Turismo espacial con The Planets de Holst
Los mejores momentos
The Planets, Op. 32

Soy Gustav Holst, y te doy la bienvenida a los mejores momentos de The Planets. Vas a escuchar cómo termina Neptune, the Mystic: un coro de mujeres canta sin palabras desde una sala contigua, y sus voces se apagan hasta el silencio mientras se cierra la puerta. Si quieres aprender a reconocer nuestras obras en cuanto suenan, mis compañeros compositores y yo te lo enseñamos en esta web, así que prueba el entrenamiento .
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Cinco tiempos que no te dejan en paz
Yo abro I. Mars, the Bringer of War con un pulso en 5/4, un compás de cinco tiempos que cojea a propósito, como quien intenta marchar con un zapato de cada talla. Empieza en voz baja, con percusión, arpa y cuerdas tocadas con la parte de madera del arco, y ese golpeteo seco avanza sin descanso hasta un clímax disonante.
Después de la tormenta, un poco de calma
Yo dejo atrás la batalla y abro II. Venus, the Bringer of Peace con un Adagio en el que una trompa sola canta una melodía y las flautas y los oboes le contestan con mucha educación. Después entra un violín solo con otro tema, y todo suena tan tranquilo que hasta el oyente más nervioso acaba bajando los hombros.
El mensajero que no sabe ir despacio
Yo concebí III. Mercury, the Winged Messenger como un scherzo, que en italiano significa "broma", marcado Vivace y en 6/8, y es la pieza más corta de toda la suite. Pongo fragmentos en si bemol mayor junto a otros en mi mayor, lo que se llama bitonalidad, y entre el violín solo, el arpa aguda, la flauta y el glockenspiel la música revolotea como un mensajero con dos mapas que no se para a decidir cuál es el bueno.
Alegría con muy buen apetito
Yo arranco IV. Jupiter, the Bringer of Jollity con un Allegro giocoso en 2/4, es decir, con ganas de jugar desde el primer compás. Los temas saltan de un lado a otro, hay incluso uno en 3/4 que cambia el paso, y todo tiene el aire de una fiesta de pueblo en la que nadie quiere irse a casa.
Un reloj que nadie se atreve a parar
Yo comienzo V. Saturn, the Bringer of Old Age con un Adagio en el que las flautas, los fagotes y las arpas marcan un tictac pausado, como el reloj de pared de una casa antigua. Luego los trombones traen una melodía solemne, y se dice que esta fue mi pieza favorita de toda la suite.
Un aprendiz con demasiado entusiasmo
Yo presento VI. Uranus, the Magician con un motivo de cuatro notas en los metales, un Allegro que suena a conjuro pronunciado con mucha seguridad. Enseguida arranca una danza torpe que se me va de las manos cada vez más, y no es casualidad que la obra de Dukas El aprendiz de brujo ande rondando por ahí.
La música al otro lado de la pared
Yo empiezo VII. Neptune, the Mystic en voz baja, con un compás irregular que se balancea y unos metales que tocan a la vez acordes de mi menor y de sol sostenido menor, de modo que nadie sabe muy bien dónde pisa. Más adelante dos coros femeninos cantan sin palabras desde una sala contigua, ocultos al público, y parece que la música llegara de un lugar al que no se puede entrar.
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Cuando llego al final de Neptune, the Mystic, las voces se alejan poco a poco mientras alguien cierra la puerta de la sala donde cantan, hasta que solo queda el silencio. Siempre he pensado que ningún otro final podía cerrar mejor este viaje por los planetas. Escribí The Planets entre 1914 y 1917, sobre todo en fines de semana y en vacaciones, porque mis clases me dejaban poco tiempo libre. Nunca imaginé que la gente seguiría escuchándola tanto tiempo después, y confieso que su éxito me sorprendió más de lo que me alegró. ¿Has disfrutado descubriendo conmigo los mejores momentos de The Planets? Ojalá te hayan quedado ganas de volver a escuchar alguno de ellos, porque cada planeta suena distinto cuando sabes qué esperar de él. Aún hay mucho más por explorar en esta obra. Puedes conocer cómo nació la idea a partir de la astrología, cómo fue aquella primera audición en el Queen's Hall en 1918, o por qué un compositor llamado Colin Matthews añadió Pluto en el año 2000. Te invito a que hagas clic en los enlaces que tienes a tu alrededor para seguir explorando The Planets a tu ritmo. Yo te espero en la próxima escucha.
Grabación: United States Air Force Band, Public domain
Entre bastidoresGuía de escucha 1: I. Mars, the Bringer of WarGuía de escucha 2: II. Venus, the Bringer of PeaceGuía de escucha 3: III. Mercury, the Winged MessengerGuía de escucha 4: IV. Jupiter, the Bringer of JollityGuía de escucha 5: V. Saturn, the Bringer of Old AgeGuía de escucha 6: VI. Uranus, the MagicianGuía de escucha 7: VII. Neptune, the MysticMás sobre HolstAprende a reconocerla cuando la oigas
