Coro incluido en la Symphony No 9 de Beethoven
II. Scherzo Molto Vivace

Symphony No. 9 in D minor, Op. 125 ("Choral")

Beethoven presenta una guía de escucha de II. Scherzo Molto Vivace, de Symphony No 9
Me llamo Beethoven y ahora te cuento cómo es el II. Scherzo Molto Vivace de mi Symphony No 9. Vas a oír cómo una música nerviosa y oscura en re menor da paso a un trío en re mayor, con aire de himno, y ese contraste hace que merezca la pena cada minuto. Aquí mismo, mis compañeros compositores y yo te enseñamos a reconocer nuestras obras nada más oírlas, y te invito a probarlo en  el entrenamiento .
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Cómo escuchar un movimiento que no se está quieto

Te propongo que escuches el II. Scherzo Molto Vivace como quien sigue una conversación en la que todos repiten la misma frase corta, cada uno cuando le toca. Fíjate en que los instrumentos van entrando por turnos, y que lo importante no es una melodía larga, sino ese motivo que pasa de mano en mano. Cuando oigas que el sonido se vuelve más grave y más pesado, es que han llegado los trombones, que hasta este movimiento no habían tocado en toda la sinfonía. No intentes entenderlo todo a la primera: déjate llevar por el pulso de tres tiempos y quédate con esa sensación de que la música no para.

Un nombre ligero para una música con el ceño fruncido

Yo llamo scherzo a este movimiento porque es una pieza ágil, de tres tiempos, y la coloqué en segundo lugar, justo antes del Adagio. La indicación Molto vivace - Presto te dice que aquí hay que ir deprisa, y la música no se detiene a tomar aliento. Es posible que el título te haga esperar algo ligero, pero lo que yo escribí es oscuro y concentrado, con su fuga y todo. Esa distancia entre el nombre y el carácter forma parte del juego, y verás que con cada escucha se nota más.

Una forma que sale y vuelve, como un bocadillo

Para el II. Scherzo Molto Vivace me quedé con la forma de scherzo y trío. El esquema es sencillo: primero suena el scherzo, después el trío y, para terminar, regresa el scherzo. El scherzo está en re menor y el trío cambia a re mayor, de modo que la música cambia de color a mitad de camino. Te cuento ahora las tres secciones una por una, para que sepas qué esperar en cada una.

Sección 1: El scherzo se levanta con ganas de pelea

Todo empieza en re menor, en compás de tres por cuatro y con la indicación Molto vivace, y desde el primer momento la música tiene prisa. Lo primero que oyes es una fuga, es decir, un motivo corto que los instrumentos se van pasando y que se superpone consigo mismo. El ambiente es tenso y oscuro, sin un solo momento para relajarte. Si te quedas con ese motivo del principio, tendrás la clave para reconocer el scherzo cada vez que vuelva.

Sección 2: El trío, donde por fin entra un poco de aire

Aquí la música pasa a re mayor, y el cambio se nota enseguida, como cuando sales a la calle después de un rato en una habitación cerrada. El carácter se vuelve más abierto y la melodía suena casi a himno, un contraste muy claro con la inquietud de antes. Yo quería que este respiro fuera tan evidente que no necesitaras ninguna explicación para notarlo. Disfrútalo con calma, porque es el momento más luminoso del movimiento y no dura para siempre.

Sección 3: El scherzo regresa y ahora ya lo conoces

Después del trío vuelve el scherzo, con su re menor y su fuga, como pide la forma. La diferencia está en ti: ya has oído el motivo, ya sabes cómo respira y puedes reconocerlo en cuanto asoma. Notarás que la luz del trío se ha ido y que el ánimo vuelve a ser oscuro y concentrado. Así se cierra el círculo: tensión, respiro y de nuevo tensión, y entre medias has hecho todo un viaje.

Ahora te toca a ti

Ahora te invito a que vivas el II. Scherzo Molto Vivace por tu cuenta: pulsa el play y deja que la música te envuelva. Mientras escuchas, ten presente lo que hemos hablado: el motivo que pasa de unos instrumentos a otros, la llegada de los trombones y el respiro del trío. No hace falta que sepas nada de música, solo que prestes atención y te dejes llevar. Ojalá disfrutes recorriendo mi II. Scherzo Molto Vivace tanto como yo disfruté al crearlo.
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Con el II. Scherzo Molto Vivace termina este paseo por uno de los movimientos más inquietos de mi Symphony No 9. Cuando lo escribí, quise que ese pulso de tres tiempos pareciera no cansarse nunca, y que justo por eso el silencio posterior se notara más. ¿Te ha gustado acompañarme por el II. Scherzo Molto Vivace de mi Symphony No 9? Ojalá ahora lo oigas con otros oídos, y notes cómo la oscuridad del re menor y la luz del trío en re mayor se miran una a otra. Pero todavía queda mucho por descubrir en esta sinfonía. Después de tanta energía llega el Adagio, un movimiento tranquilo y lleno de anhelo, construido como unas variaciones sobre dos temas. Y al final te espera el último movimiento, con coro y solistas, donde las voces entran de una forma que en una sinfonía nadie había oído antes. Si te apetece seguir explorando, haz clic en los enlaces de esta página y sigue adentrándote en mi Symphony No 9.