Un cuento cada noche con Scheherazade de Rimsky-Korsakov
III. The Young Prince and The Young Princess

Scheherazade, Op. 35

Rimsky-Korsakov presenta una guía de escucha de III. The Young Prince and The Young Princess, de Scheherazade
Soy Rimsky-Korsakov, y voy a explicarte el tercer movimiento de mi Scheherazade, III. The Young Prince and The Young Princess. Vas a oír una melodía de amor cálida y mecida, en sol mayor, que se anima en una danza ligera y termina con una cadencia del violín solo, y por eso merece tu tiempo. Aquí te enseñamos a reconocer nuestras piezas en cuanto suenan, tanto yo como mis colegas compositores, así que, cuando termines,  entra en el entrenamiento  y pruébalo.
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Cómo escuchar a dos enamorados sin saber nada de música

Soy Rimsky-Korsakov, y te propongo escuchar III. The Young Prince and The Young Princess como una escena entre dos enamorados, sin pensar en nada técnico. Es el movimiento más sencillo de los cuatro de mi Scheherazade, así que es una buena puerta de entrada si nunca has escuchado música clásica. Quédate con una melodía cálida y mecida, la del amor, y con el violín solo acompañado por el arpa, que es la voz de Scheherazade contando la historia. Cuando esa melodía vuelva, la reconocerás como a un viejo conocido, y con eso ya habrás entendido lo esencial.

Dos jóvenes que llegaron después de un Prelude

Cuando empecé a pensar los nombres de los movimientos, mi primera idea era mucho más seca: Prelude, Ballade, Adagio y Finale. Después cambié a títulos sacados de las Mil y una noches, con consejos como el de Anatoly Lyadov, y así este tercer movimiento se quedó con su joven príncipe y su joven princesa. Qué cuento concreto tenía yo en mente no está claro, y prefiero que lo imagines tú a tu manera. De hecho, en una edición posterior quité los títulos, porque quería que oyeras música de cuento con sabor oriental y no un argumento cerrado.

Una forma sin complicaciones (casi)

Elegir la forma de este movimiento fue toda una aventura, porque no quería una sonata ni un rondó, sino algo más cercano a una canción. Lo construí en forma ternaria, es decir, en tres partes: una presenta la melodía, otra la cambia y la tercera la trae de vuelta, todo sobre la base de sol mayor. Al final añadí una cadencia del violín y una coda, como quien se despide en la puerta antes de irse. Voy a repasar el movimiento en cuatro secciones, siguiendo las indicaciones de tempo, y te aseguro que merece la pena ir una por una.

Sección 1: Ella y él se saludan despacio

Empiezo con la indicación Andantino quasi allegretto, un paso tranquilo que se mueve con un poco de soltura, sin llegar a ser rápido. Aquí aparece la melodía del amor, cálida y mecida, y el sol mayor le da un aire luminoso y amable. Es un tema pensado para que lo recuerdes, porque más adelante lo voy a necesitar. El ambiente es el de una presentación: todo es cortesía, ternura y ganas de agradar.

Sección 2: La conversación se anima

Con la indicación Pochissimo più mosso, que significa un poquito más movido, la música se desprende de la calma inicial. En esta parte central la melodía se convierte en una variación ligera, casi de baile, y el ánimo pasa del saludo al juego. No es un cambio brusco, sino un empujón suave, como cuando alguien te toma de la mano para sacarte a bailar. Si te fijas, sigues reconociendo el tema, pero ahora lo escuchas con otro paso y otro brillo.

Sección 3: Todo vuelve a su sitio

Con Come prima, que quiere decir como antes, regreso a la melodía del principio y al tempo tranquilo de la primera sección. Esta vuelta cierra la forma ternaria y te da esa sensación de volver a casa después de un paseo. Lo que has oído en medio no desaparece, y por eso el tema suena ahora un poco más cargado de recuerdos. El estado de ánimo es de ternura segura, ya sin el nerviosismo del primer encuentro.

Sección 4: El violín dice la última palabra

La última indicación es Pochissimo più animato, un poquito más animado, que empuja la música hacia el final con un nuevo impulso. Después llega la cadencia del violín solo, un momento en el que la orquesta se aparta y la voz de Scheherazade queda sola, libre y casi hablada. Luego viene la coda, que recoge el ambiente de todo el movimiento y lo deja aterrizar con suavidad. Así termina el relato: sin estruendo y con la sensación de que los dos jóvenes se quedan a gusto en su rincón.

Ahora te toca a ti darle al play

Ahora te invito a que vivas por ti mismo III. The Young Prince and The Young Princess. Pulsa el botón de reproducir y déjate llevar por la música, sin prisa y sin miedo a no entender nada. Mientras suena, recuerda lo que hemos comentado: la melodía del amor, el baile del centro y el violín que cierra la historia. Ojalá disfrutes recorriendo este movimiento tanto como disfruté yo al escribirlo.
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¿Te ha gustado conocer la guía de escucha de III. The Young Prince and The Young Princess, de mi Scheherazade? Es el movimiento más sencillo de los cuatro, y quizá por eso su melodía de amor, cálida y mecida, se te queda dentro con tanta facilidad. Cuando la música se apaga, el violín solo todavía parece seguir hablando, y esa es una buena manera de despedirse de una historia. Pero en Scheherazade aún quedan muchas cosas por descubrir, desde la forma en que los movimientos se responden entre sí hasta los personajes que vuelven a aparecer cuando menos lo esperas. Si te apetece seguir explorando, haz clic en los enlaces que tienes a tu disposición y sigue recorriendo conmigo esta obra.