Tutús y sablazos dabuten con Gayane de Khachaturian
La trama en breve
Gayane, ballet in four acts (1942)

¡Hala, peña, soy Aram Khachaturian y aquí te cuento la trama de mi Gayane, pues nada, ponte cómodo! En un koljós de locos, tío, Gayane destapa que su marido Giko, en el libreto original, es un borracho, pirómano y chorizo de la pasta pública, ¡y todo acaba en bodorrio! Y si quieres demostrar que te enteras, ponte a prueba en el entrenamiento : mis colegas compositores y yo te enseñamos aquí a reconocer nuestras piezas en cuanto suenan, ¡flipa!
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Gayane descifrao: un peliculón de koljós con sablazo final
¡Agárrate los machos, tronco, que te cuento mi Gayane como si fuera la serie más chunga de la tele, pero con mallas y sin un solo diálogo! Es un ballet en cuatro actos, o sea, un dramón de colegas currando en un koljós, con un marido mangante, un incendio en el horizonte y un bodorrio final de flipar. El libreto lo firmó Konstantin Derzhavin y los pasitos se los inventó Nina Anisimova, unos cracks, que yo me quedé con lo mío, la música, ¿pillas? Y mira si coló la movida, illo, que en 1943 me cayó un Premio Stalin de primera clase por ella, ¡de locos, mazo de honor!Los cracks del koljós: quién es quién
Gayane: la prota, ¡ojo!, casada con Giko y más desgraciada en su matrimonio que un gato en la bañera, la pobre. Tiene unas convicciones patrióticas de acero, pero cuando descubre la traición de su marido, el corazón y la cabeza se le lían a tortas, y de ese cacao sale to' el drama, ¿flipas?Giko: el marido, un vago de campeonato y el malo de la peli, tronco. En el libreto original es un borracho, un pirómano y un chorizo que se lleva la pasta pública, o sea, el pack completo de lo chungo, y encima no pega ni chapa, ¡anda ya!
Armen: hermano de Gayane y colega a prueba de bombas, en plan guardaespaldas del alma, que acaba en los brazos de Aishe en el último acto. Konstantin Sergeyev lo bailó en el estreno, y menudo flow se gastaba el tío, ¡qué crack! Para Gayane es el apoyo gordo en el follón.
Aishe: la chavala kurda de la montaña y la más salada del reparto, ¡de locos! Tiene a Izmail de admirador pegao a los talones como un chicle, pero ella acaba del brazo de Armen en el último acto, y colorín colorao, ¡qué máquina de tía!
Más peña pa' la fiesta del koljós
Kazakov: el tío que llega al rescate en el tercer acto y arresta a los contrabandistas, o sea, el poli del cuento, ¡un fenómeno! Ojo, que nada de espía ni de malo, qué va, que es de los buenos, y acaba casándose con Gayane en la boda final, con lo que ha currado el hombre, ¡hostia!Karen y Nune: la parejita secundaria, colega, que no va de espías ni de triángulos amorosos, qué va, que Karen no se lleva a Gayane ni de coña. Se casan los dos en el cuarto acto, junto a las otras dos parejas, y le ponen el toque tierno a la movida, ¡mazo de bonito!
La banda de Giko: los contrabandistas, un hatajo de pájaros chungos que conspiran con él pa' desfalcar la pasta y quemar el almacén, ¡menudo equipo de pesados! Atacan en la montaña y acaban detenidos por Kazakov, o sea, que el plan les sale rana, ¡de locos!
Izmail: el admirador de Aishe, que se planta en el tercer acto junto a Armen y ella en un poblado kurdo, con el corazón en la mano y cara de pelao. Al final ella acaba con otro, quillo, ¡menudo marrón!, y la peña que lo mira se muerde las uñas.
Acto 1: algodón a mogollón y un marido que no pega ni chapa
Cosecha de algodón en el koljós: arranco en una granja colectiva, tronco, con toda la peña recogiendo algodón a destajo, y esa postal de campo y comunidad le da el tono a to' el ballet, ¡qué estampa, illo! Las danzas populares ya empiezan a petar, así que ni un respiro pa' bostezar, ¿vale?Giko lía la parda: Giko, el marido vago de Gayane, se pone a montar follón en plena cosecha, y ya se huele que va a dar guerra durante los tres actos que quedan. Es el primer nubarrón en el cielo del koljós, y la peña se rasca la cabeza sin saber por dónde sale, ¡menudo elemento!
Gayane, la prota quemada: ahí conoces a Gayane, casada con ese gañán y más quemada que una tostada, ¡normal!, con sus ideas patrióticas clarísimas y su matrimonio hecho un cristo. Natalia Dudinskaya la bailó en el estreno, colega, y se comió el escenario como quien se zampa una napolitana, ¡toma ya!
Decorados y trapitos de lujo: Nathan Altman se curró el decorado y Tatyana Bruni los trapitos del primer montaje, o sea, un tándem de máquinas que le dieron al koljós un aire de peliculón, ¡flipante! Con ese colorido de fondo y mi música a toda mecha, la peña ya iba enganchá desde el minuto uno, ¿sabes?
Acto 2: Gayane pilla a su marido con las manos en la masa
Gayane lo descubre: Gayane se entera de que Giko anda tramando algo gordo con unos contrabandistas, y ahí se le cae el mundo encima, peña, porque una cosa es tener un marido cantamañanas y otra muy distinta que sea un traidor. La pobre se queda chafada, pero con la cabeza más fría que un polo, ¡mazo de aguante!Plan de pasta y fuego: los muy pájaros quieren quedarse con el dinero público y, de propina, quemar el almacén, o sea, desfalco y fuego en el mismo pack, tronco. Es el momento en que el ballet deja de ser postal de campo y se pone chungo de verdad, con la tensión subiendo como la espuma, ¡de locos!
Cabeza contra corazón: su fe patriótica tira de un lado y sus sentimientos por Giko tiran del otro, y la tía se queda rayada, en plan balancín emocional, sin saber a quién hacerle caso. Ese tira y afloja es el motor de la trama, colega, y por eso engancha más que una serie de las que te tragas del tirón, ¡brutal!
La orquesta se pone misteriosa: mi partitura pide un arsenal de lo más variado, con celesta, arpa y hasta los tambores armenios doli y daira, y cuando el drama se espesa todo ese tinglado suena a conspiración de pasillo, a sombras y a cuchicheo. Vamos, que se te eriza el pelo antes de que el malo haga nada, ¡ahí va la leche!
Acto 3: sablazos en la montaña y Kazakov al rescate
Subimos a la montaña: cambiamos el algodón por las alturas, cerca de un poblado kurdo, y el cambio de aire sienta de lujo, tío, porque el paisaje se llena de colores, de tradiciones y de bailes nuevos con sabor a folclore. Es mi forma de decir que el ballet no se queda en una sola postal, ¿pillas?Armen, Aishe e Izmail: allí aparecen el hermano de Gayane, Armen, la chavala kurda Aishe y su admirador Izmail, y las miradas empiezan a cruzarse más que los cables de una verbena. Ahí se cuece el lado romántico, colega, con un poco de sal y mucho flow, ¡guay!
Giko ataca con su banda: Giko y sus secuaces se lanzan al ataque, y ahí el follón es de campeonato. Según quién lo cuente, intenta cargarse a Armen o apuñala a Gayane, y la verdad es que nadie lo tiene claro, ¡qué pollo!
Kazakov llega y arresta: justo cuando la cosa pinta fatal, aparece Kazakov y arresta a los contrabandistas, o sea, adiós a la banda en un plis, ¡toma castaña! Es el golpe de efecto del ballet, peña, y deja a Giko fuera de juego mientras los buenos respiran, ¡por fin, hostia!
Acto 4: un año después, bodorrio de los de no parar
Un año después: saltamos un año y volvemos al koljós, con el almacén reconstruido y hasta inaugurado a lo grande, ¡flipas! La granja pasa de ser un campo de batalla a una verbena de campeonato, tronco, y esa vuelta a la calma es el broche del drama, que la peña ya respiraba por fin.Tres parejas, tres bodas: se casan Gayane con Kazakov, Armen con Aishe y Karen con Nune, o sea, un triplete de anillos, colega. La pobre Gayane, que lo pasó fatal con su marido, acaba feliz del brazo de Kazakov, ¡qué final de locos, illo!
Folclore a mogollón: la boda es una fiesta con bailes populares de varios pueblos, cada uno con su rollo y su pegada, y la orquesta se desmelena como si no hubiera mañana. Es la juerga final, tío, el momento en que todos se sueltan la melena, ¡brutal!
El Sabre Dance, claro: en esa juerga cae el Sabre Dance, un baile donde la peña presume de manejar los sables, ¡que nadie piense en batallas! Cuenta la leyenda que lo parí en once horas porque el director del Kirov quería un baile más, aunque ya sabes, quillo, que eso solo se cuenta por ahí.
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Pues nada, colega, hasta aquí llega el rollo de mi Gayane, y yo todavía flipando de lo lejos que ha llegado aquel ballet. Un ballet que estrené en Perm en plena guerra, con el Kirov evacuado, y que luego se pirara por medio mundo, ¡de locos, tío! ¿Te ha molao enterarte de la trama de Gayane, tronco, o te has quedao con ganas de más? Mira que la movida del koljós tiene tela, con el Giko hecho un trasto y la peña liándola parda, ¡y eso que solo te he rascao la superficie, illo! Mi Sabre Dance, que es un churumbel salvaje y trasto de mi familia musical, me salió más famoso que to' el ballet junto, ¡hay que joderse, qué peñazo de fama, anda ya! Y fíjate, quillo, que aún quedan mazo de rincones de Gayane por destripar, con bailes, suites y secretos pa' rato, ¡no te me pires ahora! Así que dale caña a los enlaces de por aquí, crack, y sigue pillando el rollo de mi Gayane, ¡que te lo vas a pasar teta, de verdad!
