenlied) no necesitas una gran orquesta, porque yo la escribí originalmente para una voz solista y un piano. Mientras la voz lleva el hilo principal con mucha ternura, te recomiendo que prestes atención a cómo el piano mantiene por debajo un pulso suavemente sincopado en compás de tres por cuatro. Ese balanceo constante hace las veces de mecedora musical y sostiene a quien canta de principio a fin. Si escuchas cómo conversan ambos sin pisarse ni tener prisa, entenderás enseguida por qué bastan dos intérpretes para llenar toda la habitación de calma.

Un nombre directo al grano

La razón por la que titulé esta pieza Lullaby (Wiegenlied), dentro de mi colección Fünf Lieder, Op. 49, no tiene ningún misterio: nació literalmente para dormir a un recién nacido. La compuse como un regalo personal para celebrar la llegada al mundo del pequeño Hans Faber en Viena, así que el título refleja su función práctica desde el primer compás. Con el tiempo la gente también empezó a llamarla por sus primeras palabras en alemán, Guten Abend, gut' Nacht, o simplemente a asociarla con mi apellido como Brahms's Lullaby. Al fin y al cabo, cuando escribes algo para que un niño cierre los ojos, ponerle un título complicado sería contraproducente.

La magia de repetir sin aburrir

Elegir la estructura para Lullaby (Wiegenlied) fue una aventura sencilla pero muy agradecida, porque dejé de lado las formas largas como la sonata o el rondó. Opté por una forma estrófica pura y dura, lo que significa que mis dieciséis compases de música se repiten exactamente igual en cada verso. Aquí solo te adelanto el plano general, pero prepárate, porque en los siguientes párrafos vamos a recorrer cada una de las dos estrofas paso a paso. Verás qué viaje tan bonito se puede hacer con tan pocas notas cuando cada detalle está puesto en su sitio.

Sección 1: Flores hasta en la almohada

En esta primera sección presento el ambiente en la cálida tonalidad de mi bemol mayor bajo la indicación Zart bewegt, que pide moverse con mucha delicadeza. Para la letra tomé prestado un poema popular tradicional alemán de la antología Des Knaben Wunderhorn, recopilada por Achim von Arnim y Clemens Brentano. La melodía empieza arropando al oyente a media voz y luego da un pequeño salto hacia arriba, como si ahuecaras la almohada antes de apoyar la cabeza. Cuando mi editor N. Simrock publicó la obra por primera vez en Berlín en noviembre de 1868, esta única estrofa era toda la canción.

Sección 2: Turno de noche para los ángeles

Para la segunda sección vuelvo a emplear exactamente los mismos dieciséis compases en mi bemol mayor, manteniendo intacto ese tempo tranquilo del principio. La novedad está en el texto que añadí más adelante, unos versos escritos en 1849 por Georg Scherer que empiezan diciendo Guten Abend, gut' Nacht, von Englein bewacht. Aunque las notas no cambian, el carácter se vuelve aún más sereno mientras la letra pasa de las flores de la cama a los ángeles que vigilan el sueño. Es la demostración de que una misma melodía puede contar la segunda parte de una historia simplemente dejando que las palabras respiren con calma.

Dale al botón, pero intenta no dormirte antes del final

Ahora te invito a que escuches Lullaby (Wiegenlied) por tu cuenta. Dale al botón de reproducir y déjate llevar por el vaivén de la música. Mientras suena, quizá te apetezca fijarte en estos pequeños detalles que acabamos de comentar. ¡Espero que disfrutes del recorrido por mi Lullaby (Wiegenlied) tanto como disfruté yo al componerla!
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¿Qué te ha parecido recorrer conmigo esta guía de escucha de mi Lullaby (Wiegenlied)? Aunque es una obra muy breve, todavía guarda más rincones y curiosidades que merece la pena conocer con calma. Si te has quedado con ganas de más, te invito a pulsar en los enlaces que tienes aquí mismo para seguir descubriendo todos los secretos de mi Lullaby (Wiegenlied).