Un cuento cada noche con Scheherazade de Rimsky-Korsakov
I. The Sea and Sinbad's Ship
Scheherazade, Op. 35

Soy Rimsky-Korsakov, y voy a explicarte el primer movimiento de mi Scheherazade, I. The Sea and Sinbad's Ship. Vas a seguir un viaje de mi menor a mi mayor, que va de la sombra severa del sultán a una luz tranquila, y por eso merece tu tiempo. Cuando termines, pásate por el entrenamiento y verás que, junto a mis colegas compositores, te enseñamos aquí a reconocer cada pieza en cuanto suena.
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Cómo escuchar sin saber nada de música
Te propongo que escuches I. The Sea and Sinbad's Ship como una conversación entre dos personajes, sin pensar en nada técnico. Fíjate en que el motivo del sultán no se queda en el principio, porque vuelve más adelante y una vez lo hace justo por debajo del barco de Sinbad. Entre una aparición y otra deja que las olas de la orquesta te lleven, aunque no sepas el nombre de ningún instrumento, igual que te dejas mecer en una barca sin saber de navegación. Si al terminar tienes la sensación de haber pisado una cubierta, la música ha hecho su trabajo.Por qué un movimiento con nombre de marinero
Cuando empecé a pensar los títulos, mi plan era mucho más seco: Prelude, Ballade, Adagio y Finale. Después cambié de idea, y consejos como el de Anatoly Lyadov me empujaron hacia títulos sacados de Las mil y una noches, y de ahí vienen el mar y Sinbad. Me pareció que un barco sobre el agua era la imagen justa para una música que se mece, avanza y a veces se pone seria. Más tarde, en una edición posterior, quité los títulos, porque prefería que oyeras un cuento sinfónico de aire oriental y no un programa cerrado.Un plano para no perderse en alta mar
Elegir la forma de este movimiento fue toda una aventura, porque no quería meterlo en un molde que no le correspondía. El movimiento sigue el esquema A B C A′ B C′, parecido al de una sinfonía clásica, y recorre las indicaciones Largo e maestoso, Lento, Allegro non troppo y Tranquillo. Además viaja de mi menor a mi mayor, de modo que empieza con el ceño fruncido y termina con la cara despejada. Aquí solo te enseño el plano, y en los párrafos siguientes entro en cada sección una por una, ¡así que prepárate para la exploración!Sección 1: Presentaciones con mucho respeto
Yo abro en mi menor y con el paso ancho y solemne del Largo e maestoso, para que desde el primer compás se note quién manda. Cuando el motivo grave del sultán termina de imponerse, la música se aligera con unos acordes suaves de las maderas. Entonces entra el violín solo, con el arpa debajo, y el ambiente pasa de la amenaza a la confidencia. Ese primer cambio de humor es el más importante del movimiento, porque nos dice que aquí alguien va a contar una historia para salvarse.Sección 2: Se suelta amarras
En esta parte la música empieza a balancearse, y las cuerdas dibujan un vaivén que se parece mucho al de un barco que sale del puerto. El paso se vuelve más animado y la tensión del principio se queda atrás, como la orilla cuando ya estás navegando. Yo cuido que el balanceo no se detenga, para que sientas que el viaje avanza aunque no ocurra nada espectacular. Es una sección pensada para dejarse llevar, así que no hace falta que busques nada concreto.Sección 3: Un respiro con vistas al mar
Aquí aparece una idea nueva, más cantable y menos agitada, que funciona como una pausa en mitad de la travesía. La orquesta baja el volumen y la melodía se estira con calma, como si el narrador se tomara un momento para elegir la siguiente frase. Sigo en el terreno de la fantasía y no en el de la tormenta, de modo que el color es luminoso y el ánimo tranquilo. Aprovecha este descanso, porque lo que viene a continuación te resultará familiar y a la vez distinto.Sección 4: El sultán vuelve con otro abrigo
Con el esquema A′ regresa la idea del principio, pero ya no suena igual que la primera vez. La reconoces enseguida, y esa sensación de volver a ver a alguien conocido es justo lo que busco con esta forma. El carácter sigue siendo serio, aunque ahora la música lleva consigo todo el camino recorrido y se oye más segura. Es el momento de comprobar que has aprendido a distinguir al sultán, y seguro que lo consigues.Sección 5: Las olas se ponen más grandes
Vuelve la música del vaivén, esta vez con más fuerza y con la orquesta entera empujando en la misma dirección. Las olas crecen y se encadenan, y si escuchas con atención oirás cómo el color se vuelve más brillante a medida que sube la intensidad. Aquí el viaje deja de ser un paseo y se convierte en una travesía de verdad, con su emoción y sus golpes de mar. Es la parte más movida del movimiento, y la pensé para que el oyente sienta que el barco tiene mucho camino por delante.Sección 6: Tranquillo, que ya hemos llegado
En la última sección retomo la idea cantable, y la música se desliza hacia el mi mayor, que suena mucho más abierto que el mi menor del principio. La indicación es Tranquillo, y se nota porque el pulso se aquieta y las voces de la orquesta se van apagando poco a poco. Después de tanto sultán, tanto cuento y tanto oleaje, el cierre llega con la calma de quien ha encontrado puerto. Con ese cambio de tono termino el movimiento y dejo la puerta abierta para el siguiente cuento.Ahora te toca zarpar a ti
Ahora te invito a que vivas I. The Sea and Sinbad's Ship por ti mismo: dale al play y deja que la música te envuelva. Mientras suena, puedes tener presente lo que hemos hablado, sobre todo el motivo del sultán y la voz del violín. No tengas prisa por entenderlo todo, porque a mí tampoco me hizo falta cuando lo imaginé. ¡Ojalá disfrutes de este viaje por mi I. The Sea and Sinbad's Ship tanto como disfruté yo al crearlo!---
¿Te ha gustado conocer la guía de escucha de I. The Sea and Sinbad's Ship de mi Scheherazade? Yo espero que ahora, cuando suene el motivo grave del sultán o entre el violín solo de Scheherazade con el arpa, los reconozcas como a viejos conocidos. Pero todavía queda mucho por descubrir en esta obra. Aún nos esperan los otros tres movimientos, con su fagot quejumbroso, su melodía de amor que se mece y su fiesta final en Bagdad. También hay historias curiosas detrás de la música, como el ballet que se hizo con ella en 1910 o el motivo por el que retiré los títulos de los movimientos. Te invito a hacer clic en los enlaces que tienes en esta página para seguir explorando Scheherazade. Cada escucha te enseñará algo distinto, y yo me alegraré de que vuelvas a embarcarte con ella.
